Vie. 01. Mar 2024, Santa Fe - Argentina
Política

CRISTINA HIZO SU JUGADA Y LOS DESAFÍA (Rodolfo O. Gianfelici)

CRISTINA HIZO SU JUGADA Y LOS DESAFÍA (Rodolfo O. Gianfelici)

SANTA FE-ARGENTINA (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare)  Aún en una situación de “derrota” y a la defensiva, Cristina Fernández demuestra que sigue siendo –por lejos- la política más importante del país, y que inclusive aún en desventaja, puede generar acciones que obligan, que fuerzan, a que quienes la odian, deban reaccionar según sus decisiones.

El martes 6 de diciembre de 2022 se conoció el fallo de la impresentable justicia que la condenó. Aunque en verdad no deberíamos generalizar e involucrar a toda la justicia, sino aludir a lo más impresentable, nauseabundo y repugnante de los sectores cloacales de la justicia argentina.

Es bueno aclararlo, porque si bien el Poder Judicial es el único que todavía (desde 1983) no se ha democratizado (como lo hacen periódicamente el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo; aún con todos los cuestionamientos que puedan efectuarse a estos...), no todos son iguales.

Existen dentro de ese poder anti-democrático, sectario, excluyente, injusto, clasista, racista, monárquico y amiguista, sectores que merecen el respeto y el reconocimiento.

Pero lo concreto es que lo que más interesa es el funcionamiento de lo que no funciona. De lo que ha normalizado un accionar que no se ajusta a derecho. Tanto es así que se consideran no-iguales al resto de los iguales ciudadanos, que se permiten no pagar determinado impuesto

Lo resuleto por el Tribunal Oral en la “causa Vialidad” no sorprendió absolutamente a nadie; era lo que se esperaba, porque era lo que venían preparando a nivel político y mediático, con el acompañamiento judicial.

La vicepresidenta Cristina Fernández habló inmediatamente y fue presentando detalladamente la maniobra orquestada en su contra y las relaciones políticas y/o familiares de este sector de la justicia argentina.

No quiso hablar del ‘poder judicial’, sino directamente refirió a una “mafia” que constituye un gobierno paralelo en el país.

En el 2015, cuando comenzó la ofensiva mediático-cambista (con grupo Clarín, grupo La Nación, Mauricio Macri, PRO, UCR, CC, ARI...) ella no se escondió. Casi en soledad afrontó la escandalosa maniobra desde los medios que iban lenta y progresivamente preparando el camino para encarcelarla; pero ella fue marcando una política de resistencia y confrontación.

No se escondió tras fuero alguno. Jugó políticamente y fue acumulando poder como ningún otro dirigente del peronismo lo hizo (o pudo). Así, llegó al 2019 poniéndose al frente de la gran jugada política donde unificó al peronismo, puso su candidatura para garantizar el triunfo, y logró sacar del gobierno el deseo re-eleccionista de Macri.

Asumido el gobierno peronista (encabezado por Alberto Fernández, que ella eligió y voto el peronismo y aliados –por si algunos no lo recuerdan-), no hizo uso ni abuso de su cargo. Tanto es así que el propio mandatario ‘se olvidó’ de ella, y ha llevado al gobierno a esta situación lamentable.

Una suerte de neo-peronismo, más cercano a una devaluada socialdemocracia entrelazada con algo de radicalismo y voluntarismo propio de los pastores evangélicos, pero muy alejado del peronismo de la gente; o de lo que la gente espera del peronismo.

Ahora Cristina afrontó la condena y volvió a sorprender. Les anticipó a los políticos del odio que no será candidata. Les desactivó una posible campaña electoral que pudieran imaginar centrar el neoliberalismo y la derecha (el PRO y la UCR en Juntos por el Cambio) en el 2023 en su contra.

Y los desafía a que –ya sin fueros- la encarcelen.

Fue contundente y directa, volviendo a sorprender a los políticos claudicantes, tibios, mediocres, genuflexos, de ‘buenos modales’ (ante el poder real). Sin medias vueltas expresó: “No voy a ser candidata. Muy buena noticia para usted, Magnetto. El 10 de diciembre de 2023 no voy a tener fueros. Podrá dar la orden a sus esbirros. Presa, sí; mascota de usted jamás”.

Con su nueva jugada política les anticipa su futuro de no-candidata; pero ello no significa que se vaya a quedar cruzada de brazos. En absoluto.

Por lo cual, los medios hegemónicos, los hacedores de la justicia injusta (y corrupta), y la oposición entreguista, deberán rever su estrategia. No les va a alcanzar con recorrer todos los medios de comunicación de los grupos Clarín y La Nación, para ‘destacar’ el accionar de la justicia y ponderar la condena a Cristina.

Vale la pena detallar o desmenuzar el accionar inmoral de todos estos personajes de reparto...? No.

Son tan previsibles y torpes, que su arrogancia e impunidad los lleva a cometer acciones que parecen de principiantes (en el ámbito delictivo).

El 2023 ya está encima; o lo que es lo mismo: se avanza en la recta final de las elecciones presidencial, legislativa, provinciales, municipales y comunales.

El oficialismo llega muy devaluado, herido, inesperadamente golpeado ante la decepción de la gestión de Alberto Fernández.

La oposición neoliberal y derechista aparece (con la incondicional ayuda mediática) como la segura fuerza ganadora; es más: se autoconsideran que ganarán en forma arrolladora.

En marzo de 2023 se conocerán los porqué de la condena. A partir de allí comenzarán a correr los plazos para deducir recursos ante la Cámara de Casación (primero) y la Corte Suprema (después). Aunque nadie puede ilusionarse en demasía, teniendo en cuenta quienes son los personajes que ocupan tales cargos.

Macri y su séquito ha demostrado que pudieron encarcelar a quien se les ocurrió. Porque el poder real actúa así. Llegado el momento ni siquiera disimula y se burla hasta de las formas que reclama que se respeten...

Al paraguayo Fernando Lugo le armaron un golpe parlamentario; a Lula lo encarcelaron; a Rafael Correa lo persiguieron con la justicia; a Evo Morales le ‘inventaron’ una hija y luego le dieron un golpe de estado; al hondureño Manuel Zelaya lo sacaron del país y destituyeron; a Nicolás Maduro le inventaron un “presidente designado”, elegido en... Washington ¡

Ahora, al peruano Pedro Castillo le dieron un golpe de estado parlamentario-militar.

Del poder real se puede esperar cualquier cosa. Cristina ya hizo su jugada, pensando a diciembre del 2023. Pero falta mucho para llegar a esos tiempos (lo por venir, es impredecible).