Lun. 15. Abr 2024, Santa Fe - Argentina
Notas

CONTINÚA EL GENOCIDIO DE ISRAEL

CONTINÚA EL GENOCIDIO DE ISRAEL

ROMA-ITALIA (PrensaMare)  No hay tregua, agua ni comida en Gaza.

El número de muertos en la Franja de Gaza por la ofensiva militar israelí supera los 32.000; con más 7.000 desaparecidos bajo escombros, la mayoría de ellos civiles, mientras los supervivientes enfrentan la cada vez más profunda crisis humanitaria. Un tema al que las autoridades israelíes no conmueve; es más: desean extremar al máximo los daños humanos para ‘escarmentar’ al pueblo palestino.

Los ataques a diferentes zonas de la ciudad de Rafah, en el sur de la Franja de Gaza, y el campo de refugiados de Nuseirat (en el centro) continúan.

Entre los datos más escalofriantes informados por el Ministerio de Sanidad de Gaza, entre los muertos hay 13.430 niños (19 de los cuales murieron en los últimos días por desnutrición y deshidratación), 8.900 mujeres, 364 empleados del personal médico y 48 rescatistas, según la misma fuente.

Entre los supervivientes, de los cuales 2 millones están desplazados, hay 17.000 niños huérfanos de uno o ambos padres, 700.000 contagiados por algún brote epidémico, 60.000 mujeres embarazadas en riesgo por falta de acceso a la atención médica, y 350.000 pacientes crónicos en riesgo de morir por no recibir medicamentos.

Israel en lo que califica una “guerra” –que en verdad no lo es pues se trata de un genocidio-, usa el agua potable, los medicmentos y los alimentos como una forma de “presión”. Algo de una inhumanidad pocas vitas en la historia mundial, porque ello no responde a cuestiones del denfrentamiento, sino a una planificación desde Tel Aviv.

Se han disparado los casos de diarrea y de enfermedades cutáneas entre niños y ancianos, denunció Médicos Sin Frontera desde Rafah. Allí se encuentra la mayor parte de la población gazatí desplazada.

Los habitantes de la Franja de Gaza han sido y son rehenes de Israel. La ayuda humanitaria que aporta la comunidad internacional por aire y tierra no es suficiente para evitar la hambruna entre los gazatíes.

Cientos y cientos de miles de palestinos estan a la interpedie o hacinados en carpas, el colapso de los hospitales y la falta de medicinas, electricidad y combustibles.

El presidente de la Asamblea General de la ONU, Dennis Francis, definió la situación en Gaza como "catastrófica, inconcebible, vergonzosa".

Toda esta situación encuentra a EEUU y a las potencias occidentales como principalísimas aliadas a la política criminal de Israel. Apelan a boicotear al Consejo de Seguridad, a sabotear las gestiones de paz de terceros países, a aportar inteligencia militar para los ataques israelíes, a hacerse los distraídos. Eso si: utilizando a la prensa occidental proclamando llamados a la paz...

Ni Israel, ni ninguna de esas potencias y ni siquiera la CIJ (Corte Internacional de Justicia) han hecho nada ni pedido, ni mucho menos exigido un alto el fuego incondicional e inmediato.

Los que se golpean el pecho aludiendo a Dios, al Superior y acusan de “fanáticos religiosos” (a los palestinos) son los mismos que se negaron a una tregua antes del mes sagrado musulmán de Ramadán (iniciado el 10 marzo).

Occidente y la prensa acompañante responsabiliza de la imposibilidad de una tregua o alto el fuego a Hamas. Sin embargo, uno de los ‘mediadores (además de Egipto y Catar) es... Estados Unidos, que es un apoyante incondicional de Israel.

Inclusive de esa mesa de negociaciones, la orden del premier israelí Benjamin Netanyahu fue que se retirara su representante de esa mesa.

Se acusa a Hamas de no querer entregar una nómina de rehenes en sus manos, pero el tema es que existe un número indeterminado de rehenes retenidos por la Yihad Islámica Palestina (YIP) y otras facciones de Gaza, y Hamas desconoce su paradero.

Israel y EEUU están al corriente de ello, pero utilizan dicho tema para paralizar el avance de cualquier acuerdo de paz. Mientras tanto Israel sigue con su planificado genocidio.

Lo que si ha informado Hamas es que “70 de los 130 rehenes que siguen en la Franja murieron por bombardeos israelíes"; un tema que las autoridades israelíes no quieren reconocer. Las partes (Israel y Hamás) pactaron en noviembre una tregua que permitió la liberación de 105 rehenes a cambio de la excarcelación de 240 palestinos presos en cárceles israelíes.

A todo ello, desde el Ejército de Israel, se dio a conocer que poseen grabaciones de audio donde se demostrarían conversaciones telefónicas de empleados de la agencia para los Refugiados Palestinos de la ONU (UNRWA) en Gaza, en las que hablan de haber participado en el ataque de Hamas del 7 de octubre.

Lo cual lejos de ser tomado en serio por Hamas, la ONU, la UNRWA, Catar, Egipto, y las Autoridades de la Franja de Gaza, es tomado como una maniobra de sabotaje, para que no se pueda avanzar en la pacificación.

Pero el accionar israelí no se limita solo a la Franja, y también ataca en la Cisjordania ocupada. Aquí –si bien la situación no es como en la anterior-, se siguen sumando muertos palestinos. Los últimos fueron un niño de 10 años y un adolescente de 16 (y otros 2 resultaron heridos).

Ocurre que el Ejército ocupante realiza redadas militares, en este caso en la aldea de Burin, al sur de la región de Nablus (norte de Cisjordania).

Amr Muhammad Najjar -de 10 años- murió asesinado al recibir un disparo en la cabeza, que el Ejército describió como una “operación antiterrorista", donde “sospechosos arrojaron piedras a los soldados”...

En cuanto al joven, Mustafa Abu Shalbak, recibió impactos de bala en pecho y cuello en el campo de refugiados Al Amari, cerca de Ramala. El operativo militar duró 6 horas.

Tras esos crímenes, el ocupante israelí procedió a derribar las casas familiares de los palestinos. Un accionar o práctica común que es condenada por la comunidad internacional, la ONU y organizaciones de derechos humanos como una forma de castigo colectivo penado por el derecho internacional.