Dom. 23. Jun 2024, Santa Fe - Argentina
Liga española

EL MUNDO MIRA A BARCELONA (4 septiembre)

EL MUNDO MIRA A BARCELONA (4 septiembre)

BARCELONA-ESPAÑA  (especial para PrensaMare)  Desde que se conoció que Lionel Messi le dijo al presidente del Barcelona que deseaba finalizar la relación contractual, el mundo mira hacia esta ciudad esperando un desenlase.

Messi convirtió al club en una entidad con presencia y valor internacional. Lo sacó el mercado español y lo instaló en el mercado futbolístico mundial, donde jamás había estado. Ni deportivamente, ni comercialmente, ni a nivel institucional.

Existe para el club (y para la propia ciudad) un antes y un después de la aparición de Messi. Donde en el propio mundo se consideraba que el jugador finalizaría su carrera con esa única casaca de club.

De allí que la permanencia de Messi en el club se transformó en cuestión de Estado, para la imagen de los catalanes y para la política político-empresarial que la Liga de España vende al mundo.

A nivel político catalán existía preocupación porque estaban al corriente de las fricciones del presidente Josep M. Bartomeu con varios futbolistas históricos del club, pero particularmente con Messi. Éste, cansado de los desaciertos, fracasos y falta de proyecto del dirigente decidió marcharse.

Luego llegó el burofax, los trascendidos, los intentos de algunos dirigentes de contactar telefónicamente al jugador (nunca atendidos), los interrogantes de ellos ante Bartomeu, las alertas de los esponsores, los llamados del poder político catalán al club, la indiferencia del entrenador Ronald Koeman (para con Messi), el claro mensaje de Messi llendo a cenar junto a Luis Suárez (destratado por el club y el entrenador), y el anuncio del retorno desde Argentina, de Jorge Messi (padre del futbolista y su representante).

Tras todo ello e infinidad de comentarios y especulaciones, condimentado con el férreo silencio del jugador, se organizó la reunión Bartomeu-Jorge Messi.

No fue una reunión sencilla, ni de buenas formas. Apenas un saludo distante y directamente a hablar. Fue allí que existieron dos claras y contrapuestas posiciones. Messi padre planteando que su hijo se marcharía como jugador libre. El cuestionado dirigente, exponiendo que no siendo jugador libre era imposible que se fuera; que él podía hablar de una extensión del contrrato por un año más si al visitante le interesaba.

Cada uno con su planteo y táctica negociadora; pero que al fin iban por caminos separados. Imposible coincidir o acercarse, cuando se hablan idiomas diferentes. Lógicamente, no hubo acuerdo.

Y no lo hubo porque –como decimos- hablaban ‘idiomas diferentes’. Bartomeu sosteniendo que Messi es jugador del club y que si quiere irse debe rescindir y pagar. Messi padre sosteniendo que su hijo es libre.

Tras el esperado fracaso de ese primer encuentro, cada parte analizó con sus abogados. Fue así que surgieron los nuevos pasos, que han estado (en ambos sectores) influenciados –en mayor o en menor medida- por todo lo que representan cada uno.

Es en este estado en que aparecen y priman diferentes intereses. Ellos son: políticos, institucionales, económicos, financieros, esponsores, anunciantes, y hasta clubes (porque quien pretenda contratar a Messi, no quiere que llegue con un problema a cuesta)…

Ni el Barcelona ni Messi están exceptuados de tales presiones (o extorsiones?). Es así que inesperadamente para muchos, se abrió una instancia de diálogo y acercamiento.

Está claro que Messi puso punto final a (este) Barcelona. Habrá que ver si es ahora o en una temporada.

Está claro que la ineptitud de Bartomeu ha sido manifiesta. El Barca le quedó grande; solo quedará en la historia por haber logrado que Messi permanezca una temporada más...

(Este artículo fue recibido en PrensaMare -Ciudad de Santa Fe-, a primera hora del día 4, y programado para que apareciera publicado en la Portada pasadas las 14 horas. Aproximadamente a esta última hora se conoció que Lionel Messi confirmaba su continuidad en el club).