Vie. 01. Mar 2024, Santa Fe - Argentina
Editorial

LA NUEVA TAREA SUCIA DE LOS MISMOS DE SIEMPRE

LA NUEVA TAREA SUCIA DE LOS MISMOS DE SIEMPRE

SANTA FE-ARGENTINA  (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare)  El primer día de septiembre de 2020, un medio del interior del país, cooptado por el grupo Clarín, publicó uno de los clásicos “artículos” que tratan de presentarse como de ‘análisis político’, cuando en verdad se trata de verdaderos panfletos escritos desde algún sillón del new-antiperonismo.

Decir el nombre del medio? Para qué… Citar nombre y apellido del responsable? Para qué…

Lo importante es leer su contenido para observar cómo el más reaccionario de los antiperonismos, hoy proclamándose ‘libertario’, no es más que otra de las conocidas re-encarnaciones de los gorilas de los años de 1950.

Cambian sus caras, sus nombres, sus ropajes, pero mantienen el mismo discurso. Son coherentes.

Partamnos de la base (importante por cierto) que este escriba forma parte de los alegres tipeadores de opiniones que siendo gobierno (2015-2019) aplaudieron todas y cada una de las acciones de su gobierno, e infectaron de mentiras, engaños y des-informaciones a lectores, oyentes y televidentes.

Repiten el discurso de los jefes –los medios hegemónicos- sosteniendo que hablan desde “la libertad” y que “nadie les obliga a decir lo que dicen”. Y es cierto: por ello pueden estar opionando, escribierno y mostrándose en tales medios… De otra forma los despedirían.

Son empleados de empresas. No son defensores de la libertad de prensa. Son dos cuestiones y acciones totalmente diferentes (y hasta contrapuestas).

Pero avancemos en lo que se afirma en este nuevo pnafleto, como para conocer cómo esta clase de formadores de opinión, muestran el máximo de cinismo e hipocresía.

Ahora se animan a sostener que hubo un “fracaso económico de la gestión de Mauricio Macri”. Pero no lo hacen como un cuestionamiento ideológico, sino como una forma de sostener que ahora –con el gobierno de Alberto Fernández- no existen cambios, y que todo sigue igual.

Les duele que Argentina haya llevado adelante una dignísima re-negociación con los acreedores. Por ello atacan al Ministro de Economía. Por ello buscan rebajarlo, decalificarlo, menospreciarlo. Califican a Martín Guzmán de “vocero del Instituto Patria” que “no es lo mismo que ejercer el ministerio de Economía”.

Acaso este opinólogo sabrá que Guzmán es un experto en re-negociación de deudas soberanas. Que ha trabajado junto a un Premio Nóbel en Economía. Que siendo tan joven, asesoró a Europa (si: a ese mismísimo continente al que muchos periodistas miran halagadoramente…), y sus países aceptaron ideas, y propuestas suyas, para solucionar sus problemas económicos-financieros.

Por ello rápidamente ‘dan vuelta la página’ y buscan olvidarse (u ocultar?) el éxito de la negociación con los acreedores. Porque la estrategia de Alberto Fernández y Cristina Fernández, junto a Guzmán, permitió llevar las negociaciones sin caer en las presiones y exigencias de los acreedores. Y cuando llegó el momento se hizo una oferta que fue aceptada por el… 99% de los acreedores (¡).

Todo ello mientras políticos, econonmistas, opinólogos, y medios de comunicación atacaban y buscaban desplazar a Guzmán, para que fuera reemplazado por un “economista creible” (que respondiera a los intereses de los acreedores). Debiéndose recordar que uno de los tantos acreedores con más de 1.000 millones de dólares en ‘papeles’ es el… grupo Clarín (¡).

Esa urgencia por ‘dejar atrás’ el éxito con esos acreedores, es para hacer creer que Guzmán no resolvió prácticamente nada, porque debe ‘arreglar’ con el FMI.

Y es verdad. Se debe afrontar una dura nueva negociación con dicho organismo que en una vergonzante intromisión en la política argentina, le prestó a Argentina una cifra increíble (la más grande en la historia del FMI), para ayudar a Mauricio Macri en sus intensiones re-eleccionistas, buscando evitar que el país ‘le estalle’ en plena campaña electoral.

Un préstamo que jamás podía efectivizarse porque no se cumplían las exigencias internas del propio FMI, pero que fue otorgado (ignorando los informes técnicos), porque el presidente de EEUU, Donald Trump lo exigió (¡).

Un préstamo de alrededor de U$S 44.000 millones, que no se destinaron a la producción u obras públicas, sino para ‘equilibrar’ la “timba financiera”. El opinólogo en su panfleto se queja porque la estrategia de Guzmán será la de “dejar de pagar ahora y postergar obligaciones”.

Y que desea este escriba de poca monta….? Acaso no son sus patrones y ellos mismos como dóciles alumnos los que sostienen que “las deudas se honran”. Acaso que quiere: que Argentina desconozca ese préstamo? Acaso quiere que se adopten medidas “de izquierda? Acaso busca que Argentina actúe como Cuba?...

O por el contrario: pretende que un país destruido por Macri y dejado en default haga aparecer como por arte de magia U$S 44.000 millones y pague la deuda al contado…?

La re-negociación de la deuda (como antes hizo Néstor Kirchner y más tarde Cristina Fernández) resolvieron los problemas dejados por otros gobernantes. Justamente por los que piensan igual que el que escribió el artículo…

En este caso, se logró romper la ‘bomba’ que construyó Macri, dejando una planificada deuda de más de U$S 40.000 millones que debían abonarse en… 4 años (¡).

Se renegoció lográndose un ahoro en el capital de U$S 37.700 millones; se bajó la tasa de interés del 7% al 3,07%; no se aceptó negociar bajo la exigencia de (o imposiciones) de ajustes.

En cuanto a la ‘preocupación’ del panfletario en el sentido que Argentina tiene un importante déficit fiscal, debería saber que el mismo es consecuencia directa de 4 años (2015-2019) de destrucción de las producciones y exportaciones y del ‘libertinaje’ importador.

En lo atinente a la caída del PBI, ningún país del mundo podrá escapar a las consecuencias de la pandemia. Argentina no es un país estratófero; está en este mundo... Respecto a la inflación, habría que avisarle al articulista que hasta el momento, en lo que va del año (8 meses) y en plena pandemia, el país tiene un nivel inflacionario inferior al de la época macrista (sin coronavirus alguno).

Respecto a la compra de dólares para ‘atesoramiento’ o ahorro (hasta 200 por mes y por persona), ello es consecuencia de varios factores. No solo a que los argentinos “huyen de la moneda sospechando un nuevo precipicio devaluatorio”.

Continuando con su ensalada económico-frutera, el obediente empleado habla de “caída de las reservas”, de “balanza comercial” y que las “acciones argentinas en Wall Street caían”. Es buena esta última referencia, porque en épocas del macrismo, estos mismos medios ensalzaban que esas acciones aumentaban su valor… pero el país se hiper-endeudaba y sus ciudadanos se hiper-empobrecieron. Es bueno recordarlo.

Finalmente cita datos de más de un millón (¿?) de puestos laborales perdidos, y una desocupación que supera el 15% (¿?). Y que el país está dentro de los “10 con más contagios en el mundo”. Por un lado (más allá de quien aporte tales datos) constituyen mentiras. Claro que el periodista silencia que Argentina es uno de los países que porcentualmente menos ha sufrido la pérdida de puestos laborales.

Respecto al cuestionamiento a la cuarentena y a que ella no habría dado resultados, debe responderse que los países que no tuvieron dicha política preventiva han sumado miles de muertos más. Veamos: EEUU (183.695), Brasil (121.381), India (65.288), México (64.414), Reino Unido (41.504), Italia (35.491), Francia (30.635), España (29.152), Perú (28.944), Colombia (19.663), Chile (11.321), Bélgica (9.895), Alemania (9.371), Canadá (9.129), Indonesia (7.505), Ecuador (6.556), Países Bajos (6.215), y Bolivia (5.027). Argentina, a la misma fecha (1-9-2020) sumaba 8.660 decesos; el puesto n° 14 en el mundo.

Pero para que se tenga una idea comparativa más acertada (y que equilibra a todos los países), ello significa para el país 9,2 muertes por millón. Lo que significa estar detrás de Catar (43,3), Baréin (33,4), Guayana Francesa (31,9), Panamá (22), San Marino (21,8), Chile (21,6), Maldivas (20,4), Perú (20,2), Kuwait (19,2), Brasil (18,4), Omán (18,1), EEUU (18,3), Andorra (15,1), Armenia (14,8), Moldavia (13,6), Luxemburgo (12,9), Israel (12,7), Colombia (12,4), Sudáfrica (10,6), Bolivia (10,1), España (9,9), Singapur (9,9), Arabia (9,2), Dominicana (9,1)…

Pero además, debe conocerse que mientras en Argentina la mayoría de la ciudadanía ha cumplido solidariamente con los pedidos de cuidado, la mayor cantidad de casos se presentan en urbes administradas por la derecha y el neoliberalismo que se oponen a la cuarentena: Ciudad de Buenos Aires, Mar del Plata, Mendoza, Salta, Jujuy, Neuquén, Corrientes; urbes que –además- por sus relaciones con otros centros urbanos han ‘servido’ para la expansión del virus.

Pero si algún país ha sido ejemplo en cuanto a toma de decisiones para anticiparse al caos pandémico, esa ha sido Argentina, buscando impedir los despidos, subsidiando a las empresas en pago de salarios, otorgando créditos blandos, y llegando a más de 10 millones de personas con el IFE (Ingreso Familiar de Emergencia). Tanto es así que no solo ha sido reconocida en todo el mundo, sino que la propia ONU salió meses más tarde a reclamar subsidios y ayudas públicas para cada país.

Por ello, que un escriba salga a afirmar que el país “necesita un gobierno presente”, demuestra el desconocimiento del mismo. O su clara intensionalidad por mentir… (‘lo dejo a tu criterio’, diría Karina Jelinek…).

Sostener que desde la administración peronista “procuran el deterioro del Estado sin afrontar los problemas reales”, constituye una muestra del desvarío de quien posiblemente “conozca” la realidad que le relatan sus patrones, o que él mismo debe relatar para mantener su empleo…

Pretender plantear que las ocupaciones de terrenos sean un problema constituye –al menos- un error o una falla del entendimiento de la realidad. El país asiste a una grave desigualdad en cuanto a la propiedad de terrenos, es cierto; y también a que existe un gran problema de inequidad para el acceso a la casa propia. Posiblemente por ese lado se debería encarar el problema, cuando realmente sea importante, y cuando se supere la pandemia.

Afirmar que el titular de la Cámara de Diputados quiere “someter” a sus integrantes para obtener “aprobar la reforma judicial, que impulsa el kirchnerismo”, es otro de los desvaríos.

Por inicio, digamos que quien conduce y pertenece a un partido político (todos los legisladores) hace lo posible para que lo que impulsa el partido al que pertenece logre su aprobación. Acaso eso es un delito…? O es que el escriba –si fuera legislador- trabajaría en contra de sus ideas y a favor de los otros partidos…?

En cuanto a que dicho proyecto de ley pertenece al “kirchnerismo”, evidencia el desconocimiento de la propuesta electoral que tuvo el peronismo en el 2019. Pero no es su culpa su desconocimiento, porque como anti-peronista o simple reaccionario, no tiene obligación de conocerla. Pero sí era su responsabilidad conocerla como periodista…

Luego, en conincidencia con sus patrones, muestra su oposición al pago (por única vez) de un aporte de parte de los ricos. De seguro que él no lo pagará; pero está bien, es un fiel empleado y defiende el bolsillo de sus patrones.

En cuanto a que al aprobarse en el senado la reforma judicial, aumentan los cargos de “300 a 1500”, se equivoca (otra vez?). Porque no se trata de una reforma, sino de un ordenamiento judicial. No se echa a nadie; se crean juzgados y se establece una forma de ordenar el fuero Federal, a futuro.

Bueno, demasiado para tan poco, dirá alguno. Pero así es esta vida en Argentina. No es mucho lo que se puede aportar cuando los necios solo son oposicionistas y carecen de capacidad como para proponer. Si lo hicieran (ojalá) hubiéramos estado habando o discutiendo de ello. Se trató -simplemente-, de un ejercicio de memoria (que a algunos le falla)...