Mie. 12. Jun 2024, Santa Fe - Argentina
Opinión

FRANCIA TAMBIEN PREOCUPA (Jorge A. Molinari)

FRANCIA TAMBIEN PREOCUPA (Jorge A. Molinari)

MONTEVIDEO-URUGUAY (por Jorge Aniceto Molinari)  (Abordando eso gris, que parece la teoría).

Las noticias que llegan, algunas contradictorias, señalan el involucramiento en esa resistencia a la llamada reforma de la seguridad social,  de los trabajadores y sus organizaciones.

Siendo esto de una enorme importancia para Francia en primer lugar pero fundamentalmente para el mundo, preocupa por la falta de un programa que cambie la situación en Francia pero a la vez también en el resto de la humanidad.

Hay una responsabilidad enorme de las organizaciones, políticas, sindicales y sociales, que no han denunciado las emisiones que se realizan con el fin de equilibrar los presupuesto de estados como Francia y a la vez desarrollar la industria de la guerra que conduce a la humanidad a una crisis mayor incluso a una tragedia aún mayor: ecuménica.

La oposición a la reforma de la seguridad rebajando  derechos es inobjetable.

La reforma de la seguridad social en Francia, como en el Uruguay, por ejemplo, tiene como objetivo equilibrar los números presupuestales que se hacen a partir de los lineamientos del Fondo Monetario Internacional.

Hoy es imprescindible que estas organizaciones tomen posición frente a las emisiones monetarias y a la necesidad de una moneda única y universal y a que los sistemas impositivos se basen sobre la circulación del dinero, haciendo ilegal toda transacción que no esté debidamente registrada donde la sociedad lo determine a través de sus organismos democráticos.

Es de un sistema impositivo de esta naturaleza que deben salir los recursos presupuestales que la sociedad necesita.

Francia nuevamente está en condiciones como con su revolución, como con la comuna de Paris, de marcar un rumbo a la humanidad  toda, pero en ello el programa es imprescindible e ineludible.

Es  además también imprescindible  para la paz, que requiere recursos para hacer la reconversión de toda la industria de la guerra.

La paz no puede ni debe ser una consigna en abstracto, necesita un programa dirigido a que toda la humanidad esté amparada, en salud, trabajo, educación, vivienda y los recursos hoy están en la riqueza acumulada, es necesario organizar el trabajo y sus condiciones para que el asegure un destino que la sociedad merece por los aportes que han hecho grandes seres humanos, muchos de ellos de origen francés.