Jue. 18. Jul 2024, Santa Fe - Argentina
Opinión

INTENDENTE POLETTI: “NADA POR AQUÍ; NADA POR ALLÁ” (Rodolfo O. Gianfelici)

INTENDENTE POLETTI: “NADA POR AQUÍ; NADA POR ALLÁ” (Rodolfo O. Gianfelici)

SANTA FE-ARGENTINA  (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare)  El intendente santafesino Juan Pablo Poletti brindó sus discurso de apertura de las sesiones ante el Honorable Concejo Municipal, días atrás.

Una muestra contundente de sus limitaciones, y como diría un mago: “Nada por aquí; nada por allá”. Porque su palabrerío –leído- no aportó absolutamente nada, como era de esperar. Ni siquiera los días posteriores -como se esperaba- existió alguna 'ampliación' al respecto.

Anuncios...? Ninguno.

Propuestas...? Nada.

Imaginación...? Inexistente.

Poletti –compiando a su antecesor el ex-peronista devenido en socialista Emilio Jatón- actuó de “opinador”. Pretendió hacer un balance; se refirió a la "herencia recibida"; aludió a "austeridad"; y prometió meses "complejos".

Habló en medio de los clásicos escenarios de las últimas décadas en la política local –que no es un tema exclusivo-, en cuanto a la ausencia de presencia popular, y de participación ciudadana. Algo que a estas clases políticas les encanta, pues los ‘preserva’ de cualquier contacto con “lo popular”, que puede conllevar apoyos y felicitaciones, pero también reclamos, enojos, protestas y exigencias.

Lo hizo ante ‘su’ públicio; los suyos; sus colaboradores; sus empleados políticos, que –lógicamente- le brindaron el apoyo y aplausos. Una nueva apertura de sesiones ordinarias del Concejo, sin nada para destacar.

Tanto es así que lo único que se podría citar, respecto a sus espresiones, fueron:

  • "Dimos de baja 400 celulares de la anterior gestión que estaban operativos y eran un gasto oneroso”.
  • “Cada funcionario que tenga que viajar a Buenos Aires por alguna gestión, lo hará en su vehículo particular o por micro, y parará en la Casa de Santa Fe, que es gratis".
  • "Queremos que la ciudad se construya sobre el concepto de comunidad, y no de individualidades"
  • "los recursos propios son muy acotados".

Se refirió al Programa de Respuestas Rápidas, afirmando "tenemos 10 reclamos solucionados por día; queremos llegar a 100". Lo cual lejos de ser un progreso constituye la muestra de la ‘quietud’, inmovilismo y abulia de su gestión. Pero además, proyectar que quiere llegar al centenar de ‘respuestas’, preanuncia que lejos de mejorar su gestión, sumará cada vez más reclamos (¡).

También prometió buscar financiamiento externo y la firma del convenio con la provincia para que haya un patrullaje mixto de la GSI con un efectivo policial.

Recordó la pésima gestión de Jatón al sostener que "Se limpiaron 400 bocas de tormenta... En la costa sacamos 300 toneladas de sedimentos de residuos"; o sea que lo que está haciendo ahora es lo que debe hacer (nada nuevo ni original).

Expuso que "Impedimos 30 usurpaciones”, lo cual no fue acompañado por ninguna ampliación; por lo que no se sabe si todos correspondían a hechos delictivos, o si existían de por medio problemáticas sociales. Y de haber existido estas últimas (familias con falta de techo), si se aportó desde el estado municipal una solución a dicha problemática.

Continuando con su búsqueda de achacarle el estado de la ciudad a su antecesor afirmó: "Encontramos, al asumir en diciembre, una ciudad sucia, abandonada y a oscuras". Bueno, cumplidos tres meses de gestión no se sabe si existe cambio alguno. O Poletti no recorre la ciudad a diferentes horas del días...?

Lo llamativo en cuanto a sostener y quejarse por la "herencia recibida", está en que parece no comprender que Jatón y el radicalismo han sido aliados, socios, responsables por muchos años.

También aprovechó para prometer un aumento de las bicis públicas y del estacionamiento (¿?); lo cual podría considerarse una contradicción: más transporte ecológico (para los más jóvenes) y más circulación y atracción de vehículos (y contaminación)...

Claro que fiel a su pensamiento y de su entorno, Poletti usó el tema de ‘la seguridad’ como un novedoso (¿?) “caballito de batalla” del discurso. Inclusive sostuvo que en coordinación con provincia sus políticas "apuntan a ordenar y pacificar la ciudad. Los santafesinos necesitamos orden y paz". Una expresión poco entendible; Acaso la sociedad está en desorden...? Cual es el rango o parámetro para calificar la existencia de orden o no orden...? Y en cuanto a la pacificación: Adonde falta paz...? Existen hechos de inseguridad (como en todo el país y el mundo); existen acciones del facilitamiento de los negocios narcos en todos los barrios santafesinos (como en muchas ciudades del país y del mundo).

Esto significa dejar afuera del “orden” y la “paz” a los lavadores, inversores, inmobiliarias, constructores, y negocios de todo tipo relacionados con los delincuentes de “guantes blancos”, que ni desde la provincia, ni mucho menos desde el ámbito municipal anticipan combatir.

En una demostración de voluntarismo y de “yo no tengo nada que ver”, afirmó “Estamos en un contexto económico difícil” y “Les pido a los concejales que sigamos reclamando por las 14 obras que estaba financiando Nación, y que no se pierdan fuentes de trabajo"... Una nueva contradicción, porque el radicalismo es apoyante de las políticas de empobrecimientos y privatización del gobierno nacional.

En resúmen: Una fiel demostración de ser un intendente mago... Con voluntarismo, echándole la culpa ‘al anterior’, y sin anuncios serios.

Y de los aumentos de servicios municipales...? Nada.

Y de la mugre y basurales barriales...? Nada.

Y de la falta de iluminación...? Nada.

Y de investigar a quien le dejó “la herencia recibida”...? Nada.

Y de la ausencia municipal en plazas, parques y paseos...? Nada.

Eso sí: Poletti no se privó de reiterar en 34 oportunidades (si: leyó bien) la palabra “gestión”. Como si el solo citarla constituyera un ejemplo de eficiencia (?). Posiblemente el médico no ha tenido tiempo de interiorizarse que existe la buena gestión y la mala gestión; no la gestión por si sola (¡).

Si entendiera ello, posiblemente comprendiera que –por su profesión- debería reconocer que su gestión es delicada (para mal), posiblemente virósica (sin saber de dónde proviene) y con un pronóstico reservado (sin mayores ilusiones de mejora).