Jue. 18. Abr 2024, Santa Fe - Argentina
Editorial

LAS BUENAS NOTICIAS VIENEN DE... CHINA (por Rodolfo O. Gianfelici)

LAS BUENAS NOTICIAS VIENEN DE... CHINA (por Rodolfo O. Gianfelici)

SANTA FE-ARGENTINA  (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare)  Ante una realidad nacional desanimadora y frustrante, y con poco por esperar de la actual gestión gobernante, inesperadamente llegó una buena noticia.

Para ratificar lo antedicho, ella provino de China. Porque su presidente –Xi Jinping- envió en su momento una invitación a su par Alberto Fernández para que Argentina participe en la próxima cumbre del BRICS.

Se trata del encuentro de cancilleres y presidentes de los países integrantes del BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), el 24 de junio. En el encuentro del 20 de mayo ya lo hizo el canciller Santiago Cafiero (en forma virtul con sus pares).

El BRICS nuclea a las cinco economías emergentes más importantes del mundo, que comenzó a reunirse en 2009. La situación ha llevado a que en esta oportunidad se encuentren en forma de videoconferencia con China como anfitrión.

Esta invitación no es casual, sino que se concatena con que años atrás la entonces presidenta Cristina Fernández decidió establecer una relación estratégica con China.

La pandemia permitió estrechar relaciones con una amplia colaboración del gobierno chino con envío de vacunas contra el Covid-19. Y en el pasado mes de febrero, los mandatarios abordaron el tema –de la participación de Argentina en el bloque-, durante la visita de Fernández.

Es bueno tener en cuenta que el posible ingreso argentina a dicho bloque, ya recibió un ‘guiño’ en abril, cuando el ministro de Economía de Jair Bolsonaro, Paulo Guedes, declaró que su país promovería la Argentina como candidato para sumarse al Nuevo Banco de Desarrollo (NDB). Se trata de la institución financiera creada por los BRICS en 2014 (sede en Shanghai).

Posiblemente, el desprestigio que tiene Bolsonaro en el mundo, hace que en Argentina los medios hegemónicos no le otorguen la importancia que ha tenido dicha expresión política. Pero es bueno –también- tener presente que más allá de los cuestionamientos y oposicionismo ideológico que se le puedan realizar a ese mandatario, lo cierto es que a la hora de considerar los intereses argentinos, ello debe ser analizado desde el pragmatismo.

Por otra, que China sea quien manifieste de manera concreta el interés para que Argentina se sume al BRICS, no es poca cosa; máxime si se tiene en cuenta que ese gigante asiático es el socio comercial n° 2...

Además debe tomarse en cuenta que recientemente, China aprobó la soja HB4 tolerante a la sequía, desarrollada en el país. Es la primera vez que un cultivo biotecnológico creado en Argentina es aprobado por el Estado chino para su comercialización dentro de dicho país.

Por otra, no ha sido casual que Argentina haya adherido a la Iniciativa de la Franja y la Ruta (11-4-2022); una herramienta comercial de alcance mundial (que ha excluído a EEUU, que no ha podido detener semejante jugada política-comercial).

Se puede afirmar que la decisión del gobierno chino es que Argentina se incorpore en el menor tiempo posible al BRICS. Lo cual constituirá un reforzamiento para el mini-bloque sudamericano que constituirían Argentina y Brasil (de allí en adelante). Hecho que también es apoyado por Luiz Inácio Lula Da Silva.

En la reciente fracasada Cumbre de las Américas (efectuada en Los Angeles), hubo un encuentro (no programado de antemano) entre Alberto Fernández y Bolsonaro, donde analizaron la forma de complementar acciones entre ambos países sobre temas de energía.

En este sentido, la unidad operativa de ambos países, constituye un hecho importantísimo, que preocupa a muchos, tanto a nivel político interno como a potencias occidentales.

Porque dentro del BRICS se encuentran Rusia que posee total independencia energética (y si no que lo diga Europa en estos días...); mientras que China es un importador de energía. Ambas potencias han sellado una alianza estratégica.

Una Rusia –que es bueno recordarlo- no ideologizó la comercialización energética. Inclusive, más allá de las diferencias políticas que mantenía con sus compradores, desde Moscú siempre respetaron los acuerdos comerciales. Si la Unión Europea decidió que sus miembros dejen de comprarle petróleo, fue una decisión propia acorde a las exigencias de EEUU (y no de Rusia).

Está claro que China juega sus piezas en este tratar de sumar a Argentina al BRICS; nadie lo puede negar. Qué tiene de malo...?

El tema pasa por que Argentina haga valer sus intereses, que fortalezcan su independencia de las potencias occidentales (y no cambiar de collar...).

Para esos objetivos, en su momento la presidenta Cristina Fernández inició la construcción política, que luego Mauricio Macri frenó (y renegó), por su incapacidad y servilismo anglosajón.

Para ello existe:

·         Un diálogo estratégico en lo económico, con China invirtiendo y financiando (proyectos ferroviarios; central nuclear; gasoductos...)

·         Un diálogo político con temas bilaterales, regionales y mundiales (situación de China y Taiwan; Islas Malvinas; derechos humanos...)

·         Un diálogo en lo comercial (exportaciones e importaciones...).

Si bien nadie puede considerar que una guerra “otorga una oportunidad” (porque es una inmoralidad siquiera pensarlo), lo cierto es que la crisis en Ucrania, está dejando al descubierto que el mundo lucha por construir una nueva realidad y futuro, multilateral. Lo cual cuenta con el durísimo oposicionismo de EEUU y sus satélites europeos.

En medio de todo ello –y el drama que viven ucranianos y rusos-, nos ilusionamos con que la gestión de Alberto Fernández tenga la decisión y claridad de saber transitar el camino que ofrece China.