Dom. 14. Abr 2024, Santa Fe - Argentina
Editorial

EL DESCARO DEL EMBAJADOR DE EEUU (Rodolfo O. Gianfelici)

EL DESCARO DEL EMBAJADOR DE EEUU (Rodolfo O. Gianfelici)

SANTA FE-ARGENTINA (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare)  Como si el país fuera una factoría, el embajador de EEUU salió a realizar recomendaciones políticas para los argentinos.

Un hecho repudiable, de grave entromisión que debería haber generado la repulsa generalizada de las clases dirigenciales argentinas, pero que nada de ello sucedió.

Por un lado ratifica la arrogancia y desprecio a los más elementales manejos diplomáticos a los que recurre este personaje. Por el otro a la pobreza de dirigentes políticos, industriales, comerciales, financieros, religiosos y de todos aquellos que tienen que ver con la vida nacional, que sumisamente aceptan tales recomendaciones.

Marc Stanley expresó: "No esperen a las elecciones, armen una coalición ya", en un mensaje al oficialismo y a la oposición, afirmando que "el momento es ahora" para formar una coalición que "ofrezca lo que el mundo necesita: energía, alimentos, minerales".

No contento con su injerencia política, se arroga el derecho a recomendar que Argentina sea un país exclusivamente proveedor de materias primas.

Lo hizo hablando entre embajadores en la 19a. edicion del Consejo de las Américas en la capital argentina. Inclusive con una muestra de falta de respeto premeditada, mostrando cual es la relación personal con el Jefe de Gobierno capitalino, se refirió a él como ‘Horacio’ (por Horacio Rodríguez Larreta).

Su expresión fue contundente: "He oído a Horacio hablar de que quería ser parte de una coalición en el próximo gobierno que salvara al país; yo les digo que el momento es hoy, que no esperen a las elecciones de 2023, sin importar la ideología o posición partidaria, unan sus fuerzas ahora mismo, este es el momento".

El embajador da por sentada la necesidad de una unidad generalizada porque considera –como el macrista Larreta-, que deben salvar el país. Acaso ‘Horacio’ y el embajador se han olvidado del desastre al que llevaron al país Mauricio Macri entre 2015 y 2019, con ayuda del presidente estadounidense Donald Trump y el FMI...?

Stanley sostuvo que "Hay decenas de empresas estaounidenses esperando la oportunidad de participar con sus inversiones". Llamativo porque esas empresas no aparecieron en los 4 años que gobernó Macri...

También reclamó "reglas claras y transparencia" para los inversores. Dado a entender que esas reglas no existen ahora.

El encuentro se hizo en el Alvear Hotel con la presencia de tres centenares de empresas estadounidense en Argentina. Allí se escuchó al representante de Washington afirmar: "Olvídense de las ideologías y los partidos y armen ya esa coalición. Se los digo como representante del país que quiere ser su socio y como alguien que ama la Argentina y ve su potencial: trabajen esos acuerdos ahora, no esperen 16 meses".

Estas expresiones no pueden excluirse de la escandalosa injerencia de otro embajador estadounidense días antes, cuando en Asunción (Paraguay), Marc Ostfield leyó en público un documento del Departamento de Estado donde defenestró al vicepresidente Hugo Velázquez y al poderoso ex presidente Horacio Cartes.

Acción que produjo la inmediata renuncia del acusado, pero que a la vez concretó el objetivo estadounidense, de sacarlo de la carrera a la candidatura presidencial y reforzó al actual mandatario Abdo Benítez (y a Santi Peña) en la interna del Partido Colorado.

Pero como todo tiene que ver con todo, lo dicho por Stanley no ha sido casual, sino que forma parte de la estrategia del poder anglosajón mundial para sacar de la política a Cristina Fernández. Porque horas más tarde de sus expresiones se conoció el pedido de condena y proscripción que un sector de la justicia argentina (actuando como un poder político paralelo) dio a conocer contra la vicepresidenta en una escandalosa maniobra de manipulación judicial.

El objetivo del embajador conlleva el armado de una ‘alianza’ o ‘coalición’ entre dirigentes del peronismo, del radicalismo y de Juntos por el Cambio, con ‘Horacio’ u otro potable a la cabeza. De allí el llamado a la unidad, mientras la justicia busca excluir a Cristina Fernández.

Todo concatenado, relacionado, armado de una manera muy peligrosa, pero a la vez torpe.

Esa ‘coalición’ a la medida de Stanley cuenta con nombres y apellidos del peronismo, el radicalismo y del PRO y Coalición Cívica (inclusive ya han sido ‘conversados’ ciertos dirigentes de organizaciones sociales...). Solo quedan afuera (por ahora...) Mauricio Macri y Patricia Bullrich (reservados para cuando fuera necesaria ‘artillería mayor’).

Stanley considera que una ‘coalición’ sin diferencias ideológicas –o sea: capitalista a pleno-, le otorga al país un período de tranquilidad para negocios; pero en el fondo –además de ellos-, lo que se busca es desarmar cualquier frente de resistencia a la ofensivca neoliberal que organizan para el país.

Una maniobra de (supuestas) ‘palomas’ que llegadas al gobierno en el 2023 no dudarán en convertirse en ‘halcones’, para imponer las medidas que ansián desde siempre: pérdida de derechos de los trabajadores, eliminación de derechos para los ciudadanos, persecuciones políticas y sindicales, flexibilización laboral, pérdida de la estabilidad para trabajadores del estado, eliminación de las indemnizaciones, modificación del sistema de obras sociales, regreso de las jubilaciones privadas, eliminación de las paritarias y negociaciones por empresa...

Lo mismo que desean Macri, Bullrich y Javier Milei, pero que en estos momentos no son ‘presentables’.

El momento hace que ni Stanley, ni ‘Horacio’, ni algunos otros dirigentes políticos hablen de ese proyecto para el país, porque los descubriría ante la sociedad, y les haría perder votos. Y ello en estos momentos lo que buscanes sumar, pensando en las presidenciales del 2023.

Prometen un futuro venturoso, que –a no dudarlo- cuando intenten mostrar y llevar adelante cual es el verdadero proyecto para el país, generará reacciones y oposiciones. Pero para ello, ya cuentan con un sector de la justicia cooptado y actuando como poder político paralelo.

Finalmente, las expresiones del embajador Stanley fueron contundentes en el sentido de la voracidad estadounidense por Vaca Muerta, el litio y los alimentos; particularmente esto último que ha quedado en evidencia con la crisis de Ucrania.

Estamos ante un panorama sombrío. Solo la unidad de los sectores populares podrá encontrarle una salida a la encerrona a la que llevó Macri, Juntos por el Cambio y la tibieza de Alberto Fernández al país.