Mie. 17. Jul 2024, Santa Fe - Argentina
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MEMORIA Y JUSTICIA: CONDENA A EMPRESARIO LEVIN

MEMORIA Y JUSTICIA: CONDENA A EMPRESARIO LEVIN

SALTA-ARGENTINA (PrensaMare)  Confirman la sentencia contra Marcos Levin, el primer empresario condenado por crímenes de lesa humanidad. Se trata del dueño de la empresa La Veloz del Norte.

Durante el gobierno de Mauricio Macri, Casación había anulado la condena en su contra. Después de 6 años y de una espera de casi 5 en la Corte Suprema, el tema volvió a ser revisado por el máximo tribunal penal del país.

Fue así que los camaristas Alejandro Slokar, Daniel Petrone y Gustavo Hornos ratificaron la pena de 12 años de prisión contra Levin.

Pocos meses después de instalarse...

La dictadura cívicomilitar (en enero de 1977), Levin se presentó en la comisaría 4ª de la ciudad de Salta para acusar a un grupo de trabajadores de su compañía, La Veloz del Norte, de defraudación.

Se trató de una denuncia fabricada –como se probaría-, pero que permitió el accionar policial que secuestró y torturó a los empleados de la empresa de micros.

Han transcurrido 39 años y Levin fue condenado por la privación ilegal de la libertad y los tormentos que sufrió Víctor Cobos, un chófer que, además, era delegado gremial. La sentencia contra Levin fue histórica ya que se convirtió en el primer empresario en ser condenado por crímenes de lesa humanidad en Argentina.

Meses después...

La Sala III de la Cámara Federal de Casación Penal anuló el fallo. Seis años más tarde y tras una espera de casi 5 años en la Corte Suprema, la Casación —con las firmas de Alejandro Slokar, Daniel Petrone y Gustavo Hornos— confirmó la condena contra Levin.

Los fundamentos de la justicia...

Coincidieron en que las condenas a Levin eran correctas y fundadas. Hornos expuso que “La extrema gravedad de los crímenes de lesa humanidad, que denota una absoluta falta de consideración y reconocimiento de la dignidad humana, funciona como una circunstancia agravante”.

Slokar, por su parte expuso: “Resulta menester remarcar que aun cuando miembros de las fuerzas armadas y de seguridad guardaran un rol protagónico en el aparato represivo, en coordinación estratégica para la desarticulación de las organizaciones sindicales, en aras de maximizar los beneficios y acompañar el proceso de reestructuración económica, sectores empresariales no desarrollaron un mero rol subalterno, sino que accionaron articuladamente y en modo orgánico con el poder político de facto. Levin resulta un significativo ejemplo de aquel obrar”.