Sab. 18. May 2024, Santa Fe - Argentina
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NARCO-POLICÍAS: PENAS EN UNA NUEVA CAUSA DE “HERENCIA RECIBIDA”

NARCO-POLICÍAS: PENAS EN UNA NUEVA CAUSA DE “HERENCIA RECIBIDA”

ROSARIO-ARGENTINA  (PrensaMare)  Otros expolicías santafesinos han sido condenados por narcotraficantes. Se trata del excomisario Alejandro Druetta (foto), que recibió una pena de 10 años de prisión como partícipe necesario del delito de tráfico de estupefacientes en la modalidad de comercio. También el exuniformado Juan Ángel Delmastro, condenado a 7 años de cárcel, también como partícipe de tráfico de estupefacientes.

En la misma causa el narco confeso, Ignacio Actis Caporale, recibió una pena de 9 años y 6 meses de prisión. Éste tuvo una reducción de la pena de 3 años (por parte del Tribunal Oral Federal en lo Criminal 3), por acogerse a la ley de imputado colaborador (“del arrepentido”).

Este conocido personaje del delito rosarino acusó a Druetta de ser el organizador de la banda narco que él integraba. El exoficial se desempeñaba como jefe de Inteligencia de la Zona Sur de Drogas Peligrosas durante la gestión de Maximiliano Pullaro al frente de Seguridad (siendo hallado partícipe necesario de ese delito).

Este caso de corrupción policial se produjo durante las gestiones de Hermes Binner, Antonio Bonfatti y Miguel Lifschitz. Druetta había sido puesto al frente del área por el radical Pullaro (hoy diputado provincial, y durísimo contra las políticas de seguridad que lleva adelante el gobierno peronista).

El excomisario recibió además una multa (insignificante) de $ 23.000, y la inhabilitación absoluta e inhabilitación especial por igual tiempo al de la condena.

La investigación demostró que Druetta y Delmastro recibían información de Actis Caporale sobre otros vendedores de drogas ilegales, a quienes arrestaban en procedimientos armados o plantados (“truchos”), que hacían figurar como originados en llamados anónimos o “procedimientos de calle”. Era una forma de ‘eliminar’ competencia (¡).

Dentro de este escandaloso suceso se encuadra que días antes de conocerse este fallo, el actual Ministro de Seguridad, Marcelo Sain, dio a conocer públicamente las grabaciones que realizaba el propio comisario de sus conversaciones. De allí surge el apoyo que le brindaban, entre otros, Pullaro y el senador radical del departamento General López, Lisandro Enrico.

Tras ello, desde la oposición provincial y los medios de comunicación lanzaron una andanada de nuevas críticas contra Sain, pero no se preocuparon disponer investigar la veracidad del contenido de tales grabaciones.

También es importante…

Destacar que Druetta fue la mano derecha de la gestión de Pullaro en Seguridad luego de detener a dos reconocidos narcos del sur santafesino: Carlos Ascaíni (en Villa Cañás) y Aldo Orozco (en Firmat).

Otro dato interesante es que Delmastro ya había sido condenado en 2018 por complicidad con la banda Los Monos. Para obtener sus ascensos, ambos personajes sumaban antecedentes deteniendo a narcotraficantes, que en realidad eran informados (“marcados”) por Actis Caporale. Para esta acción, los uniformados no dudaban –si era necesario- en “plantarle” la droga a una persona para arrestarla (mercadería que ellos disponían de antemano, sin control y/o registro judicial alguno).

Quedó probado que esta forma de actuar no fue nueva o aislada, sino que formó parte de un planificado y metódico accionar, con hechos de 2008 (acusado: Pablo Castelau); 2009 (acusado: Jerónimo Zabala Salinas); y 2011 (acusados: Patricio Ferrecio, Gustavo Camelli y Sergio Campos).

Para completar…

Su accionar ilegal, los uniformados “armaban” una investigación en cada caso, con declaraciones falsas, existencia de supuestas llamadas telefónicas, y hasta “procedimientos de prevención”. Todo lo cual era mentira, pues se valían de la información que les pasaba el narco amigo-socio, Actis Caporale.

Un hecho por demás de demostrativo fue el apresamiento de Castelau (habitante de Buenos Aires detenido en Rosario en 2008 por Delmastro y Druetta). Presentaron su apresamiento como una respuesta policial ante una “actitud sospechosa”. Sin embago, al revisarse el teléfono de éste se comprobó que el día antes (de detenerlo) había sido llamado por Actis Caporale.

Ocurrió que fue “entregado” porque… “le debía plata a la Brigada” a la que pertenecían los policías (¡).

Un nuevo caso de la ‘herencia recibida’ por la gestión de Omar Perotti respecto a la corrupción policial.