Sab. 20. Abr 2024, Santa Fe - Argentina
Opinión

QUÉ PASA CON LOS ALQUILERES...?

QUÉ PASA CON LOS ALQUILERES...?

CIUDAD DE BUENOS AIRES-ARGENTINA (Especial para PrensaMare)  Se ha lanzado una verdadera ofensiva mediática informando que el “tema de los alquileres se normalizó” (¿?).

Con ello pretenden hacer creer que se ha vuelto a una supuesta ‘normalidad’. Pero el tema no es informado de manera real, sino que los medios formadores de opinión se dedican a engañar.

Partamos del principio. Cuando ganó Javier Milei –y con su anticipo que anularía la Ley de Alquileres-, inmediatamente desaparecieron de inmobiliarias y administradores de inmuebles, las ofertas. Los propietarios (y las empresas que administran) decidieron “secar el mercado”, a la espera de las nuevas normas.

Fue así que se cayó la oferta y lo que quedaba se disparó en precios.

El segundo paso fue que tras conocer del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) presidencial, anunciando la desregulación de la actividad, comenzaron a aparecer inmuebles en alquiler. Fue un proceder inmediato, que llevó a que llegando a la tercera semana de enero, se pudiera hablar de “normalidad”.

Pero al respecto debe aclararse: Se trata de “normalidad” en cuanto a la cantidad de muebles ofertados por inmobiliarias, administradoras y hasta particulares.

El tema es que los precios se fueron por las nubes y las condiciones contractuales cambiaron sustancialmente.

Por lo que no se puede hablar de “normalidad”. Si se dispusiera de un mínimo de honestidad periodística, se debería decir que cuando hablan de “normalidad” refieren pura y solamente a cantidad de oferta.

Y resultarían bueno también que informaran que respecto a precios y a condiciones contractuales no existe ninguna “normalidad”.

Así presentada la situación, se tiene:

·         Precios elevadísimos que no tienen nada que ver con lo que se exigía en noviembre o inicios de diciembre de 2023

·         Desde la Cámara de Propietarios (de esta Ciudad), afirman que los precios “bajaron en algunos barrios” (lo cual no se condice con la realidad)

·         SE produjo un recrudecimiento de las condiciones contractuales en contra de inquilinos

·         La reaparición de oferta, no significa que ello se deba a que las partes (propietarios e inquilinos) hayan ‘sincerado’ o adecuado los precios ‘a las condiciones del mercado’, como gusta proclamar al presidente Milei y a todo su funcionariado. La oferta de inmuebles en alquiler reapareció porque los dueños (y administradoras) pueden imponer nuevas condiciones (leoninas) en los contratos

·         En la zona norte del Gran Buenos Aires los precios de los alquileres aumentaron un 232%

·         En la capital argentina los aumentos promedian el 260%

·         La Cámara de Propietarios de la República Argentina (Capra) también sostienen (sin prueba alguna) que existe una baja de precios de alquileres

·         Lo que algunos sectores consideran como una “baja” en realidad se trata de una mínima reducción (de entre el 10% y el 20%) respecto a alquileres que antes habían aumentado alrededor del... 250%

·         Dedse que asumió el actual gobierno no solo se eliminó la ley, sino que también se ha reformando el Código Civil y Comercial. El mercado no está como antes de asumir Milei, sino que está totalmente “libre” y bajo control del sector más poderoso (propietarios y administradoras) que establecen a gusto las condiciones

·         El recrudecimiento de las condiciones contractuales se hace en contra (en detrimento) de los inquilinos. El dueño del inmueble establece lo que le parece

·         Se han acortado los plazos de alquiler; se cambió en qué moneda se paga; y el índice de actualización no tiene absolutamente nada que ver con el de los salarios

·         Desde Inquilinos Agrupados se ha denunciado sobre los excesos en las condiciones contractuales; se detectaron aumentos en renovaciones de 500% o 600%; surgieron los contratos por 3 o 6 meses o 1 año; se fijan aumentos mensuales hasta cuatrimestrales atados a la inflación

·         Un caso que puede tomarse como ejemplo de lo que sucede y que no tiene nada que ver con la “normalidad” de la que hablan desde los medios de comunicación y los propietarios es que un monoambiente en el porteño Barrio de Villa Crespo costaba en noviembre pasado unos $ 120.000 mensuales. La renovación del contrato se estableció en u$s 300 ($ 354.000 al blue; un 342,5% de incremento); pago en dólar billete (al que se debe ir a comprar en el mercado paralelo).

Como se puede observar, cuando desde el sector del poder (comunicacional o inmobiliario como en este caso) se habla de “normalidad”, debe estar atento, porque no para todos significa lo mismo.