Vie. 23. Feb 2024, Santa Fe - Argentina
Opinión

EN DEBATE: PAPEL DE STALIN EN LA... (Jorge A. Molinari)

EN DEBATE: PAPEL DE STALIN EN LA... (Jorge A. Molinari)

MONTEVIDEO-URUGUAY  (por Jorge Aniceto Molinari)  En debate: Papel de Stalin en la llamada gtan Guerra Patria. (Abordando eso gris, que parece la teoría).

En facebook entre muchas cosas que debemos rechazar, también hay bases para un intercambio que nos enriquezca. Es lo que desarrollo a continuación en que un compañero, reivindica a Stalin lo que motiva mis respuestas; he aquí el intercambio, en las que omito por razones obvias –no estoy autorizado- las del compañero, si la totalidad de sus argumentos en este intercambio.

Dice el compañero:

Fecha, historias y referencia que no hay que olvidar.

"Papel de Stalin en la Gran Guerra Patria

"No en los años de la victoria pero sí a partir de su muerte en marzo de 1953 se puso de moda calumniar a Stalin. De mariscal de la victoria pasó a ser un dictador, un asesino, un burócrata, etc. El cronista se concentrará en analizar el rol del dirigente soviético en la II Guerra, que le parece decisivo en el resultado de la misma.

En los años previos a la contienda, Stalin propuso a las fuerzas progresistas del mundo y a sus gobernantes democráticos, el Frente Único Antifascista. Fue la tesis de Jorge Dimitrov en el Congreso de la Internacional Comunista de 1935. Era una línea correcta que lamentablemente los convocados rechazaron para ir al pie de Hitler en el Pacto de Munich, en 1938.

Frente a ese hecho, el dirigente soviético firmó un pacto de no agresión con Alemania, conocido con el nombre de ambos cancilleres: Molotov-Ribbentropp.

Esto le permitió ganar tiempo y prepararse para lo que se avecinaba.

Enterado de los planes invasivos de Hitler por el excelente espionaje soviético (ver "La orquesta roja", libro de Gilles Perrault sobre la red de Leopold Trepper; y por Richard Sorge en Japón), Stalin aceleró sus preparativos defensivos.

Lamentablemente incluso autores cubanos de hoy, como Alberto Guerra Cabrera (leer en web de "La Pupila Insomne") acusan a Stalin de falta de preparativos y desidia frente a esa agresión. Es una falsedad propia de trotskistas.

El general Zhúkov en sus Memorias relata que él, ante la inminencia de la agresión, propuso al jefe soviético adelantar el Ejército Rojo hacia la frontera con Alemania. El mariscal lo rechazó por dos razones: Berlín acusaría a Moscú de un intento de agresión, justificando su invasión. Y que de todos modos las primeras líneas de defensa soviética iban a ser sobrepasadas porque los agresores venían de dos años de combates y los rusos no tenían experiencia. Había que desgastar a los agresores mientras éstos penetraban y alargaban sus líneas de abastecimiento, haciéndoles guerras de guerrillas en la retaguardia, y ganar en fogueo en el frente. Zhúkov admitió que la decisión de Stalin era la correcta.

Durante la larga batalla de Stalingrado, el líder firmó la orden N° 227 "Sobre la prohibición de la retirada de las posiciones ocupadas sin previa orden o medidas tomadas para su mantenimiento". Se la conoció también como la orden "Ni un paso atrás". Y así se luchó hasta el último hombre. En octubre de 1941, con las tropas nazis en las puertas de Moscú, Stalin trasladó a parte de su gobierno hacia el Este pero él se quedó en el Kremlin, dirigiendo la lucha y elevando la moral de los suyos.

Los que iban a la guerra, y muchísimos morían, lo hacían con un juramento: "Por la Patria y por Stalin". Como todos los hombres, el georgiano tuvo sus errores y algunos de ellos graves, pero fue brillante en la conducción de la guerra. Fue el secretario político y comandante militar del país socialista que salvó a la humanidad. Esa es la verdad".

Jorge Aniceto Molinari

Lo terrible hoy es seguir insistiendo con argumentación falsa. Respeto profundamente al soviético que en su lucha contra el fascismo vivaban a la patria y a Stalin, como al que defendiendo su tierra, su trabajo, su gente, vivaban a dios. Pero nosotros tenemos una obligación y es la de analizar los hechos para entender que ha pasado y no volver a cometer esos errores.

La crisis hace eclosión a la muerte de Lenin, que había enfrentado las tesis de Bujarin –el socialismo a paso de tortuga- y de Trotsky propiciando el desarrollo de un comunismo de guerra. Pero ese debate –hay abundante documentación- fue interno y a la vez de una enorme profundidad ideológica.

Lenin había previsto toda una etapa de capitalismo de Estado, pero a la vez había escrito y analizado los peligros que esto suponía para la dictadura del proletariado.

A la muerte de Lenin, los hechos se precipitan y el objetivo pasa a ser el capitalismo de Estado, aún sobre la base del trabajo forzado, de la colectivización forzosa y el objetivo socialista –también se le llamó comunista- pasó a ser la propiedad estatizada.

Los comunistas del stalinismo –en Alemania por ejemplo- hacían alianza con la derecha contra lo que ellos llamaban el socialfascismo.

Es cierto en 1935 la III Internacional hace un cambio de línea, pero ya era tarde, y para el mundo suceden hechos como la revolución española, donde se ve con claridad la crisis ideológica en la izquierda entre los anarquistas y los estatistas del stalinismo.

Stalin acordó con Hitler, mientras desmantelaba al ejército soviético, haciendo prisioneros a sus generales y fusilando a muchos del mismo, como también lo hizo con los dirigentes comunistas más destacados de la generación del 17.

La defensa aún hoy de Stalin, sin desnudar los hechos históricos responde a una necesidad: la de defender un programa de estatizaciones ya ajeno a la necesidad de defender los objetivos de la revolución socialista y como el avance de la revolución ha logrado demostrar con avances como los de China y Vietnam.

Responde el compañero:

La historia no es episódica y los que asumen aún hoy como razón y sentido el Anti estalinismo no pueden aún hoy exhibir una teoría superadora, no pueden señalar cuánto avanzó o retrocedió la clase obrera mundial. Hace ya mucho tiempo que les digo con toda firmeza a los "Anti" que las calumnias no se responden. Toda esta corriente vive de espalda a la dialéctica y tratan de explicar la historia a través de héroes y villanos. Diatribas sin valor, no mueven nada y menos las neuronas, siguen su curso funcional al enemigo de clase. Lo hacen bien, advierto si que el enemigo de clase no los tiene en cuenta.

Jorge Aniceto Molinari

Vayamos al centro del problema ideológico: “no pueden aún hoy exhibir una teoría superadora, no pueden señalar cuánto avanzó o retrocedió la clase obrera mundial”. Esto encubre una definición la de que el socialismo es propiedad estatizada. Millones de seres humanos acceden hoy a los avances de la sociedad en aquella zona del mundo donde gobiernan partidos comunistas como en China y Vietnam, pero como ellos no son propagandistas mundiales de la propiedad estatizada, de eso no se habla.

Sin embargo sabemos que esto tiene límite, porque el capitalismo sigue su camino tras la rentabilidad, y como afirmara Marx eso tiene límite.

Entonces hay compañeros, que no ocultan que piensan que tarde o temprano el progreso de la clase obrera será la necesidad de la propiedad estatizada. Y esto sin negar el papel que las estatizaciones cumplieron y cumplen, cuando no son un fin en sí mismo.

Están en un profundo error, y no es para nada una cuestión personal, porque ello es el motivo de la crisis de los partidos comunistas en el mundo donde antes tuvieron prestigio y peso.

Hoy son necesarias “escuelas de cuadros” donde se tome como centro el estudio de obras fundamentales de Lenin, que siguen siendo guía para la acción revolucionaria.

El compañero;

Acá el gran problema está en los adjetivos y la ausencia de las categorías de análisis. Yo insisto mucho en hablar del PODER y del ESTADO. El proceso revolucionario de la Unión Soviética tiene como centralidad el poder y el estado. Tras la revolución ya no podremos hacer referencia al viejo estado, ese ya no existe, el socialismo no es únicamente el control de los medios de producción y estatización, es eso y es fundamentalmente la construcción de un nuevo poder y un nuevo estado, es la sustitución de la relaciones capitalistas por relaciones socialistas y ahí la base material. La generación de valor y la apropiación del valor, aún en esa fase no desaparece la plusvalía y lo que si diferencia el fenómeno es la distribución y reinversión de la plusvalía. Estos aspectos no son lineales y no se hacen por decreto, es una construcción. Está construcción estuvo en guerra desde el primer día de la revolución y superó la "gran depresión" y derrotó al nazifascismo. Las teorías superadoras, esas ¿Dónde las guardan y el avance de la clase obrera mundial del 53 para acá con que lo dibujan? Yo entiendo de odio de clase y además lo reivindicó en nombre, razón y sentido dado por el enemigo de clase.

Mi respuesta:

Apreciado compañero, siento un enorme respeto por aquellos compañeros, que discrepando conmigo tratan de explicar lo que piensan y señalar sus diferencias.

Hay tres textos de Lenin, junto con otros escritos del mismo periodo, que es necesario estudiar y debatir, no para decir amén, sino para tratar de saber qué es lo que está en debate.

El primero de ellos “Materialismo y empiriocriticismo” que tiene como objetivo que el militante sepa que la base material de la sociedad es determinante del desarrollo político y cultura.

Luego “El Estado y la Revolución” en que corta toda ilusión nacionalista, estatista, de progreso para la revolución socialista.

El tercero “El imperialismo fase superior del capitalismo” en que analiza como el gobierno de la economía iba a pasar a ser gobernada por encima de los propios estados. Esto se ve hoy con plenitud.

Con humildad y todo respeto señalo que tu análisis esta fuera de estas conclusiones porque su objetivo es crear una especie de Estado “obrero” por encima de lo que determina el desarrollo de le economía en el mundo.

La defensa de la concepción de la Dictadura del Proletariado no supone la construcción de ese Estado, sino utilizar todas las armas de la clase para imponer los avances que en el mundo se han venido desarrollando, y defender los gobiernos que de distintas maneras responden a las necesidades de la gente.