Sab. 18. May 2024, Santa Fe - Argentina
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ATENTADO EN BÉLGICA: SOSPECHAS Y DUDAS (Rodolfo O. Gianfelici)

ATENTADO EN BÉLGICA: SOSPECHAS Y DUDAS (Rodolfo O. Gianfelici)

SANTA FE-ARGENTINA (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare)  El domingo 16 de octubre de 2023 se conoció que se produjo un atentado terrorista en Bruselas, Bélgica. De resultas del mismo, fueron asesinadas dos personas.

Inmediatamente el mundo occidental puso su maquinaria comunicacional en funcionamiento y lanzó un temor internacional. Para lo cual se agregó que ante un ‘aviso’ (¿?) de un atentado en un estadio de fútbol, llevó a la suspensión del mismo (Bélgica y Suecia). Con lo cual, el tema político pasó a ser tratado también en el rubro futbolístico mundial.

Ya en las primeras horas del día 17 se conoció que “Tras una noche de intensa búsqueda, la policía belga mató al presunto autor del ataque terrorista en Bruselas” (diario Página 12).

Como para que no queden dudas respectó hacia dónde se direcciona la información occidental se agregó que el “presunto” terrorista (¿?), era un inmigrante tunecino.

Las dos víctimas inocentes eran dos ciudadanos suecos, atacados a balazos, antes del partido de ambas selecciones. Una hecho que golpea sobre los ciudadanos comunes, pues sienten temor, inseguridad y dudas de poder ser víctimas en cualquier momento y en cualquier lugar (de Europa).

Casi se diría que una acción “a la medida” de quienes alimentan el odio contra los inmigrantes (africanos y asiáticos); pero que –por el contrario- impulsan la inmigración de mano de obra necesaria, particularmente si llega desde Sud América (y con estudios universitarios, que ellos no pagaron).

En medio de la noticia que impactó y recibió un tratamiento inmediato en occidente, el primer ministro belga Alexander De Croo lo condenó como un acto de "locura terrorista". Tan rápido obtuvo las conclusiones sobre el suceso, cuando horas más tarde la propia policía de su país hablaba de un “presunto” terrorista, sin poder confirmar que él lo había sido...?

Para mostrar efectividad y rapidez de acción, tras aquél funcionario apareció la ministra del Interior belga, Annelies Verlinden, quien expresó: "el autor del atentado terrorista en Bruselas ha sido identificado y ha muerto".

Además se sostuvo que “era un tunecino que vivía en Bélgica en forma ilegal” (De Croo), lo que abona ‘un poco más’ el odio contra los llamados “inmigrantes ilegales”. Y como para reforzar aún más el discurso, agregó que el “terrorista” había expresado en “redes sociales un video asegurando que se inspiró en el grupo islamista radical Estado Islámico (EI)”.

Pero no es un “presunto” terrorista, según la policía...?

Resulta sospechosamente llamativo este repudiable hecho, que no hace más que alimentar la teoría estadounidense de la “confrontación de civilizaciones” (la occidental contra la islámica).

Lo que llama aún más la atención es que el “sospechoso”según la ministra Verlinden-, era “ya conocido por la policía bruselense por participación de tráfico de personas y al menos un ‘atentado a la seguridad del Estado’".

Cómo es eso...? Un delincuente y terrorista ‘monitoreado’ por el Estado belga, pero sin detenerlo...?

Y si faltaba otro ‘aporte’ más increíble (o poco creíble al caso), apareció el Ministro de Justicia, Vincent Van Quickenborne, quien sostuvo que en 2016 "informaciones no confirmadas y transmitidas por un servicio de policía extranjero indicaban que tenía un perfil radicalizado".

O sea que:

·         Una Ministra dice que la policía belga lo tenía identificado (al “presunto” terrorista) por la policía belga, pero su par de Justicia, dice que “informaciones no confirmadas” (¿?) aportadas por una policía del exterior, lo consideraba un “radicalizado”

·         Era un “terrorista” o no...?

·         Bélgica se maneja con información propia o por “informaciones no confirmadas” del exterior...?

Luego el mismo Van Quickernborne afirma: "Aunque era conocido por nuestros servicios, no había ninguna información concreta de radicalización".

·         Entónces: Los belgas lo tenían “fichado”, pero no era un radicalizado...

La “frutilla” de toda esta lamentable ensalada de sospechas y contradicciones lo constituye el hecho que en octubre de 2020 le denegaron al “presunto” terrorista el pedido de asilo. Y que desde febrero de 2021 no había podido ser localizado. O sea que en más de 2 años y medio (concretamente 32 meses) ni la policía, ni los servicios de inteligencia belga sabían aboslutamente nada de él, en un país pequeñísimo.

Sin que uno pueda justificar en absoluto la muerte de ambos ciudadanos suecos, permítanme sospechar de todo, y de creer poco (o nada) de lo que las autoridades belgas y la prensa occidental ha instalado sobre este lamentable hecho.