Lun. 22. Jul 2024, Santa Fe - Argentina
Opinión

BULLRICH Y SU PROMESA PARA LOS REPRESORES (Rodolfo O. Gianfelici)

BULLRICH Y SU PROMESA PARA LOS REPRESORES (Rodolfo O. Gianfelici)

SANTA FE-ARGENTINA (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare)  La cuenta regresiva hacia las elecciones presidenciales llevan a que algunos candidatos se desesperen por tratar de asegurarse (o conquistar) votos.

Uno de ellos es Patricia Bullrich que gracias a su actitud de constante saltimbanqui política, se ha instalado como una clásica ultraderechista. Su problema ha sido que sus posturas le sirvieron para derrotar a Horacio Rodríguez Larreta en las PASO de Juntos por el Cambio, pero está quedando relegada ante un mayor ultraderechista como Javier Milei.

Es por ello que Bullrich salió a tratar de buscar que el voto del militarismo militante y de los adoradores del terrorismo de estado, confíen en ella. Un tema ciertamente difícil, si se tiene en cuenta que en su trayectoria política se la tiene como:

  • Formada en el antiperonismo
  • Sumada a la Juventud Peronista (1972)
  • Integrante de Montoneros (1974)
  • Traidora a dicha organización (y acompañante de su cuñado Rodolfo Galimberti en Montoneros 17 de Octubre)
  • Pasó por la agrupación Intransigencia y Movilización Peronista (integrada por exmontoneros y expresos políticos) (1983)
  • A través de Antonio Cafiero (1984) se incorporó a la llamada ‘renovación peronista’
  • Fue diputada nacional (1993) apoyando las políticas de Carlos S. Menem (1989-1996)
  • Fue funcionaria de Juan José Alvarez en Hurlingham
  • Fue funcionaria de Eduardo Duhalde en provincia de Buenos Aires
  • Se suma la Frepaso (1996-2001)
  • Se incorpora a la Alianza liderada por el radicalismo a través de Fernando de Santibañes (exjefe de los espías de la SIDE)
  • En el gobierno de de la Rúa fue funcionaria en el Ministerio de Justicia y DDHH (1999)
  • Fue Ministra de Trabajo de de la Rúa (2000-2001)
  • Fue Ministra de Seguridad Social (2001)
  • Crea el partido Unión por la Libertad y en alianza con el derechista Recrear fue candidata a la Jefatura de Gobierno capitalina
  • Fue candidata a diputada nacional
  • Su partido se sumó a la Coalición Cívica de Elisa Carrió (2007-2011)
  • Candidata a diputada nacional
  • Fue Ministra de Seguidad de la presidencia de Mauricio Macri (2015-2019)
  • Integrada a Cambiemos (2018) luego fue presidenta del macrista PRO.

Ahora siente que ha ido perdiendo respaldo de sectores sociales derechistas y que debe atraerlos con la intención –al menos- de poder acceder a la segunda vuelta presidencial.

Por ello ha salido a efectuar un ‘llamamientio’ para darle una “salida justa” (¿?) al trato “inequitativo y en ocasiones inhumano” (¿?) que recibirían los militares retirados por una “herida histórica que no termina de cicatrizar”.

Casi se diría que apuesta por atraer el voto militarista y de sus familiares, como a los que defienden el terrorismo de estado que se han visto atraídos por la fórmula que encabezan Javier Milei y Victoria Villarruel (dos claros exponentes del negacionismo).

Para ello Bullrich promete la impunidad de quienes estuvieron involucrados, fueron juzgados y condenados en crímenes de lesa humanidad.

Es así que apeló a una ‘carta’ que hizo llegar a integrantes de las Fuerzas Armadas. Allí promete una defensa corporativa: “Todos son conscientes de mi defensa del orden frente al caos y de los efectivos de las fuerzas de seguridad contra los embates falsificadores de los derechos humanos”.

“Conozco, sin embargo, el trato inequitativo y en ocasiones inhumano que han recibido muchos oficiales y suboficiales retirados, a consecuencia de una herida histórica que no termina de cicatrizar, pero que debemos curar de una vez, mediante una salida justa, si queremos comenzar un camino hacia la construcción de un futuro de paz y concordia”, propone.

De esta forma sostiene que tendría una ‘solución’ política, que debe dejar de lado lo actuado por la justicia (¡).

De acuerdo a información de la Procuraduría de Crímenes Contra la Humanidad (PCCH), existen 1.159 condenados. Menos de un centenar de represores están en establecimientos del Servicio Penitenciario (la mayoría en sus casas).

Si uno analiza las cifras se pregunta: Dónde está el “trato discriminatorio”...?

O es que Bullrich se olvidó de leer dichos datos y solo apela a la mentira, al engaño como forma de demagogia ultraderechista...?

Esta candidata siente que está ‘perdiendo la pelea uniformada’ ante Victoria Villarruel, que recibió una notable cobertura y apoyo a su acto en la Legislatura porteña reivindicando al terrorismo de estado.

Ocurre que Bullrich si bien es una funcional derechista, enrolada a lo más duro y servicial de la política pro-Washington y pro-Tel Aviv... no es considerada como “una propia” (o “de ellos”) por el sector militarista. Para ello la tienen justamente a la referida Villarruel, cuyo padre - Eduardo Marcelo Villarruel -, se retiró como teniente coronel.

Un personaje que se autorreferencia que participó en la “lucha contra la subversión”. Que intervino en Tucumán en el Operativo Independencia como comando.

Un personaje cuyo tío - Ernesto Guillermo Villarruel -, fue oficial de Inteligencia del Regimiento de La Tablada y fue detenido por el juez Daniel Rafecas por crímenes cometidos en el CCD (centro clandestino de detención) Vesubio. No fue juzgado porque fue declarado insano (¡).

Donde ella misma (seguimos hablando de la señora Villarruel) cuenta con suficientes antecedentes en defensa de los criminales de la dictadura. Donde llegó a integrar Jóvenes por la Verdad, que organizaban visitas al dictador y condenado Jorge Rafael Videla...

Una Villarruel que – hasta el momento – no realizó ninguna promesa pública a los integrantes de las Fuerzas Armadas o de seguridad que están detenidos por causas de lesa humanidad. Ella cuestiona los procesos judiciales y afirma que se violaron garantías (¿?).

En ese mismo sentido, el propio Milei anticipó que no habría indulto para los genocidas y que deberían cumplir sus condenas (y eso que él fue asesor del juzgado y condenado genocida Antonio Domingo Bussi).

O sea que estos dos personajes (Milei y Villarruel) no han salido a buscar el voto militarista con promesas como ahora pretende hacerlo Bullrich. Ello no significa – aclaremos -, que unos u otros sean mejores que otros o unos...

Simplemente estamos ante maniobras electoralistas donde todos ellos, con silencios o con promesas, solo pretenden sumar algún voto más de la forma más repudiable.