Dom. 14. Abr 2024, Santa Fe - Argentina
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LA ADVERTENCIA DE RUSIA A FRANCIA (Rodolfo O. Gianfelici)

LA ADVERTENCIA DE RUSIA A FRANCIA (Rodolfo O. Gianfelici)

SANTA FE-ARGENTINA (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare)  Mientras Ucrania ha sido llevada a una guerra por ‘necesidades’ de EEUU, la Unión Europea y la OTAN, Francia juega sus cartas, tratando de marcar diferencias con Washington y con Alemania, pero apostando a la confrontación.

En la noche del 16 de enero de 2024, las Fuerzas Armadas rusas lanzaron un ataque de precisión contra un punto de despliegue temporal de ‘combatientes extranjeros’. Fue en la ucraniana ciudad de Járkov.

La noticia de ello divulgada por Occidente fue una clara manipulación. Se escondió información y se negó la precisión militar rusa en dicho ataque. Pero también se ocultó que dicho triunfo militar llevaba implícito un claro mensaje hacia Francia.

Porque el ataque fue dirigido a los mercenarios situados en dicha ciudad, donde predominan los de origen francés. De allí que la propia portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, fue contundente y clara al respecto manifestando que esperaba que el pueblo francés entienda el “alcance real” de la implicación de París en el conflicto ucraniano.

Desde el punto de vista militar algunos datos trascendidos indicaron que murieron más de 60 mercenarios y más de una veintena terminó herida y en hospitales.

Para reforzar ese mensaje, desde el mismísimo Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia se convocó inmediatamente al embajador de Francia en Moscú. Seguramente que allí el diplomático francés habrá escuchado palabras en elevado tono.

Lo que si se dejó en claro desde Moscú es que “las muertes de sus compatriotas son responsabilidad de París", que aprueba “el funcionamiento de mecanismos de reclutamiento” de mercenarios en el país.

Moscú no apela a mentiras ni a medidas frases: responsabiliza a las autoridades francesas, al gobierno de Emmanuel Macron y a los militares por permitir (no hacer absolutamente nada en contrario) para que ciudadanos franceses sean reclutados en el país para enrolarse como mercenarios a favor de Ucrania y contra Rusia.

Para Macron esta guerra es un buen “negocio”, porque permite que empresas de su país vendan armas y municiones a Ucrania, con lo cual las palabras de ‘paz’ constituyen una verdadera hipocresía.

Pero además, el mandatario francés pretende que sus posiciones con ciertas diferencias respecto a EEUU, le sirvan para fortalecer sus ambiciones de convertirse en conductor de Europa, apostando por debilitar a Alemania.

De allí que la funcionaria rusa agregó: “La conducción por parte de Occidente, incluida Francia, de una ‘guerra subsidiaria’ y el aumento constante del suministro de armas y material militar al régimen de [Vladímir] Zelenski van en contra de las declaraciones sobre la importancia de establecer la paz, provocan una escalada de las hostilidades, causan numerosas víctimas civiles y se convierten en cómplices de los crímenes de guerra del régimen de Kiev”.

Resultaría interesante que aquellos políticos e intelectuales que sonrientemente miran hacia París –desde tantas ciudades latinoamericanas- salieran a denunciar el cinismo, la hipocresión y la violencia de los ‘amantes de la paz’ franceses.