Dom. 23. Jun 2024, Santa Fe - Argentina
Opinión

EL SALARIO, UNA CATEGORÍA QUE… (Reinaldo Tamaris)

EL SALARIO, UNA CATEGORÍA QUE… (Reinaldo Tamaris)

CARACAS-VENEZUELA  (por Reinaldo Tamaris)  El salario, una categoría que dinamizara la economía.

Cuando en días pasados, el presidente constitucional de la RBV Nicolás Maduro Moros, llamo a iniciar el debate de las propuestas dirigidas a mejorar y fortalecer el ámbito  económico, realmente está solicitando toda la información pertinente al caso con la finalidad, per se, de tener los datos necesarios y suficientes para tomar las decisiones que correspondan. 

La complejidad de la problemática en el ámbito económico, producto de las Medidas Coercitivas Unilaterales (MCU), de la pandemia, del cambio de sistema económico rentista a el capitalismo tradicional, de los problemas propios que surgen de la interacción de los sujetos económicos, amerita una extrema y cuidadosa investigación en donde se consignen todos los datos relevantes, factores; internos y externos, que permitan elaborar una evaluación de la situación y generar la políticas correspondientes con miras a corregir las fallas y encaminar los fenómenos económicos en pro del bienestar general.

Dentro de esta panorámica, uno de los elementos que ha surgido con gran fuerza es la que corresponde al salario. El salario es una categoría de suma importancia para el sistema económico, la misma tiene dos grandes funciones, por un lado se encarga de proteger y mantener una calidad de vida optima en las personas/familias (política social), y por otro lado está la de ser un dinamizador del sistema económico, al funcionar como una política expansiva para incrementar el crecimiento económico (política económica), si desea conocer más del asunto, lea mi artículo https://cutt.ly/FbSMfzy.

Ahora bien, desde hace más de dos años se viene escuchando una propuesta con respecto al salario, la cual ha tomado un gran impulso y ha calado en una gran cantidad de personas que actualmente la apoyan. Esto se puede percibir a través de las RR.SS y en los espacios donde cotidianamente nos movilizamos. Esta propuesta es conocida como “indexación del salario”. Dentro del ámbito económico, esto se refiere a un ajuste del salario tomando en cuenta el índice inflacionario. Esta es la política de incremento salarial que mantenía el Gobierno Revolucionario desde la llegada del Cmdte Chávez, quien dentro de sus políticas sociales, mantenía un incremento del salario mínimo anual en función de la inflación calculada por el BCV igualmente anual.

Sin embargo, esta política lamentablemente fue atacada y actualmente no se cumple, un cuarto sujeto, actor, agente económico, llámelo como desee, decidió intervenir en nuestro sistema económico y a través de un ataque sistemático a nuestra moneda, logro empoderar el uso ilegal y especulativo del tipo de cambio, además de otros hechos. Esta situación más otros fenómenos como el desabastecimiento, la escasez de productos, la escasez de la moneda, entre otros, permitieron la legitimación del uso del dólar norteamericano como moneda de cambio y valor, lo que a la postre llevo a que los bienes y servicios se marcaran en dólares (precios) concretándose así, uno de los golpes más duros que agentes externos han dado a nuestra economía. Con esta acción, el salario real (poder adquisitivo) quedo totalmente pulverizado.

En la actualidad, se observa y se vive una hiperinflación ajustada a la tasa de cambio. En otras palabras, ahora la hiperinflación se produce cuando nuestra moneda se devalúa, se mantiene dentro del mismo esquema teórico del desequilibrio del mercado, pero ahora, muy concretamente en la devaluación del Bolívar. En este juego económico, los empresarios y comerciantes mantienen sus ganancias, ya que manejan su estructura de costos en dólares, pero el Pueblo en general es el afectado bajo este nuevo esquema, ya que más del 70 % son asalariados que no reciben dólares sino bolívares. Se necesitan muchos bolívares para poder adquirir la canasta básica, sin sumar, otras necesidades a ser satisfechas. Para más información, remitirse al trabajo de Pascualina Curcio https://cutt.ly/jbS4J7r.

Retomando la indexación de salario, es necesario aclarar unos puntos al respecto. Esta indexación puede ser efectiva desde el punto de vista técnico-operativo anclando el Bolívar al valor del oro o al valor del Petro. Considero, que anclar el Bolívar al Petro sería lo más idóneo, en vista del puje tan significativo que tienen las criptomonedas en el mundo. Al realizar este anclaje, el Bolívar no perdería su valor ya que la devaluación se mitigaría. Si este cuarto sujeto o cuarto agente económico insiste en incidir en la tasa de cambio, el Bolívar estaría sustentado en el valor del Petro, el cual a su vez está sustentado en el valor de 60 dólares y además garantizado por el valor de diferentes minerales estratégicos. La devaluación no sería efectiva.

Conviene especificar que, esta propuesta tiene personas que se oponen a ella, alegando argumentos como que el “Estado no cuenta con recursos para incrementar los salarios, debido a la poca producción que existe en el país”, lo cual es algo muy generalizado y poco consistente. Por ejemplo, al sacar cuentas y tomar en consideración la gran cantidad de bolívares que el Estado entrega a una gran cantidad de familias a través del carnet de la Patria, hecha por tierra el argumento de la falta de recursos. Otra apreciación, serían las operaciones que realiza el BVC para contener la devaluación, al inyectar dólares a las mesas de cambio de los diferentes bancos del país, estos serían otros recursos que se podrían redirigir a fortalecer la indexación del salario. En ambas operaciones está presente la relación dólar-Bolívar.

Continuando, en el ámbito de la producción la situación seria mucho más ambigua. Se habla de que debe incrementar la producción para poder incrementar los salarios, esto es muy generalizado y ambiguo, ya que una cosa es el salario en el sector privado y otra es el salario en el sector público. En el sector privado el incremento de la producción y en función a la legislación existente, el salario de los trabajadores (as), efectivamente puede incrementarse de manera proporcional. Por supuesto para esto es necesario que el salario real de los trabajadores (as) este ajustado a los índices inflacionarios para que la capacidad de compra sea la mejor y así mantener un equilibrio entre la oferta y demanda de bienes y servicios. Por supuesto el salario nominal debería incrementarse sustancialmente.

Pero con respecto al Estado (sector público), la producción se debe ver totalmente diferente como se presenta en el sector privado, ya que el Estado percibe sus ingresos a través de los tributos, la venta de bienes, transferencias y donaciones, las operaciones derivadas de las empresas públicas, en resumen el sector privado produce bienes y servicios que vende a los consumidores y el Estado presta bienes y servicios públicos como obligaciones contraídas con la colectividad.

El Estado venezolano por mucho tiempo obtuvo grandes ingresos (divisas) producto de la renta petrolera, situación que le permitió tener una holgada situación para la cancelación de sus obligaciones. En tiempos de la IV república esta renta prácticamente nunca llego a la población, caso contrario en tiempos de revolución, en donde la distribución de esta riqueza fue más justa, incluso permitiendo que el Estado se convirtiera en el primer empleador del país. Actualmente esta renta ya no existe, las razones ya se han expuesto en otros artículos, el punto aquí es que, ahora el Estado al carecer de ese ingreso producto de la venta de petróleo, no tiene más opción que funcionar dentro del esquema tradicional de cualquier ente nacional, que es, funcionar de acuerdo a la recaudación de sus tributos.

Estos tres últimos párrafos, solo buscan identificar someramente las contradicciones presentes en los argumentos presentados por aquellos que no concuerdan con la indexación del salario. Por supuesto, si se indaga más o se investiga más a fondo, seguramente se conseguirán otras contradicciones más, que a la larga sustentaran una idea o la otra.

Ya para concluir, lo importante dentro de este contexto es que existe un debate de ideas en el ámbito económico que debería generar propuestas, más no, discusiones áridas y sin sentido. En este momento cuando Venezuela ya no vive de su renta petrolera, es obvio que muchos(as); incluyéndome, se nos haga difícil ver la economía dentro del contexto netamente capitalista, dentro del contexto en donde “papa Estado ya no cuenta con recursos para socorrerme”, y esto es muy significativo. La dialéctica está presente, en un debate se presentan argumentos tan solidos que el contrario de no contar con otros argumentos de peso, no le quedara más que repensar su idea, y no caer en la descalificación grosera y absurda. En este juego de monetaristas, keynesianos y otras corrientes del pensamiento económico, la meta es que gane el Pueblo.

Si todos estamos bien, yo estaré bien

(Reinaldo Tamaris, Vicepresidente de Organización de TRISOL, Licenciado en Economía Social, Magister en Relaciones Internacionales, Docente Universitario, Consultor y Asesor).