Dom. 14. Jul 2024, Santa Fe - Argentina
Editorial

MACRON QUIERE ESTABLECER PAUTAS PARA LA UE

MACRON QUIERE ESTABLECER PAUTAS PARA LA UE

Tiempos calientes en suelo europeo...

FIRENZE-ITALIA  (Editorial, PrensaMare)  Nadie discute que la Unión Europea carece de rumbo. O por lo menos así lo deja entrever, ante un mundo y la propia Europa en crisis.

Dentro de ello, pararece el mandatario francés, tratando de fijar pautas que orienten a Europa hacia el futuro.

Emmanuel Macron acusó a la UE de haberse quedado anclada en el siglo 20; y sostuvo que la militarista OTAN está prácticamente por muerta. Palabras que a medidos de noviembre de 2019 resonaron mal en muchos oídos. Y algunos hasta se animaron a sostener que el francés se ha expresado de la misma forma que Donald Trump, con el que –en privado- dice no coincidir en nada.

Si Macron deseaba estar en el centro de la escena política europea, lo ha logrado. Para unos de manera favorable; pero para la inmensa mayoría, de forma lamentable.

La UE y la OTAN se han reunido en Bruselas, y Francia ha querido ser protagonista. Lo que ya ha generado la reacción inmediata desde Berlín, Madrid y Roma (en principio). Ocurre que para esos dirigentes políticos de tales países (Alemania, España e Italia), tras la salida de Gran Bretaña de la UE, aparece Francia como el país-potencia, que quiere convertirse en la gran-figura-gran que establezca las políticas madre del continente.

Algo que ni esos 3 países europeos (ni mucho menos Washington) van a permitir.

Acaso este Macron pretende convertirse en una suerte de aggiornado Charles de Gaulle del siglo 21…?

Europa asiste a la desorientación generalizada; ello es innegable, a causa de la mediocridad de sus clases dirigenciales. Donde se entroncan la salida británica (Brexit), la etapa post-Angela Merkel, y el resurgimiento de la ultraderecha (disfrazada de nacionalismo y/o populismo) en todo el continente.

Lo que ha querido plantear Macron –seguramente- es un re-pensar Europa; su futuro, identidad y elpapel en un mundo cambiante.

Es cierto que él mismo no puede solucionar sus problemas internos; y allí están los chalecos amarillos cumpliendo un año de existencia. De allí que se amirado de reojos y con desconfianzas.

 

Macron quiere pater el actual cómodo tablero europeo, donde la más beneficida es la mercantilista Alemania, y la OTAN que conduce EEUU. De allí que desde Berlín y Bruselas sea mirado mal. Pero también es mirado mal por quienes no olvidan que esta Francia ha vetado nuevas incorporaciones a la UE, dejando afuera a los países de los Balcanes.

 

Y en ese sentido, Macron ha apelado a una maniobra de hipocresía. Porque tras el veto referido, ha llegaba d Bruselas una propuesta para iniciar las negociaciones de “adhesión” con Albania o Macedonia del Norte (las mismas que días antes fueron rechazadas)…

Y en consonancia con ese doble mensaje político, días más tarde que Macro atacara a la OTAn la titular francesa de Defensa francesa, Florence Parly, hablaba ante el Consejo de ministros de Defensa de la UE (en Bruselas), elogiando a la… OTAN.

Todo muy maníqueo, y que –en verdad- genera más desconfianzas que certezas. Pero lo que queda en claro es que Macron quiere que Europa sea militarmente más europea y menos estadounidense. Él habla de una “soberanía europea” en el marco militar, la cual es inexistente desde hace décadas. Y él entiende que si el continente no se europeíza en ese ámbito (militar), corre el riesgo de seguir perdiendo poder y hasta de desaparecer.

Una situación que lo transforma en un ‘enemigo’ para Washington. Y –de seguro- ningún dirigente europeo pretende incorporarse en semejante confrontación.

Quienes conocen la idea del mandatario francés sostienen que su idea es la de tener una fuerza continental de la UE liderado por París y Berlín; y con el apoyo de Londres. Apuesta a una fuerza independiente de EEUU. Lo cual significa pretender crear una división en el anglosajonismo mundial…

El francés considera que éste es su tiempo, ante hechos históricos ineludibles como son el ‘pase a retiro’ de Merkel, el Brexit, el descontento de las sociedades europeas y el aislamiento que pretende imponer Trump a su país (que tratará de acrecentar con su reelección). Macron cree que él es el indicado para re-posicionar a Europa; el tema será saber si los europeos así lo entienden, y aceptan.