Dom. 03. Mar 2024, Santa Fe - Argentina
Opinión

FMI: MALA NOTICIA PARA ALBERTO... (Rodolfo O. Gianfelici)

FMI: MALA NOTICIA PARA ALBERTO... (Rodolfo O. Gianfelici)

SANTA FE-ARGENTINA (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare)  Poco tiempo duró el ilusionismo del presidente Alberto Fernández.

El FMI no se ‘humanizó’ ni ‘escuchó’ los reclamos de países periféricos, particularmente del mandatario Argentino, quien estaba ilusionado con que el organismo “le daría una mano” a los países mega-endeudados.

El Fondo Monetario Internacional ratificó su política de sobrecargos por los préstamos que otorga; inclusive con préstamos escandalosamente politizados e injustificados como en eu momento le otorgó al presidente Mauricio Macri.

En un comunicado oficial, anunció flexibilizaciones en los topes máximos a otorgar a los países miembros, pero negó cambios en las tasas de interés (que cobra por sus préstamos).

Ello constituye un duro revés (previsible, es verdad) para la posición de Argentina. Ocurre que Fernández venía ‘luchando’ para que el organismo adoptara una medida atenuatoria del impacto que ese recargo significa en el total del préstamo stand by de 2018 y en el acuerdo de facilidades extendidas que lo sucedió en 2022.

El FMI informó que su Directorio aprobó aumentar (temporalmente) los límites anuales y acumulativos de financiamiento por parte de los países miembros. Lo justificó en la necesidad de “asistir mejor a los miembros del Fondo en un momento económico particularmente desafiante e incierto”.

Lo increíble del caso es la crudeza a la que acude el FMI, utilizando términos propios de quienes cuestionan al mismo, al calificar la situación mundial como un “momento económico particularmente desafiante e incierto” (¡).

En esas mismas palabras se esconde el desconocimiento de hasta dónde llegará y cuáles serán los alcances de esta llamada “crisis”, que no son ni más ni menos que las consecuencias de un capitalismo descontrolado y cada vez más voraz.

Lo que ha hecho el organismo es autorizar una ampliación del límite del monto a prestar. Pasó del 145% de la cuota anual que cada país tiene en la entidad a 200% de ese monto. Se trata de un ‘programa’ de 3 años, que llevará a poder solicitar hasta el 600% de la cuota.

La decisión se acomoda al plan general de la Directora Kristalina Georgieva, que ya había planteado ello en India en oportunidad de la reunión de ministros de Economía y de Finanzas del G20. Afirma que esta ‘ayuda’ posibilitará a salir de la crisis a países que sufren las consecuencias de la crisis por la pandemia.

Lo que no se ha dicho (por lo menos públicamente) es que los países miembros en situaciones “excepcionales”, pueden superar ese tope crediticio.

Y ello es lo que ha ocurrido ya con Argentina, cuyo préstamo supera en... 14 veces la cuota autorizada.

Pero nada es gratuito con el FMI. Porque ello conlleva costos. Es así que cuando el crédito supera el 187,5% de la cuota del país se cobra una sobretasa de 200 puntos básicos (2% anual); si la devolución demora más de 51 meses se adicionan otros 100 puntos básicos (otro 1% anual).

Los mismos son valores se agregan a la tasa de interés variable (dependiendo de la que se cobra en los mercados internacionales y fijan los especuladores internacionales, sin intervención de los estados endeudados...); actualmente es del 3,4%.

Argentina abona actualmente un 6,4% anual sobre los U$S 45.000 millones que debe al FMI (ello constituye alrededor de 3.000 millones de dólares anuales).

El pedido de Fernández era por una reducción (o eliminación) de esos sobrecargos, lo que hubiera significado reducir sustancialmente lo que el país debe abonar anualmente al organismo.

Desde el FMI siempre se manifestaron verbalmente de acuerdo con ello, pero a la hora de los hechos, miraron para otro lado. No es culpa del FMI, sino de quienes creen o consideran que de la mano de Kristalina Georgieva se asiste a una ‘humanización’ del organismo...