Mie. 12. Jun 2024, Santa Fe - Argentina
Opinión

EL GOBIERNO ACTÚA AL REVÉS EN ESTA CUESTIÓN FUNDAMENTAL (Sergio Ortíz)

EL GOBIERNO ACTÚA AL REVÉS EN ESTA CUESTIÓN FUNDAMENTAL (Sergio Ortíz)

CIUDAD DE BUENOS AIRES-ARGENTINA (por Sergio Ortíz)  ¿Quiénes son los amigos y quiénes los enemigos del pueblo?

“MÁS PERDIDOS QUE TURCO EN LA NEBLINA”

Ese es un viejo dicho argento, sobre la confusión en que entran quienes de pronto están inmersos en una situación nueva para ellos (supone que las neblinas no son comunes para los turcos).

En cambio, cuando una crisis política y económica se presenta una y otra vez, simplemente con cambios de apellidos y otras mutaciones menores, en general acentuando los rasgos graves de siempre, no debería haber ningún tipo de justificaciones para la ignorancia. Ese fenómeno se ha presentado una y mil veces. La población la conoce de memoria. Por ejemplo, ha sufrido por décadas la alta inflación, motorizada por los pulpos económicos que manejan precios. Entonces no se justifica de ninguna manera que la inflación de 2022, 94,8 por ciento según medición del INDEC, todavía no tenga una buena lectura del gobierno del Frente de Todos. Es la inflación más alta de los últimos 32 años y no tienen una correcta interpretación. Y, peor aún, tampoco dan en la tecla de las soluciones, lo que resulta lógico porque si no se conoce bien la enfermedad mal se puede dar el remedio adecuado.

Alberto Fernández declaró a un medio brasileño, el 23/1, antes de la inauguración de la VII CELAC, que “gran parte de la inflación es autoconstruida, está en la cabeza de la gente”. En coherencia con ese pésimo diagnóstico, él y su ministro de Economía, Sergio Massa, y en general el gobierno, apuestan a cumplir los deberes acordados con el FMI, para supuestamente solucionar la inflación. Ese acuerdo con el Fondo implica mayor ajuste al pueblo, pero también es inflacionario pues impone tasas de interés positivas, devaluaciones de nuestra moneda y giros de divisas en pago de la deuda externa a partir de 2024, amén de los que ya se están haciendo por los intereses, tanto al Fondo como a los bonistas privados tipo BlackRock.

El gobierno no acierta en quiénes son los enemigos ni en lo relativo a los amigos. Y así está condenado a perder más de cien batallas. Lo dijo Sun Tzu en el “Arte de la Guerra”, 400 años antes de Cristo: “Conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo; en cien batallas, nunca saldrás derrotado. Si eres ignorante de tu enemigo pero te conoces a ti mismo, tus oportunidades de ganar o perder son las mismas. Si eres ignorante de tu enemigo y de ti mismo, puedes estar seguro de ser derrotado en cada batalla”. Es el caso del FDT.

Los números no mienten. Inflación del 4.9 en noviembre pasado, 5.1 en diciembre y ahora se aguarda la info del INDEC del massista Marcos Lavagna pero sería 5.3. El problema está candente, sin solución.

Quiere decir que los Precios son (In) Justos. Y el hombre de la Embassy sigue con este acuerdo por cuatro meses que los monopolios incumplieron. Y lo seguirán haciendo con la versión que Massa y Matías Tombolini negocian con 450 empresas de consumo masivo para que desde abril no les eleven los precios más del 3.2 mensual a varios miles de productos. No son ingenuos sino cómplices de los monopolios. Siguen apostando a “Precios (In) Justos”.

“SON LOS MONOPOLIOS, ESTÚPIDO”

Parafraseamos la campaña electoral de Bill Clinton porque la economía está en el centro de la crisis argentina y una de sus manifestaciones es la alta inflación (que el presupuesto 2023 dibujó en el 60 por ciento como había macaneado con 39 por ciento para 2022).

Hasta los economistas afines al gobierno, como Raúl Dellatorre (Página/12) publican notas denunciando las maniobras de los formadores de precios. En la del 29/1 ponía en boca de un comerciante: “los aceites tradicionales, que son los que entraron en Precios Justos, están repartidos entre tres o cuatro empresas. Muchas veces, no lo ves ni en las góndolas de los supermercados grandes. A nosotros, para conseguir aunque sea una caja a precios acordes a los que rigen en Precios Justos, nos obliga a pasar días recorriendo mayoristas y a lo mejor conseguís una. Si no, terminás pagando el mismo aceite que tiene un valor en Precios Justos de 465 pesos, a 800 pesos la misma botella en el mayorista. ¿A cuánto lo tenés que vender? Al doble de lo que figura en Precios Justos”.

En esas denuncias los grupos más responsables de la inflación son los de origen “nacional” como Molinos, Arcor, Ledesma, Aceitera General Deheza y otros. Las multinacionales como Coca Cola, Unilever, Mondelez, Bimbo, Cargill, etc, tienen una alta cuota de responsabilidad también, por lo que los 2.000 productos incluidos en “Precios Justos” no llegan a las góndolas más que en un 30 o 40 por ciento de lo debido. El resto va a negocios de cercanía y otros súper, a mayores precios.

Está claro quiénes aumentan los precios, aún cuando hayan suscripto los acuerdos con la Secretaría de Comercio Interior. Firman para quedar en condiciones de pedir al Banco Central los dólares a precio oficial, de menos de 200 pesos, y poder importar, pagar sus deudas o fugarlos, por otros importes.

Esa “presión” del gobierno vía el Central no ha rendido frutos. El Frente de Todos rechaza así la solución antiinflacionaria que venimos planteando hace años:

1) Control de precios. Se debe multar en serio a quienes los violan, cerrar sus firmas, detener a sus directivos y, llegado el caso, expropiarlos.

2) Formar una Empresa Nacional de Alimentos, partiendo de una empresa a estatizar, como Vicentín. Hacer otro tanto en rubros importantes para las familias, como el de productos de limpieza.

3) Nacionalizar el comercio exterior, los puertos y terminar los negociados, el contrabando, narcotráfico y fugas desde los puertos privados. Poner fin al consorcio belga Jan de Nul-Emepa, anulando el decreto privatista 949/20 sobre el Paraná.

4) Anular el acuerdo con el FMI de marzo de 2022. Proteger las reservas del país con una auditoría de la deuda externa y la suspensión de pagos de la misma. Denunciar y juzgar a los cien empresarios y banqueros que fugaron 24.769 millones de dólares, según la lista del Banco Central de mayo del 2020, recuperando esas divisas.

En vez de avanzar en esa dirección, el gobierno sigue franeleando con la Unión Industrial Argentina, la COPAL de Productos Alimentarios, la Mesa de Enlace sojera, los monopolios exportadores, las petroleras, gasíferas y mineras, etc. Duerme con el enemigo y lo presenta como amigo. Todo lo hace para juntar dólares de exportaciones y cumplir con el FMI. Ese es el “deber sagrado” de un gobierno que piensa que lo demás, como los melones, se irán acomodando en el camino. Y sigue su ruta hacia el abismo, debiendo abonar este año 17.982 millones de dólares por la deuda externa.

A LOS AMIGOS, AJUSTE, PALOS Y EXCUSAS

A los sectores populares les está yendo mal con esas políticas gubernamentales, al punto que líderes de La Cámpora como Andrés Larroque dicen que el Frente de Todos “está sumido en una situación muy confusa y desmotivante”.

Es probable que “El Cuervo” se haya referido sobre todo a las internas del oficialismo, con los últimos cruces entre Wado de Pedro y Aníbal Fernández-Victoria Tolosa Paz, luego que el ministro del Interior criticara al presidente por marginarlo de la reunión de organismos de DD HH con Lula da Silva.

Esos puteríos aumentan al acercarse formalmente el inicio de la campaña electoral, que de hecho está lanzada no sólo en este espacio sino también en el de la oposición de derecha de Juntos por el Cambio.

La base del oficialismo está “desmotivada”, más allá de esas polémicas dirigenciales, sobre todo porque vive mal, golpeada por la inflación y otras cosas derivadas del ajuste fondomonetarista, como los bajos salarios y jubilaciones, que en general pierden frente a los precios. Por eso la justa protesta del 1F frente a Tribunales, reclamando la renuncia de los cuatro supremos, no tuvo la masiva convocatoria que debió tener.

Volvemos a los números. Según la Oficina de Presupuesto del Congreso hubo un fuerte ajuste de gastos de capital durante 2022: la inversión pública ejecutada bajó el 38,3 por ciento ese año. Esto fue parte del duro ajuste para cumplir el acuerdo con el FMI pues así el gasto real de la administración pública nacional cayó el 7,4 por ciento. En 2022 la inversión pública fue del 1,4 por ciento del PBI, cuando había sido del 2,4 en 2021.

Algunos dirigentes oficialistas olfatean la catástrofe y la relacionan con el acuerdo fondomonetarista. Máximo Kirchner, reporteado por El Cohete a la luna (29/1), decía: “Se nos van a venir encima el 2024, el 2025, el 2026 y la exigencia de todos esos vencimientos, mientras deberíamos estar preparando a nuestros pibes y pibas para el uso de herramientas tecnológicas. Pero para que eso ocurra, nuestros pibes tienen que estar bien alimentados. ¿Pueden estar bien alimentados con estas políticas del Fondo?”. Respuesta obvia que él no dio: No. No van a estar bien alimentados.

También el gobierno se desentiende de los presos políticos. Un manifiesto de 1.500 mujeres pidió al presidente el indulto para Milagro Sala. Silencio en la sala presidencial, con Milagra sufriendo justo la muerte de un hijo.

El ministro de Seguridad se ufana de que sus fuerzas hicieron un trabajo perfecto para detener al lonko Facundo Jones Huala en Río Negro y lo ligó al operativo del Comando Conjunto que en octubre pasado detuvo allí a seis mujeres y varios niños, de las cuales cuatro aún están presas con sus criaturas. Dijo Fernández que ese operativo no provocó “ni un rasguño”, lo que es falso porque hubo golpes y maltrato.

Esta semana la fuerza de tareas del magnate británico Joe Lewis impidió pasar por el camino Tacuifí a pacíficos manifestantes de la 7° marcha a Lago Escondido organizada por la FIPCA. Lesionaron a varias personas y siguieron incumpliendo los fallos judiciales que desde años demandan que ese camino pueda ser transitado libremente.

Es una lección básica de política nacional e internacional. Lewis, el embajador Marc Stanley, la generala Laura Richardson del Comando Sur, los monopolios que elevan los precios, el FMI, la COPAL y la UIA son parte de los enemigos del pueblo.

Los manifestantes de FIPCA en Lago Escondido, como antes los que fueron con Juan Grabois, más Milagro Sala, las mujeres mapuche y Jones Huala, los 160.000 titulares de Potenciar Trabajo a los que los dieron de baja, los maestros que recomienzan sus clases con bajos sueldos, etc, son parte del pueblo.

La lógica es unirse a los amigos para combatir a los enemigos.

El gobierno, en cambio, busca unidad con los monopolios y el imperio para seguir ajustando a los de abajo, dentro de los cuales están muchos de sus votantes.

No hace falta tener la sabiduría de Sun Tzu para saber quién perderá esta batalla.