Dom. 25. Feb 2024, Santa Fe - Argentina
Opinión

ESPAÑA: LA GRAVE (Y OCULTADA) CRISIS AGRÍCOLA (Especial)

ESPAÑA: LA GRAVE (Y OCULTADA) CRISIS AGRÍCOLA (Especial)

BARCELONA-ESPAÑA (Especial para PrensaMare)  La agricultura española se encuentra en una situación que podría calificarse de ‘desastrosa’, mientras las autoridades miran para otro lado.

A la crisis económica existente desde hace años se agregó la durísima sequía, que terminó por golpear muy duro a las cosechas de cereales. Como consecuencia de ello:

·         Hubo una reducción en producción de vino

·         Cayó la producción de aceite

·         Se redujeron en un 5,5% los empleos

·         La renta agraria es la mitad que en 2021

·         Los productores agropecuarios apenas han cubierto sus costos de producción.

Esta situación trajo como consecuencia una vance de la colonización del campo por los fondos de capital, que hacen retroceder y acorralan el modelo agrícola familiar.

Los cultivos de cereales sufrieron más, porque cayó entre el 60% y 80% en su recolección, y:

·         Cayeron los precios el 24%

·         Se produjo una reducción del 59% en la producción de aceite de oliva

·         Se incrementó el 71% en su precio el aceite de oliva, pero ello no llegó a los bolsillos de los productores.

Además: la producción de vino y mosto bajó un 21%.

Pero si de datos se trata, ellos siguen y son crudísimos:

·         En 2023 apenas se cosecharon 10 millones de toneladas de cereales

·         En 2022 se habían cosechado 17 millones de T

·         En 2021 se había llegado a los 24 millones de T.

·         La producción de oliva cayó a menos de la mitad de lo habitual (apenas 700.000 toneladas, pese al incremento de los sistemas de regadío y de riego por goteo)

·         El elevado precio (por el aumento) llevó a que la baja en el consumo interno llegara al 40% (y lo mismo ocurrió en la venta al exterior).

La situación es tan dramática que el Ministerio de Agricultura destinó (de forma extraordinaria) más de 1.000 millones de euros en ayudas directas al sector agropecuario (ante la sequía y por el aumento en los combustibles y fertilizantes)., donde con respecto a 2022 se observó un abaratamiento:

Otros datos para tener en cuenta, son:

·         La producción de vino cayó a los 30,6 millones de hectolitros

·         En el 2022 llegó a los 35,7 millones de hl

·         Cayó la demanda local a menos de 10 millones de hl

·         La falta de pastos (por la sequía) afectó las explotaciones ganaderas extensivas, que redujeron su producción un 2,5% en total (y eso que se produjeron aumentos en producciones de huevos (+30%), leche (+22%) y carne de porcino (+21%).

De esta forma, la crisis afectó lo laboral, pues bajó un 5,5% el número de empleos (mientras que en general, a nivel nacional, aumentó). Tanto es así que el campo español perdió 42.600 puestos de trabajo.

Pero el problema climático...

Produjo otra consecuencia (que muchos desconocen). Y es que aumentaron los siniestros (por el calor extremo y la sequía). La misma alcanzó los 1.200 millones de euros; y las primas solo habían asegurado 800.

Ante semejante realidad, o se aumentan las primas o se reduce su cobertura; pero lo cierto es que deben aumentarse las subvenciones públicas.

Solo por sequía, se prevé el pago de 460 millones de euros en indemnizaciones. El Ministerio de Agricultura dotó con 358 millones de euros estas ayudas (cubrieron el 70% de las primas para agricultores jóvenes). Esos son los datos oficiales, que resultan ‘benévolos’ para lo que considera la gente del campo.

Porque las aseguradoras “seleccionan” qué asegurar; aplican –imponen- restricciones al analizar que algas parcelas acumulan incidencias o siniestros durante varios años.

La ausencia de un seguro expone a los agricultores a que no pueden percibir un "adelanto sobre la producción asegurada" por parte de sus cooperativas. Justamente ese cobro de adelanto es el que permite empezar a hacer trabajos e incluso a pagar deudas atrasadas.

Todo ello se ve agravado cuando aparecen la smaniobras inexcrupulosas de muchas aseguradoras, que retardan o directamente se niegan al pago de siniestros.

El año 2023 fue duro para el campo teniendo en cuenta las bajas precipitaciones, la sequía y luego el calor extremo. Todo lo cual afectó los desarrollos de las plantas y sus productos.

Por ejemplo en Murcia se perdió el 50% de la producción de sandía. Ante ello, el precio subió; se vendió más caro, pero en menor cantidad porque no había.

El golpe sufrido por las explotaciones familiares...

Particularmente las cerealistas, no es sentido ni afecta a las grandes corporaciones que en los últimos años están adquiriendo empresas y terrenos de explotación agropecuaria.

La alta rentabilidad de algunas plantaciones puede traducirse en la implantación de cultivos intensivos y ser objeto de la especulación. Es así que España avanza hacia más explotaciones (en pocas manos), pero con muchos menos agricultores propietarios.

Los grupos inversionistas se quedan con el campo; se han lanzado sobre familias, acciones de empresas, parcelas pequeñas y medianas. Este cambio productivo parece no importarle a la clase dirigencial española.

Grandes fondos, como Fremman Capital, Azora, PSP Investments (dministra fondos de pensiones en Canadá), Nuveen, Miura Capital, etc, se lanzaron sobre los agronegocios. Han crecido de la producción hacia la comercialización, y de esa forma pueden hacer dumping.

El modelo de agricultura tradicional está en jaque y no tiene autoridades que la defiendan. Las corporaciones tienen recursos, poder y mucho tiempo; arrancan en el sector primario y tienen como objetivo asegurarse "posiciones estratégicas a largo plazo.

La clase dirigencial española ha decidido abandonar y llevar a la muerte la estructura de pequeña y mediana propiedad, la explotación familiar ha tiene su certificado de defunción escrito.