Dom. 14. Jul 2024, Santa Fe - Argentina
Opinión

DESDE AMÉRICA LE DIERON LA ESPALDA A DAVOS (Rodolfo O. Gianfelici)

DESDE AMÉRICA LE DIERON LA ESPALDA A DAVOS (Rodolfo O. Gianfelici)

SANTA FE-ARGENTINA (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare)  El poder comunicacional dominante –tanto en Argentina como en occidente- caracterizó al nuevo encuentro anual de Davos, como un evento de ‘trascendencia’ mundial.

En ese sentido, destacaron (¿?) la presencia y discurso del mandatario argentino Javier Milei. Lo cual no se condice, no representa lo que en verdad ha sucedido.

Tanto fue así que importantes dirigentes latinoamericanos decidieron no asistir, le dieron la espalda. Un hecho que ha pasado desapercibido desde el tratamiento mediático; lo cual constituye un importante hecho político.

Tanto de los dirigentes que no quisieron estar presentes; como de parte de la prensa que ‘se olvidó’ de citar y analizar los porqué de esas ausencias.

El encuentro de Davos, conocido oficialmente como Foro Económico Mundial (WEF), efectuado en Suiza, solamente se efectuó para defender, reforzar y tratar de expandir los intereses de las grandes potencias de occidente.

Para el poder comunicacional occidental se trata de un encuentro al que caracterizan “mundial”; pero sin embargo es una reunión anual del neoliberalismo, organizado por las principales potencias occidentales.

De allí que cientos de países que no pertenecen al mundo occidental no se interesan por participar, a los que se agregan aquellos que tienen fuertes críticas para con el neoliberalismo. De allí que no es un encuentro “mundial”, sino de los poderosos de occidente.

Otras potencias, países emergentes y hasta países empobrecidos no sienten ningún interés por asistir a un encuentro que lisa y llanamente les es ajeno. No sienten que sea “su mundo”, ni que están representados.

La agenda del Foro de Davos solo trata y defiende la ideología dominante en occidente. Y en ese sentido, lo que fijan, establecen o imponen las potencias hegemónicas.

En el reciente encuentro (entre el 15 al 19 de enero) solamente estuvieron presentes dos mandatarios de Latinoamérica. Milei por Argentina y Gustavo Petro, por Colombia.

El primero por coincidencias ideológicas y por una necesidad de ‘mostrarse’ ante el poder occidental dominante. Una suerte de “presentación” personal en momentos en que necesita urgentemente un acuerdo con el FMI. Para lo cual lo mejor es ‘mostrarse’ donde están los poderosos (Davos).

Formando parte de esa necesidad-demostración, el halagar al capitalismo; el reunirse con la Directora Ejecutiva del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva; y mostrarse dócil, obediente, claudicante ante el poder británico (lo que hizo con su reunión con el canciller y que el mundo conociera dos versiones –la de Milei y la del Reino Unido- respecto a los temas tratados y particularmente sobre las Islas Malvinas).

En cuanto a Petro, su asistencia estuvo centrada en dos acciones políticas propias. La primera, que en su momento condicionó su asistencia a que las potencias occidentales ‘permitieran’ la asunción del nuevo mandatario de Guatemala Bernardo Arévalo- (lo que ocurrió). La segunda fue porque el mandatario colombiano aprovechó para lanzar su propuesta para canjear la deuda por servicios ambientales para paliar el cambio climático.

Lo que deja en claro que solamente Milei asistió por convencimiento ideológico; Petro solo lo hizo para aprovechar el evento para reforzar su estrategia política de desendeudamiento.

El mandatario ecuatoriano -Daniel Noboa- que coincide con los postulados de las potencias occidentales como buen alumno neoliberal, no asistió ante los problemas de inseguridad y/o violencia narco que afrontaba su país.

De esta forma, líderes americanos representantes de países de peso regional y mundial, estuvieron ausentes. Nos referimos a Lula da Silva, Luis Arce, Nicolás Maduro, Andrés López Obrador, Daniel Ortega y Miguel Díaz-Canel.

En medio de las ausencias de Vladimir Putin y de Xi Jinping, las de los jefes de estado latinoamericanos resultaron el más importante desinterés regional mundial.

Otros eventos mundiales ofrecen para países americanos un mayor interés o atractivo para sus proyectos, ideas y cooperaciones.

Este Foro 2024 tuvo la asistencia de alrededor de 2.800 invitados, entre jefes de Estado, multimillonarios, destacados Ceos y algunas “superestrellas”. Desde 1971 cuando Klaus Schwab inventó este encuentro entre europeos y estadounidenses para “salvar el mundo”, ha quedado demostrado que el fracaso es rotundo. Lejos se ser salvado, el mundo está siendo llevado al caos de la mano de menos ricos (más ricos) y más pobres (más empobrecidos).