Jue. 18. Jul 2024, Santa Fe - Argentina
Notas

ARGENTINA: CON “EMPRESARIOS” ASÍ, PARA QUÉ QUERÉS ENEMIGOS ?

ARGENTINA: CON “EMPRESARIOS” ASÍ, PARA QUÉ QUERÉS ENEMIGOS ?

CIUDAD DE BUENOS AIRES-ARGENTINA (PrensaMare)  El “empresario” Marcos Galperín se ha convertido desde las redes sociales, en el vocero no-oficial de Javier Milei. Es su defensor de la desregulación del Estado.

Cuando el presidente presentó su plan ajustador tras asumir, Galperín escribió: “Te mintieron durante 80 años, ayer te dijeron la verdad en 10 minutos”.

Es el mismo “empresario”, dueño de Mercado Libre que hace trabajar a sus empleados... sin pagarle horas extras.

Cuando fue criticado en las redes sociales, él se encargó de recomendar que si no le gustaba cómo hacía las cosas armara su propia empresa y pagara lo que quisiera.

O sea: reconoció que no pagaba lo que corresponde (¡). Trató de desviar la atención hacia ‘el mejoramiento’ empresarial. Respuesta propia de quienes apelan al discurso de la “meritocracia”, del “emprendurismo”, y que sin ponerse colorados ponen como ejemplo a los grandes “triunfadores” del mundo. Sostienen que con dedicación, agachando la cabeza, ‘esforzándose’, con imaginación y máxima voluntad cualquiera puede convertirse en un “triunfador”.

Este tipo de “empresarios” no duda en repudiar y atacar al extremo al Estado, achacándole la responsabilidad de todos los males sociales y económicos. Pero claro, en su exaltación del individualismo ambicioso, y en este caso en particular en que se accede (con Mercado Libre) al uso de avances tecnológicos, se ‘olvidan’ citar o mencionar que Internet nació... con el apoyo del estado estadounidense... No fue un invento de los privados.

En lo referido a Galperín es fundamental citar que él mismo no proviene ‘de abajo’; no ha sido un luchador. Poque nació en un hogar muy, pero muy acomodado. Su familia ha sido dueña de curtiembres, por lo que él no debió salir a ‘pelearla’ para subsistir o no morirse de hambre.

Por lo cual lo de la “meritocracia” no constituye una verdad. Porque se parte de bases socioeconómicas y culturales muy diferentes.

Tanto es así que a Galperín alguien le pudo pagar sus costosos estudios en Stanford y Pensilvania (EEUU). O sea: el respaldo económico familiar y las importantes e influyentes relaciones de décadas lo ayudaron (y cómo) para llevar adelante su proyecto. Inclusive pudo darse el lujo de esperar 8 años (si: o-cho) para qu ese proyecto marchando, le diera ganancias.

Eso significa que otra persona en su misma posición creativa, pero sin el respaldo económico familira no hubiera podido esperar 8 años. Lo cual lo de la “meritocracia” y el esfuerza queda algo esfumado.

Un Galperín que no duda en atacar al Estado; en menospreciarlo; en devaluarlo; en demonizarlo. Pero que en su momento –pese a que lo oculta-, él desde 2007 incorporó a su empresa dentro del... Régimen de Promoción. Y por si fuera poco, en 2011 se benefició por la... Ley de Promoción de la Industria del Software.

En este último punto bien valdría analizar con algo más de profundidad, pues surge alguna sospecha ya que dicha ley exigía que más del 50% de la actividad de la empresa fuera el desarrollo de software.

Sin embargo, Mercado Libre tiene su negocio vinculado a la... logística y lo financiero (¿?).

De allí que en 2017 –tras un análisis más profundo-, la AFIP concluyó que Mercado Libre no debía disfrutar del Régimen de Promoción pues... no desarrollaba software ni lo exportaba y reclamó $ 500 millones por año para el Estado Nacional (lo que al final no tuvo el efecto reclamado y la AFIP no cobró).

Es así que se llega al 2019 la aprobación de la Ley de la Economía del Conocimiento, y allí nuevamente se beneficia Galperín porque en 18 meses (entre 2022 y 2023) Mercado Libre obtuvo... 142 millones de dólares en rebajas de impuestos.

Un detalle de la misma empresa (presentado ante inversores) detalló que en ese período las ganancias totales fueron de 1.139 millones de dólares.

Inclusive en el libro "República Mercado Libre" (compilado por Julián Zicari), las exenciones impositivas que recibió la empresa entre 2007 y 2014 representaron en promedio un 9% de la facturación total.

Frente a semejante realidad, Galperín publicó en una red social (sin pestañar ni ponerse colorado) que la "LEC [Ley de Economía del Conocimiento] demuestra que cuando reducís el peso del Estado aumenta la generación de empleo”.

El régimen de economía del conocimiento y del software son herramientas para promocionar y apoyar al sector. El Estado presente ayuda a que las firmas se consoliden y devuelvan a la sociedad algo de lo que (la ciudadanía) invirtió en ellas.

Pero claro: algunos “empresarios” luego de haberse beneficiado del Estado, cuando están ‘dulces’ y con mayúsculo poder se transforman en cuestionadores y atacantes del Estado, y hasta deciden marcharse, radicarse en otro país para evitar “la carga fiscal” (¿?).

En otras palabras: Cuando el Estado los subsidia a ellos, es correcto y hasta obligatorio. Cuando el Estado subsidia (a través de diversos planes o programas) a ciudadanos o familias, ello significa “mantener vagos”, “alimentar planeros”, “fabricar pobres”.

Cuando en verdad lo que ocultan esos “empresarios” es su odio de clase. Apuestan por un ejército de desocupados, débiles y que no defiendan sus derechos (y así –por ejemplo- no pagarles sus horas extras...). Rechazan el derecho a que quienes tienen menos recursos y oportunidades (al carecer –por ejemplo- de una familia dueña de curtiembres...) puedan comer y asistir a la escuela.

El gran problema está cuando estos “empresarios” consiguen políticos que se encarguen desde el mismo Estado de llevar adelante sus excluyentes ideas.

Porque de esa forma se institucionaliza el abandono de amplias mayorías sociales. Para ello necesitan un Estado débil y sin recursos. De allí que reclamen, y exijan constantemente la reducción de impuestos. Porque los mismos (en manos del Estado) nivelan las desigualdades existentes en la sociedad. Los ricos no tienen problema en comer, estudiar, viajar, capacitarse, encarar proyectos (y esperar –por ejemplo- 8 años para obtener ganancias...).

La realidad se encarga de mostrar que los avances tecnológicos que prometían un mundo más igualitario, solo fueron palabras que cayeron en saco roto.

Inclusive se conoce que en las principales potencias mundiales capitalistas, aparecen cada vez más firmas multinacionales investigadas y multadas por evadir impuestos, por llevar adelante maniobras monopólicas, fraguando balances, y negar derechos a sus trabajadores.

Ante semejante realidad, con Javier Milei gobernando y Galperín (y compañía) apoyando resulta interesarse preguntar: Argentina, con “empresarios” así, para qué querés enemigos...?