Mie. 12. Jun 2024, Santa Fe - Argentina
Opinión

CONTROVERSIAL INICIO 2021

CONTROVERSIAL INICIO 2021

CARACAS-VENEZUELA  (por Carlos Ellis)  Los primeros acontecimientos 2021, un impacto político y grandes aspiraciones hegemónicas

Lo ocurrido en el Capitolio de los Estados Unidos obedece a un choque intra elites. El presidente Donald Trump pretendió retar parte del sistema hegemónico mundial como lo es el poder de los medios o el llamado "establishment comunicacional": Twitter, Facebook, Google y la cadena Fox; así como patentar un nuevo esquema de políticas económicas y financieras fuera del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional que se expresa con el empoderamiento, gestación y la puesta en marcha de nuevos instrumentos de intercambios y pagos impulsados desde el mercado petrolero. A esto obedece el reciente pacto entre Israel, Emiratos Árabes Unidos y Estado Unidos, donde incorpora a Arabia Saudí, Qatar, Omán y Bahrein que son países OPEP; así como el "Foro de gas del Mediterráneo Oriental” realizado recientemente en el Cairo - Egipto donde participó Chipre, Grecia, Italia, Jordania, Israel, Qatar y EE. UU entre otros observadores, fuera del consentimiento OPEP.

Un pensamiento "soberanista" o "nacionalismos neonazis" que pretende volcar parte del poder transnacional y de la corporatocracia global hacia lo interno de sus fronteras, contrarío a la mundialización del capital; hacer y fortalecer a los Estados Unidos como el Centro del Capital mundial ante la avanzada de China.

En dicha disputa está siendo derrotado Donald Trump y por tratarse de élites la reacción genera un quiebre del Estado y una polarización social muy peligrosa por su condición indetenible. Un país dirigido por empresas donde los políticos son testaferros, o un país donde los empresarios por extender su poder y maximizar sus riquezas ocupan estructuras políticas. Unos son demócratas “globalistas" gestores y grandes beneficiarios del poder corporativo y otros enarbolan la supremacía blanca y empoderan el racismo y la xenofobia; elementos que gravitan en ambas corrientes donde los partidos, los candidatos y los votantes son instrumentos del gran capital corporativo, nada que ver con democracias. Una sociedad dominada, aunque competitiva ante el sistema, es depredadora de sí misma, desigual y se hace cada vez más excluyente.

Un próximo mandato de Donald Trump haría del sistema político, económico y financiero del mundo más competitivo y agresivo que el actual, aceleraría el paso del sistema capital a su siguiente fase más depredadora aumentando el riesgo en países menos desarrollados porque   potenciaría el negativo efecto económico y financiero para el periodo post pandemia.

El Covid 19 es un elemento acelerador de los procesos para la configuración e instauración de nuevas corrientes hegemónicas, a esto gran parte de la controversia global:  En la primera semana del 2021 aparte de un desequilibrio climático devastador en muchos países, una nueva fase infecciosa de la pandemia avanza con más agresión, una vacuna incierta como instrumento para revitalizar los mercados y un asalto al centro de la dañina y errada política mundial: El Congreso de los Estados Unidos de Norteamérica.

Mientras estos acontecimientos se desarrollan, debemos estar atentos al comportamiento de los principales actores como a los siguientes movimientos geopolíticos:

El expansionismo de Israel que aumenta y pone en tensión la región del Medio Oriente reduciendo el margen de maniobra de Irán, el protagonismo que busca Turquía, la estrategia de China para la competencia en el mercado global,  y el conflicto en su frontera con India, la reacción de Europa y su relación con Rusia; y lo apetecible que se hace aún más los recurso del África y Suramérica donde se pretende una avanza de los más fuertes dominantes de instituciones supranacionales generando presión en las relaciones y quebrantando cualquier orden diplomático para nutrir el conflicto, como lo que ocurre con la fachada atlántica de Venezuela: NUESTRO ESEQUIBO.