Sab. 24. Feb 2024, Santa Fe - Argentina
Opinión

VERDADES (SILENCIOS Y MENTIRAS) DE CUMBRE RUSIA – AFRICA (Rodolfo O. Gianfelici)

VERDADES (SILENCIOS Y MENTIRAS) DE CUMBRE RUSIA – AFRICA (Rodolfo O. Gianfelici)

SANTA FE-ARGENTINA (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare)  Días atrás se realizó la importantísima Cumbre Rusia – Africa. Un evento de importancia política e histórica, pero que desde el poder comunicacional occidental se le dio un verdadero destrato.

Se lo menosprecio; se lo devaluó; se mintió; y se ocultó. Lo que demuestra –a las claras- la real importancia y que occidente acusó ese golpe.

Se trató de la II Cumbre Rusia-África, celebrada en San Petersburgo entre el 27 y 28 de julio. La continuación de un evento similar celebrado en 2019, que ha tenido –y tiene- el objetivo de avanzar en el desarrollo de un diálogo global entre los países africanos y Moscú.

Es bueno recordar que en julio de 2018, el presidente Vladimir Putin anticipó su idea de crear una plataforma de cooperación ruso-africana, cuando se efectuaba un encuentro de líderes de los BRICS (Brasil, Rusia, la India, China y Sudáfrica).

Fue así que se llegó al 24 de octubre de 2019, con la declaración conjunta de Rusia y los Estados africanos para establecer el Foro de Asociación Rusia-África (para coordinar el desarrollo de las relaciones de ambas partes)

Para ello se designó a la Cumbre Rusia-África como su órgano supremo, que se convocaría una vez cada tres años. Y donde las partes celebrarían consultas políticas anuales (a través de sus ministros de Exteriores, y en el periodo entre cumbres).

Así, en la Cumbre Rusia-Africa 2019, los participantes decidieron desarrollar la cooperación política, económica, científica, jurídica, climática y de seguridad. Como asimismo, su compromiso de contribuir a la creación de un orden multipolar equitativo.

Mientras occidente pretendió ignorar el evento, un total de 17 jefes de Estado africanos asistieron al encuentro de 2019, junto a 32 representantes de países con enviados especiales y embajadores.

Llegado el momento del encuentro del 2023, confirmaron su asistencia un total de 49 delegaciones de Estados africanos y asociaciones de integración regional y subregional (como la Unión Africana), que se celebró bajo el lema: "Por la paz, la seguridad y el desarrollo".

Fue así que los asistentes trabajaron en temas de vital importancia –entre otros-, como:

  • Ayudar al continente a alcanzar la "soberanía alimentaria"
  • Posible adhesión de África al Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur
  • Participación de Rusia en proyectos de infraestructuras africanos
  • Alternativas al acuerdo sobre cereales y nuevos corredores logísticos para los alimentos y fertilizantes rusos
  • Mejora de la cooperación comercial, económica, cultural, educativa, científica y de seguridad entre Rusia y los Estados africanos
  • Aprobación del Plan de Acción del Foro de Asociación Rusia-África hasta 2026.

Precisamente el Plan de Acción del foro ha tenido como objetivo el establecer un plan de acción sobre las áreas prioritarias de cooperación hasta 2026. Pero ello no fue lo único en lo que se concluyó, sino que hubo una declaración política general, y documentos referidos a la seguridad de la información internacional; la lucha contra el terrorismo; y el no despliegue de armas en el espacio exterior.

Pero a la par de lo decidido grupalmente en la Cumbre, existieron (firmados) numerosos documentos bilaterales.

Para occidente este hecho resultó un duro golpe, y buscó desacreditarlo des-informando que se trataba de un avance militar ruso en Africa. Olvidando (como tantas veces) que desde mediados de 1980 a la fecha, ha existido una participación de especialistas rusos en la construcción en el continente, de más de 330 grandes infraestructuras e instalaciones industriales.

A lo que deben agregarse que –como señalara Putin-, "Decenas de miles de médicos, especialistas técnicos, ingenieros, oficiales y profesores africanos han recibido educación en Rusia".

Esta Cumbre constituó una reafirmación a favor del multilateralismo, y en contra del unilateralismo que impone EEUU al mundo. El mundo construye asociaciones basándose en intereses comunes y en la confianza, en medio de una gran inestabilidad política, económico-financiera y militar que defiende a rajatablas occidente.

Y en este sentido es bueno tener presente que el conflicto en Ucrania dio paso a la Iniciativa de Granos del Mar Negro. Ella tenía como objetivo central el poder garantizar la seguridad alimentaria mundial para los países vulnerables del sur global.

Lejos de ello, durante el año de vigencia, occidente lo incumplió en forma descarada:

  • Se usó para traficar armas que llegaron a Ucrania
  • El 70% del grano ucraniano se envió a países de renta alta y media-alta (incluída la mismísima Unión Europea), y
  • los países pobres recibieron menos del 3% de los suministros alimentarios.

En otras palabras: occidente usó el discurso de atender el hambre de los países pobres y empobrecidos, para hacer negocios militares y con granos para su exclusivo beneficio.

De allí que Rusia –al cumplirse el año de vigencia de dicha Iniciativa-, lo denunció y se retiró. Se ofrece a ponerlo nuevamente en vigencia, pero para ello occidente debe cumplir con las exigencias rusas.

Putin también afirmó en su momento que su país está en condiciones de sustituir el grano ucraniano tanto a nivel comercial como gratuito para los países africanos. Comprometiéndose a suministrar cereales, productos alimentarios, fertilizantes y otros bienes al continente.

Frente a esta realidad, es bueno preguntarse porqué tantas decenas de países africanos le dan el respaldo a este espacio. Y es allí cuando se concluye que ven en esta construcción (en marcha) la posibilidad de desarrollo; de poner fin al saqueo imperialista (de EEUU y potencias europeas); el de gozar del respeto como todo país soberano merece.

Esta Cumbre ha sido una bofetada para occidente que apeló a todo tipo de recomendaciones, presiones y extorsiones sobre cada uno de los países africanos para que no asistan a Rusia. Inclusive han llegado a plantear –a nivel diplomático- que de asistir se estaba tomando parte de uno de los dos sectores que Washington plantea. Y que asistir a Rusia significaba posicionarse contra Washington; lo cual tendría “consecuencias” (para el país africano asistente).

Esta nueva Cumbre demostró que los africanos apuestan por ellos mismos y por construcciones con países de trato similar (más allá del poder que los otros tengan); quieren sacudirse de tutelajes; y han puesto en cuestionamiento el liderazgo estadounidense a nivel mundial.

Para quienes no quieren ver o entender, estas asistencias significan el grito africano de unirse.