Mie. 17. Jul 2024, Santa Fe - Argentina
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PARÍS VIVIÓ UNA REAL FIESTA

PARÍS VIVIÓ UNA REAL FIESTA

PARÍS-FRANCIA  (PrensaMare)  Final de la Copa de Campeones; de la Champions League; nadie puede arriesgar un favorito.

Porque los que llegaron al partido, tanto el Liverpool como el Real Madrid contaban con atributos suficientes como para ser considerados favoritos; pero no de una munera contundente, porque del otro lado estaba justamente un riva de máximo riesgo.

Así y todo, el Real Madrid se impuso 1-0 y se quedó con su 14ta Copa.

Fista en el estadio, pero también la muestra que en todos lados ocurren sucesos indecesables. La diferencia está en que los europeos las disimulan, las esconden y los (domesticados) periodistas latinoamericanos... también.

Porque todos cuidan el negocio de aquellos (inclusive los nuestros). Porque los mismos periodistas que analizan, cuestionan y despotrican sobre los evidentes errores organizativos del fútbol sudamericano, son los que ponen paños fríos, ocultan o miran para otro lado cuando ello sucede en Europa.

Lo cierto que hubo problemas con las entradas; al parecer hubo falsificación y se terminaron cerrando las puertas para que no entrara nadie más. Ante la sospecha (o evidencia) de entradas falsificadas, se decidió que no había más lugar (aunque existía) y los dejaron a los que no posepian entradas, a los que las poseían (y también podían ser falsas), como a los que las tenían (y eran reales) sin ingresar.

Y para que no hubieran dudas de la decisión, la policía repartió... gases lacrimógenos. Si: en pleno ‘primer mundo’...

Lo concreto es que se jugó el partido; y qué partido. Porque la etapa inicial fue todo del Liverpool; fue una demostración de superioridad en todos los sectores del campo. Obligando al Real a refugiarse, apelando solo a defenderse. Controlando la pelota, el ritmo de juego y llegando por todos los costados y el frente.

Con el portero Courtois (RM) respondiendo, y con la ayuda de un palo. Con una presión y asfixia que hizo que se jugara prácticamente en los 30 metros delante del arco madrileño. Las caras y expresiones de los jugadores del Real eran elocuentes en cuanto a la desorientación e indefensión, ante semejante superioridad rival.

Si esa etapa finalizaba con 2 goles arriba de los ingleses, nadie se hubiera sorprendido. El cero a cero fue un premio grandísimo para los merengues.

El descanso –además de ello- significó un replanteo o un rementalizarse por parte de los madridistas. Porque desde el inicio del complemento se observó que el Liverpool no podía continuar con el ritmo de la primera etapa, y donde el Real comenzaba a pesar en el mediocampo. Así, lentra y progresivamente fueron tomando el control del balón y del ritmo del juego.

Ya era ‘otro partido’, y allí aparecieron Modric, Benzemá (haciendo un trabajo sacrificado asombroso), Kroos, Casemiro recuperando y un Carvajal espléndido; también Alaba y Militao.

Pero además, cumplía Vinicius, tanto en sus acciones de ataques como en sus colaboraciones para defender y recuperar. Y en una de esas jugadas saliendo desde atrás, Valverde (RM) desbordó por derecha envió un centro (o remató al arco?), y Vinicius (RM) llegando desde atrás, marcó.

1-0 y las incógnitas que se agigantaban en un partido atractivo, entretenido y con dos libretos diferentes.

El Liverpool intentaba, pero el Real se había abroquelado en el medio, juntándose con su línea de 4 del fondo y eran insuperables. Además, con Benzamá (RM) y Vinicius (RM), preocupaban armando contragolpes.

Los minutos se iban y parecía que –aún con toda la calidad como equipo e individuales-, el Liverpool se apagaba; y a la vez, se agigantaba el control desde su propio fondo, del Real.

Llegaron los cambios de ambos lados, y nada cambió. Se terminaron los 90 y sus agregados y el Real Madrid logró una nueva consagración. La construyó desde un aguante defensivo nunca visto –ante un rival tan superior-, y mostró que dentro de un mismo partido, se pueden construir dos partidos totalmente diferentes como fueron cada etapa.

Al final fue una Real Fiesta; una fiesta –otra vez- para el Real Madrid.