Dom. 03. Mar 2024, Santa Fe - Argentina
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“DESCUBREN” (¿?) BANDA PROSTITUYENTE

“DESCUBREN” (¿?) BANDA PROSTITUYENTE

Noticia con mucha sospecha de montaje mediático...

BOGOTÁ-COLOMBIA  Suena irónico y hasta burlón que la prensa y las propias autoridades colombianas hayan dado una máxima trascendencia (local y con repercusión internacional) al “descubrimiento” de la llamada: "La Madame del Amazonas".

Una organización delictiva, comandada por "la Tigresa", "el Tigrillo" y "el Caimán", que se dedicaba a la explotación sexual de niñas y adolescentes entre Colombia, Brasil y Perú.

Oficialmente se habló de una tarea que llevó “seis meses de investigación” y "más de 1.400 horas" de escuchas interceptadas (¡). Con el inestimable apoyo del Servicio de Seguridad Diplomático estadounidense (DSS).

En verdad una “colaboración” poco creíble y hasta sarcástica, pues años atrás se ha conocido que un grupo de soldados estadounidenses (en Colombia) abusó de menores y mayores, a quienes –además de violar-, fotografiaron y realizaron videos que luego subieron a ainternet. Todo ello –ya confirmado por una investigación colombiana y otra estadounidense-, sin que exista un solo condenado de esos uniformados extranjeros (¡).

Con el desudónimo de "la Madame" se conoció en 2018 a una mujer –detenida- que se llama Liliana del Carmen Campos Puello, que era conocida por todos en la región donde residía como una gran proxenetas de menores en Cartagena.

El “descubrimiento” cita que “se desbarató el turismo sexual en Cartagena que abusaba de 250 menores”. Dato que era plenamente conocido por los habitantes, los operadores de turismo y la misma policía colombiana.

Resulta altamente sospechoso que las autoridades colombianas, para difundir sobre este supuesto “descubrimiento” hayan enviado un comunicado a la británica BBC Mundo, donde también cita que colaboraron las autoridades peruanas para identificar cómo funcionaba la organización.

Agregando que se asistía a “la trata a las comunidades indígenas”. Y donde se expone que los “descubiertos” afrontan acusaciones de: tráfico de migrantes, trata de personas, inducción a la prostitución y demanda de explotación sexual con menores.

Esta llamativa y mediática explicación oficial cita que "la Tigresa", "el Tigrillo" y "el Caimán" operaban desde Puerto Nariño (ciudad del departamento del Amazonas en sur de Colombia; cerca de la frontera con Brasil y Perú). Que ellos son en realidad –y respectivamemente-: Leonarda Camara Pizango, Zenón Peña Camara, y William Ramón Veloza Souza.

Que "el Caimán" oficiaba de "reclutador" del grupo, mediante regalos y engaños convenciendo a niñas y adolescentes. Luego aparecía "la Tigresa", que enviaba a las menores (desde Puerto Nariño) a las ciudades de Iquitos y Pucallpa (en Perú), donde eran explotadas laboral y sexualmente.

Otro sitio donde captaban menores, era en la frontera brasileña. Inclusive, para hacer aún más increíble este relato, afirman que la banda gestionaba y obtenía documentos de identidad peruanos para sus víctimas (lo que les permitía que las menores no tuvieran problemas y sorteaban conflictos legales, en suelo peruano).

Esta afirmación demuestra que estaban involucrados en la maniobra, funcionarios peruanos…

Pero como para dar aún más incredulidad al relato oficial, afirman que las menores eran "ofrecidas" por catálogo en… hoteles. Como así también, que participaban de “fiestas sexuales” en lujosas embarcaciones. Quedando involucrados en esta ‘historia’ la actividad hotelera, sectores adinerados colombianos y autoridades navieras (¡)

En Colombia el trabajo sexual no es una actividad ilegal. Lo que si se reprime (¿?) es la explotación y la trata de personas.

Este “descubrimiento”, por demás de mediático, parecería que constituye una nueva campaña de humo de las autoridades colombianas, tendientes a ocultar las actividades político-golpistas que llevan adelante en la frontera con Venezuela, y a mostrar al país como un territorio preocupado por los jóvenes y los derechos humanos.

Posiblemente este “guión oficial” sirva apar alguna película de escaso costo hollywoodense, pero de escasa credibilidad.