Lun. 15. Abr 2024, Santa Fe - Argentina
Opinión

MACRI Y MILEI O LA ENTREGA DEL RÍO PARANÁ (Rodolfo O. Gianfelici)

MACRI Y MILEI O LA ENTREGA DEL RÍO PARANÁ (Rodolfo O. Gianfelici)

SANTA FE-ARGENTINA (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare)  Silenciosamente Uruguay ganó la disputa portuaria que mantenía con Argentina en el Río de la Plata, por decisión del presidente Javier Milei.

El Gobierno argentino autorizó a Uruguay a dragar el canal de entrada al puerto de Montevideo hasta los 14 metros. De esta forma abandonó cualquier posibilidad de llevar adelante el proyecto del canal Magdalena que defendía el peronismo.

Milei decidió a favor de los intereses soberanos, comerciales e internacionales del puerto de Montevideo, en contra de los intereses argentinos.

Tras 10 años de difíciles negociaciones argentino-uruguayas, al final el presidente decidió habilitar a dragar el canal de entrada al puerto de Montevideo hasta los 14 metros. De esta forma podrá cumplir con los contratos que establecían esa profundidad y que habían sido firmados con tres empresas multinacionales que operan en el principal puerto uruguayo.

Así, dicho puerto podrá recibir buques portacontenedores de mayor calado, aumentando su capacidad de carga y ello repercutirá favorablemente en el comercio local y regional.

Argentina y Uruguay comparten la gestión del Río de la Plata, pero a partir de la decisión de Milei (desde el 31-1-2024), se re-valoriza a nivel internacional el puerto uruguayo convirtiéndolo en un polo logístico de la región.

No en vano el propio canciller uruguayo, Omar Paganini expresó: “Es un hecho de absoluta relevancia para el país”, luego de conocerse la aprobación del proyecto en la Comisión Administradora del Río de la Plata.

Ahora los uruguayos presentarán su plan de obras, de llamado a licitación y de ejecución. El dragado del canal está actualmente en los 13 metros y será llevado a los 14 en una extensión de 62 kilómetros de longitud. De esta forma el puerto montevideano aumenta la capacidad de carga, otorgándole el poder de puerto de salida de la producción de importantes zonas sudamericanas (Uruguay, Paraguay, Bolivia, norte argentino, y Mato Grosso brasileño) o sea: la hidrovía Paraná-Paraguay).

El dragado a 14 metros era un reclamo y objetivo de Uruguay; y finalmente lo logró gracias a las negociaciones de Paganini, con su par argentina Diana Mondino, que llevó adelante una posición claudicante.

El tema es tan preocupante y escandaloso en cuanto a la postura argentina en la negociación que el propio Paganini destacó “el cambio de talante” de la postura argentina.

Uruguay pidió profundizar el canal de acceso al puerto en 2013 (allí gobernaba el Frente Amplio, y en Argentina, Cristina Fernández –peronista-). Pero el tema no tuvo acuerdo hasta que asumió la presidencia en derechista Mauricio Macri, quien en 2018 autorizó para dragar el canal a 13 metros.

No se autorizó los 14 (pedidos por Uruguay) por una ‘falla’ en la redacción en el proyecto uruguayo. Tras ello, la diplomacia uruguaya volvió a renegociar pidiendo acceder a los 14 metros, y dio su consentimiento para que Argentina avanzara en la construcción del Canal Magdalena (vía marítima alternativa en aguas argentinas con adecuación para el transporte fluvial).

Pero Argentina no avanzó en ello. De allí que los barcos de bandera argentina que salen de un puerto fluvial argentino hacía otro del mismo país deben pasar por aguas de uso común con Uruguay (cuyo tráfico está administrado por Uruguay).

Ello significa que los buques que quieren moverse de un puerto argentino a otro deben abandonar la jurisdicción nacional y pedir autorización a las autoridades uruguayas (¡).

Lo mismo sucede con las embarcaciones de ultramar que transportan mercancías del comercio exterior argentino.

El funcionamiento en plenitud del Canal Magdalena significaba la defensa de la soberanía argentina, ratificando el poder geopolítico y económico. Porque otorgaba una salida al mar y mejorar la conectividad, con ahorro de tiempos de navegación y en costos logísticos.

Ahora –sin el Canal Magdalena- los argentinos deberán gastar innecesariamente dólares para trasbordos en el puerto de Montevideo.

Porque Milei decidió que Montevideo sea el puerto central, relegando a los de Argentina, convirtiéndolos en secundarios, en los que solo podrán operar barcos más chicos. Con esta claudicación argentina se fortalece al puerto de Montevideo que mueve –principalmente- "mercaderías de origen o con destino a Argentina”, y además se ha actuado en favor de las multinacionales del transporte.

Cuando el mandatario uruguayo Luis Lacalle Pou –en 2020- anunció que dragarían el canal a los 14 metros, y así cumplir con sus acuerdos firmados con UPM (celulosa), Obrinel (granos) y Katoen Natie (logística) -que operan en el puerto de Montevideo-, Argentina (gobierno peronista) le avisó que ello no podía ser posible pues ese acuerdo por los 14 metros nunca se había firmado.

Fue así que el mandatario debió dar marcha atrás y volvió a presentar un nuevo proyecto, en noviembre de 2022, retomándose las negociaciones bilaterales.

Estaba claro que el peronismo gobernante no aceptaba ello; pero todo cambió al asumir Milei, pues rápidamente (antes de los 60 días de gestión...) en las negociaciones se mostró total acuerdo para beneficiar a Uruguay. Lo cual no ha sido una “decisión técnica” (como intentan sostener algunos ‘analistas’), sino que ello coincide total y absolutamente con la estrategia fijada desde el Pentágono.

Dicha medida se concatena con el avance del Ejército en el control y gestión del río Paraná, que también firmó Milei.

Cuando le preguntaron al uruguayo Lacalle Pou qué había pedido el gobierno argentino a cambio de dicha autorización, respondió contundentemente: “Absolutamente nada” (¡).

Lo que significa que Milei -y sin que ningún militar, ni mucho menos el Ministro de Defensa, el radical Luis Petri-, objetaran nada, se regaló soberanía en forma gratuita.

El puerto de Montevideo acrecienta sus ventajas comparativas que son las geográficas y las dan los 14 metros, por sobre el puerto de la Ciudad de Buenos Aires (que tiene 11 metros).

Un dato de suma importancia sobre esta claudicación y entrega de Milei la dan que los medios hegemónicos y todos sus escuderías de opinadores a sueldo no se hayan ocupado del tema, ni mucho menos defendido la soberanía nacional...