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Casos

ESPAÑA: COIMAS, HERENCIA Y MONARQUÍA

ESPAÑA: COIMAS, HERENCIA Y MONARQUÍA

BARCELONA-ESPAÑA  (PrensaMare)  Si la familia real y la derecha se ilusionó con que el coronavirus lograría esconder bajo la alfombra la corrupción monárquica, se equivocaron.

El caso es tan escandaloso, que ya nadie lo podrá tapar.

Nadie debe hacerse cargo de las (malas) acciones de sus padres. Pero resulta evidente que el rey Felipe se ha criado y formado en un ambiente signado por las sospechas, la corrupción, los engaños y amoríos, las mentiras y las coimas.

Nada es casual de lo que ahora sale a la luz pública; este –como otros- era un hecho archiconocido que la ‘prensa seria’, el sistema corrupto sistema político, y el silencio cómplice del poder anglosajón mundial prefirió hacer como si nunca hubiera existido.

La sacudida interna en la Zarzuela es mayúscula. Inclusive algunos sostienen que lo que ha comenzado en una maniobra internacional para ir desgastando a la monarquía y reemplazarla por una “democracia plena”. No porque les interese ella (la democracia), sino porque está visto que la monarquía ya no podrá garantizarle la tranquilidad que el neoliberalismo necesita.

En medio de especulaciones, y mientras ya nadie se anima a negar la existencia de coimas pagadas por la corrupta monarquía saudita a la corrupta monarquía española, apareció el rey Felipe (hijo del exrey Juan Carlos I), para anunciar que renunciaba a la herencia.

Qué casualidad que el hijo del sospechado de cobrar coimas decida rechazarheredar decenas de millones de euros…

Está visto que el objetivo de esta decisión es solamente el tratar de tomar distancia de dineros sucios, y mantener una pulcritud (existente?) en la monarquía.

El comunicado de la Zarzuela indicó que el rey Felipe renunciaba a la herencia que le pudiera corresponder de su padre, “así como a cualquier activo, inversión o estructura financiera cuyo origen, características o finalidad puedan no estar en consonancia con la legalidad y los criterios de rectitud e integridad que rigen su actividad institucional y privada”.

Con estas palabras, el rey actual deja abierta (solo ello?) la posibilidad que el rey anterior (su padre) hubiera manejado fondos sospechados, irregulares, “opacos” (como sutilmente y de manera ligth los denominan algunos medios añorantes del franquismo).

Pero además, le ha quitado a su padre la asignación, cercana a los 200.000 euros anuales. Dinero cobrado de los presupuestos de la Casa del Rey.

Un castigo sin pruebas…? O una forma de tratar de quedar bien con los españoles…?

En dicho texto oficial, Felipe dice desconocer que pudiera ser un beneficiario de la herencia de Juan Carlos; fondos que provendrían de la Fundación Zagatka (que controla su pariente Álvaro de Orleans), ni de la Fundación Lucum (que, según la fiscalía de Suiza, es controlada por Juan Carlos).

También se afirma que para cumplimentar el compromiso de “observar una conducta íntegra, honesta y transparente”, expresado al ser proclamado el 19 de junio de 2014, Felipe ha ordenado la emisión del comunicado.

Palabras que nuevamente dejan abierta la existencia de irregularidades financieras que involucraría a su padre. Y donde podría haber tenido una conducta contraria a lo que él promedió. O sea (así se desprende): no íntegra, no honesta, y no transparente…

El escándalo alcanza proporciones inimaginables y se transforma en una cuestión de Estado, al conocerse en el propio comunicado, que Felipe recibió (en marzo 2019), una carta del despacho de abogados Kobre&Kim (radicado en el… Reino Unido), donde le indican que era el beneficiario de los fondos de la Fundación Lucum (cuando muriera).

Y donde el mismo Kobre&Kim es el que atendía los asuntos legales y de relaciones públicas de… Corinna Larssen. Si; nada más y nada menos que de la estrechísima amiga de Juan Carlos, que era (y es) investigada por haber recibido… 65 millones de euros de la citada fundación (una donación de Juan Carlos).

Todo demasiado sospechoso, entrelazado y rebuscado como para tratar de ignorarlo.

La renuncia de Felipe a la herencia de Juan Carlos no hace más que confirmar desde adentro mismo de la monarquía (de manera oficial) las sospechas de hechos de corrupción.

Felipe trata de tomar distancia. De auto-oxigenarse. De protegerse.

Resulta altamente llamativo que Felipe se enterara (¿?) que iba a ser heredero beneficiario de su padre a través de un… estudio jurídico británico, y no por boca de Juan Carlos.

En medio de este comunicado que no cuenta con antecedente similar en la historia de la monarquía española, este suceso debe enlazarse con la salida de urgencia de Juan Carlos del trono, un hecho que fue atrivuído a presiones y exigencias de potencias occidentales que decidieron que era el momento de descartar a dicho monarca.