Lun. 26. Feb 2024, Santa Fe - Argentina
Editorial

COMO HACERSE EL ZURDO, CENANDO EN LA EMBAJADA...

COMO HACERSE EL ZURDO, CENANDO EN LA EMBAJADA...

SANTA FE-ARGENTINA  (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare)  Años atrás Cristina Fernández armó un esquema de unidad peronista para derrotar a Cambiemos. El principal beneficiado de ello fue Alberto Fernández, que siendo poseedor seguro de apenas dos votos (el suyo y el de su cónyuge –estimo-), se convirtió en 2019 en presidente.

Inmediatamente de asumido, comenzaron las operaciones de un grupúzulo de seudo-dirigentes que sostienen su poder gracias a los medios de comunicación, para fortalecer el ‘albertismo’ y que se produjera la ruptura con Cristina.

Fue una tarea de meses, de forma indisimulada; inclusive dentro de la mismísima Casa Rosada y los ministerios. Cansada de ese destrato Cristina Fernández hizo conocer una carta pública. Pero además, le dijo y argumentó al presidente el porqué se perdería en las elecciones legislativas 2021.

El cinismo e hipocresía de los cínicos e hipócritas, los llevó a ‘escandalizarse’; a sentirse ofendidos y hasta hablar de “exageraciones”. Inclusive buscaron un endurecimiento presidencial para desembocar en un ‘desentenderse’ de Cristina Fernández.

Las urnas revisadas en las elecciones Paso, demostraron que la vicepresidenta tenía razón. Fue allí que algunos con dos dedos de frente le hicieron saber al presidente que iba por un camino equivocado; y que quienes se mostraban como los más puros ‘albertistas’, posiblemente lo estaban conduciendo hacia un... helicóptero futuro.

No el mismo que usó Fernando de la Rúa para escapar dejando al país en llamas; simplemente otro, pero con el mismo libreto.

Se equivoca Alberto Fernández...?

Elige mal sus más cercanos colaboradores...?

No entiende la operación en marcha...?

Bueno: se trata de respuestas que solo él podría brindar. El resto son especulaciones que surgen y que cada argentino analiza, evalúa y concluye. Es más: apelando a una frase de Juan D. Perón (que posiblemente algunos en la Casa Rosada deben haber sentido nombrar...), es interesante recordar aquella de: “La realidad es la única verdad”.

En tal sentido, el papel que cumple la conducción del Movimiento Evita no es el más recomendable para los momentos pasados (2019-2021) como –seguramente- los muy difíciles que vengan (2021-2023).

Desde el Evita alientan desde hace tiempo el rupturismo de Alberto Fernández con Cristina Fernández.

Acaso desconocen que ella es la dirigente con más capacidad política (y votos propios) de los últimos años...?

No comprenden que la ‘independencia’ del presidente significará transformarse oficial y definitivamente en un rehén del sistema...?

Se trata de una equivocación sustentada en un error de análisis o es una operación maquinada desde afuera del peronismo...?

Bueno: se trata de respuestas que solo quienes conducen el Evita podrían brindar...

Mientras tanto recordemos un hecho que para muchos ha quedado perdido en la rapidez de la política argentina, y refiere a la “interesante” relación que desde el Evita supieron construir con dirigentes del macrismo durante el gobierno anterior.

Más cerca en el tiempo, enterémosno que un dirigente del Evita estuvo presente en la cena del Centro de Estudios Americanos.

Ello tiene algo de malo...?

Bueno, eso debe analizarse teniendo en cuenta ciertos datos. Por ejemplo: que se trata de una organización política conducida desde la embajada de Estados Unidos en el país. Con ello alcanza y sobra como para sacar alguna conclusión...

Porque la misión de dicho centro es la de construir políticas a favor de EEUU, y es por ello que sus invitados (halagas y ‘operados’) son considerados como piezas de un gran tablero, donde ellos mismos ponen las condiciones de juego; además de ser quienes establecen dónde y cuando jugar.

El resultado de las elecciones legislativas 2021 dejó sufientes muestras como para volver a analizar lo hecho (y lo no hecho) desde que este gobierno nacional asumió en diciembre de 2019.

Nuevamente –mal que les pese a cínicos e hipócritas-, Cristina Fernández tenía razón. Siendo dable destacar que el grueso de las voces de la oposición neoliberal y derechista, como los medios hegemónicos se encargaron de instalar que la ‘gran derrotada’ fue la vicepresidenta. Una equivocación total, en tanto y en cuanto ella fue una crítica de esta política del gobierno nacional (que integra); no disputó ningún cargo; no tuvo participación activa en la campaña electoral.

Ello demuestra que la principal enemiga para los grupos de poder locales e internacionales sigue siendo ella, y no el presidente argentino...

Si se tiene en cuenta esta operatoria comunicacional, por ahí el peronismo comienza a comprender que es necesario que cada peronista comience a buscar el bastón de mariscal y que se hace cada vez más necesario el comenzar a generar los anticuerpos.

Los peronistas saben de qué hablan y de qué se trata...