Sab. 24. Feb 2024, Santa Fe - Argentina
Editorial

LA PATOTA RURALISTA SIGLO 21

LA PATOTA RURALISTA SIGLO 21

SANTA FE-ARGENTINA  (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare)  El gobierno de Alberto Fernández ha dado suficientes muestras de tratar de poner a Argentina de pie, tras el azote de los cuatro años de Mauricio Macri y sus aliados.

En ese caminar de meses con un país en default, quebrado, inflacionario, con desocupación y pobreza crecientes, con el mercado interno destruido, y sin obras públicas, debe soportar la pandemia en un mundo sin rumbo y futuro cada vez peor para los dependientes.

Frente a esa situación caótica se hizo cargo y hace lo que puede; y en verdad ha sido mucho. Allí están hasta lo más deprorable de las paotencias mundiales y sus funcionales organismos internacionales reconociendo el accionar ante el coronavirus.

También el tejido armado para contener ciudadanos, y pequeña, mediana y alta grandes empresas.

Dándose tiempo además, para convocar al establishment e invitarlo a que de una u otra forma se sume a un amplio proyecto viable, para sacar al país de la bancarrota al que ha sido llevado en cuatro años de neoliberalismo y odio.

Pero… (siempre aparece ese maldito, pero), faltaron a la cita el mismo cuarteto que años atrás buscó desestabilizar y darle un golpe ‘camepero’ al gobierno de Cristina Fernández. Los ‘muchachos’ (o muychanchos…?) de la desgastada y devaluada ‘mesa de enlace’.

Si. El gobierno invitó; el ministro de Economía Martín Guzmán fue el anfitrión. Llegaron industriales, exportadores cerealistas, constructores, y empresarios mineros. Pero hicieron su faltazo aquellos golpistas de ayer, devenidos en los disconformes de hoy.

Se consideran ‘víctimas’ de las medidas económicas de este gobierno…

No solo que no estuvieron presentes, sino que salieron con los tapones de punta ante una prensa deseosa de sumar más odio para televidentes, lectores y oyentes. Nuevamente hay que citarlos con ‘nombres y apellidos’, porque durante los cuatro años de gobierno de Macri (2015-2019), cuando el país era maquíneamente destruido e incendiado, ellos jamás protestaron.

Como años atrás a Cristina Fernández, salen ahora a atacar a Alberto Fernández. Se trata de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Coninagro, Confederaciones Rurales (CRA) y Federación Agraria (FAA).

Hablan autoconsiderándose “los representantes” del campo. Caundo en verdad son representantes solo y exclusivamente de sus propios intereses económicos-financieros. Dicen hablar desde “lo productivo”, cuando en verdad lo hacen desde el bolsillo (el suyo), lo político y lo ideológico.

Quienes fueron los cuatro que le dieron la espalda a la invitación del gobierno, resultaron: Daniel Pelegrina (de Sociedad Rural Argentina), Carlos Iannizzotto (de Coninagro), Jorge Chemes (de CRA) y Carlos Achettoni (de Federación Agraria Argentina).

En este último caso, su ausencia deja en claro al menos un interrogante: representa este dirigente y esta entidad a quienes dice representar…? Porque las medidas anunciadas por el gobierno benefician al 40% de pequeños productores y cooperativas (pero ello no significa que el restante 60% se ‘perjudique’).

Entonces: Vale la memoria…? Claro que vale. Porque la autodenominada ‘mesa de enlace’ surge como una respuesta política a la Resoculión 125 que disponía el aumento de las retenciones. Fue allí que el antiperonismo militante vio la oportunidad y comenzó a ‘trabajar’. Así, lo que sería Cambiemos logró (gracias al inconmensurable apoyo de la Sociedad Rural) hacer pie y transformar esa fuerza ‘ruralista’ en una fuerza política. Tanto ayer, comoluego (2015-2019), como ahora los enlacistas están sin ocultamiento alguno encolumnados en lo político con el ahora bautizado: Juntos por el Cambio.

O lo que es lo mismo: no se sabe cuándo actúan como ‘ruralistas’, y cuando como simples antiperonistas…

Dentro de esa lucha indisimulada, los enlacistas han observado que comienzan a perder mucho del poder que tando decían tener, en tanto y en cuanto, ya no pueden movilizar a pequeños y medianos productores como lo hicieron en tiempos de la 125. Pero además, “necesitan” abroquelarse y auto-alimentarse ante el avance del Consejo Agroindustrial.

Resulta que este sector de peso en la economía nacional, ha ganado espacios y acepta ciertas pautas de la propuesta económica de Alberto Fernández. Allí aparecen exportadores de cereales (CIARA y CEC), las Bolsas de cereales (de todo el país), las economías regionales, y hasta la UIA. Ello significa que existe un sector del campo que no está encolumnado con la ‘mesa de enlace’…

En cuanto a lo ideológico, está en claro de qué lado se mantienen cada uno. El gobierno apuesta a una idea de reactivación económica con vista en la generación de valor agregado. Desde el Consejo Agroindustrial coinciden con esto, y abrieron una excelente canal de comunicación con el gobierno.

Frente a ellos, está Juntos por el Cambio que destruyó las pequeñas y medianas industrias, generó desempleo, abrió el país a las importaciones, y solo le interesó la producción primaria. Un país simil siglo 19, agro-exportador y donde “sobran” alrededor de 20 millones de habitantes (¡).

Un país donde “el campo” es el (supuesto) motor, manteniendo en la explotación y el trabajo no-registrado a millones de trabajadores. No olvidemos que es la actividad que más evade en el país. Triangulando, inventando maniobras con facturas falsas… Va lo que ‘perfeccionó’ el grupo Vicentin, sin ir más lejos…

Un proyecto de país sin crecimiento, sin iversiones, sin generación de nuevos puestos laborales, con abandono de la salud, la educación, laciencia, la investigación, los jubilados, los pensionados, los sectores excluídos… Lo que hizo Mauricio Macri durante su gestión 2015-2019.

Lo que está en juego –aunque suene como una aspiración demasiado grandilocuente- es justamente, qué tipo de país quiere cada uno.

Por lo menos del lado de la llamada ‘mesa de enlace’, se sabe que siguen siendo coherentes. El tema es que atrasan dos siglos; son la patota ruralista que en el siglo veintiuno, idealiza el siglo diecinueve…