Mar. 28. May 2024, Santa Fe - Argentina
Opinión

EEUU E ISRAEL: ODIO Y NUEVOS FRENTES (Rodolfo O. Gianfelici)

EEUU E ISRAEL: ODIO Y NUEVOS FRENTES (Rodolfo O. Gianfelici)

SANTA FE-ARGENTINA (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare)  Los argentinos no salimos del asombro ante el servilismo y alineamiento asqueante del presidente Javier Milei para con Estados Unidos e Israel.

Mientras los medios hegemónicos argentinos se limitan a ‘informar’ (ninguno a cuestionar...) ese accionar oficialista, la clase dirigencial argentina (salvo alguna excepción) mantiene un lamentable silencio. O sea: el que calla, otorga.

Ello sucede, y EEUU pierde terreno año tras año en el contexto mundial; e Israel sigue sumando rechazos, repudios y manifestaciones en su contra ante el genocidio que lleva adelante en la Franja de Gaza.

Los argentinos, por Milei y compañía, la clase dirigencial argentina y especialmente los medios de comunicación, ven una realidad mundial que no es tal. Ello es grave y muy peligroso.

La llegada de Joseph Biden a la presidencia de EEUU, dio origen a un nuevo desafío de ese país para con Rusia. Fue así que en 2021 se desarrollo no solo una campaña mediática internacional (desde occidente), sino un desafío militar desde Washington contra Vladimir Putin.

Para ello, el mandatario estadounidense contó –además- con la colaboración de la OTAN, la Unión Europea y sus aliados. Hasta que en febrero de 2022, desde Moscú decidieron poner punto final al rodeamiento que occidente hacía sobre Rusia y atacó Ucrania.

Hasta el momento –marzo de 2024- la situación sigue conflictiva; pero ya está definida. Rusia le asestó al militarismo occidental un duro revés.

Que ni Washington, ni sus amigos, ni Bruselas quieran reconocerlo es otra cosa. La situación –militarmente hablando- en Ucrania ya está definida. No se frena la sangría (y muertes de ucranianos y rusos), precisamente por eso: porque los muertos (en un año electoral en EEUU) no los ponen ellos...

Se llegó a esa situación (el ataque ruso) porque Biden se negó a cualquier tipo de acuerdo con Rusia. El último intento de Moscú fue en enero de 2022, y la soberbia y desprecio estadounidense le dio otra vez la espalda.

Posiblemente porque ‘el negocio’ era que comenzara otra guerra para “reactivar” la industria estadounidense (y salir de la inflación y crisis).

El conflicto en Ucrania dejó al descubierto el total apoyo de occidente al régimen criminal y delincuente, que lidera Volodimir Zelensky. Lo dejaron en claro con apoyos verbales, sanciones contra Rusia, envío de material militar, capacitación de tropas, envío de dinero y aporte de mercenarios. Lo demostraron –e hicieron ostentación de ello-: EEUU, Gran Bretaña, la Unión Europea, Canadá, Israel y unos cuantos ‘amigos’ más de Washington.

El resultado político y militar está a la vista: occidente perdió; retrocedió; y ahora no sabe cómo salir de un empantanamiento donde lo único seguro es que a Ucrania le quedarán los muertos y heridos, las deudas, el robo de Zelensky y el grupúsculo empresario, comercial, militar, religioso y político que se beneficia con robos, tráfico de órganos, tráfico de armas y cuentas off-shor en paraísos fiscales (¡).

Putin enfrento al régimen nazi ucraniano; EEUU, la OTAN y la UE apostaron a derrotarlo y fracasaron.

Algo –y grande- ha cambiado en el mundo.

El discurso y relato occidental atrasa y engaña.

Octubre de 2023 mostró el injustificado ataque de Hamas a Israel, que provocó alrededor de 1.200 israelíes muertos. La respuesta del corrupto y criminal Benjamin Netanyahu fue una “ofensiva militar”, que se transformó en un genocidio en Franja de Gaza. Ya se superan los 32.000 muertos palestinos; la amplísima mayoría (más de un 95%) de civiles desarmados e indefensos.

Porque para la clase dirigencial israelí (apoyada por sus pares de EEUU, la Unión Europea y algunos más), que los palestinos pretendan recuperar la tierra que les usurparon hace 7 décadas (¡) los convierte en “terroristas”...

Occidente actúa en consonancia con la criminalidad israelí. Inclusive impidiendo la llegada de medicamentos, alimentos, agua a una población de la Franja, de 1,7 millones de ciudadanos que son rehenes. Que habitan en el campo de concentración a cielo abierto más grande del mundo.

La Franja es el lamentable y doloroso ejemplo de lo que occidente es capaz de hacer e imponer en nombre de “la paz”, “la libertad”, “la defensa”.

Todos ellos juntos, de una u otra forma, ‘ningunean’ los derechos del pueblo palestino. Al ignorarlos, al negarlos, al ocultarlos, al silenciarlos, lo que hacen en debilitarlos. Pretenden llevarlos a “una paz” impuesta a sangre y fuego.

Una maniobra que le permite –además- a Israel seguir avanzando sobre nuevos territorios, dispersar al pueblo plaestino, destruirles sus viviendas, arrancarles sus olivos, negarles el derecho a vivir...

EEUU lleva adelante una guerra (excepto en lo militar) en todos los ámbitos contra China, al que considera el más peligroso de sus enemigos a futuro. Pese a que Rusia (en Ucrania) demostró que ya es la primera potencia militar mundial.

La estrategia de Washingon fue la de aislar a Rusia, y lejos de ello la política de Putin fortaleció a su país y lo hizo estrechar aún más sus relaciones con China, y relanzar a Eurasia.

Por ello desde enero de 2024 (hasta mayo) la OTAN lanzó sus maniobras Steadfast Defender (Defensor Firme). Toman parte:

·         Los 31 miembros de la OTAN más Suecia (sumada a inicios de marzo)

·         80 aviones de diferentes tipos

·         50 barcos de guerra

·         1.100 vehículos de combate de diferentes características

·         Más de 90.000 efectivos.

Una movilización mayúscula en medio de un mundo que no puede resolver el hambre. Un operativo militar con el único objetivo de mostrale a Rusia (y a China) que occidente -pese al revés en Ucrania-, defenderá a ‘capa y espada’ la zona euro-atlántica.

El problema es que todas estas manifestaciones lo único que hacen es estirar cada vez más de un débil hilo de confrontación mundial entre las grandes potencias. Y ni qué hablar con el riesgo nuclear, teniendo en cuenta los misiles de EEUU instalados en Europa, apuntando a Rusia.

Se trata de una exageración occidental...? No Y allí radica lo grave y peligroso. Porque la conducción de occidente entiende que “se están preparando” para una confrontación que consideran inevitable con Rusia (a nivel militar).

Están convencidos que “la paz mundial” (que occidente programa), solo se logrará derrotando militarmente a Rusia. Sometiéndola; terminar de rodearla; favorecer el surgimiento de “naciones” interiores; inventar nuevos países (como Kosovo o Sudan del Sur); avanzar sobre los recursos naturales rusos; y estar más cerca y amenazando a China.

En ese estado de situación, EEUU decidió reforzar su presencia militar en Sud América. El Plan Colombia le permite estar con bases, aviones y tropas en Colombia (además de garantizarse el aprovisionamiento de cocaína para sus habitantes). Ya está con presencias militares en Paraguay y Perú. Ha dado un gran avance de penetración militar en Ecuador. Cuenta con una ‘aceptación’ militar en Uruguay y ahora ha sumado a Argentina.

Porque el presidente Javier Milei no niega su compromiso y alineamiento total y absoluto con el poder anglosajón mundial (EEUU y Reino Unido) e Israel.

A su vez, Israel no solo avanza en su genocidio en la Franja, sino que ataca a Libano, Irán y Siria. De esta forma pretende que se pacifique la región...?

No Israel coincide con el poder anglosajón mundial; actúan en consonancia.

EEUU con sus avances en Latinoamérica lo que hace es abrir más frentes. Logra el apoyo de gobernantes y clases dirigenciales serviles, pero no de los pueblos. En ello existe similitud con Israel.

Y es aquí donde debe analizarse la delicada situación de la Patagonia argentina, que desde hace años sufre la penetración y avance de Gran Bretaña, EEUU e Israel.

Es casual que exista en Argentina una campaña en contra de “la base China en Neuquén”...? No; en absoluto. Todo está perfectamente coordinado. Casi se diría que se están montando las condiciones y el relato para que el poder mundial anglosajón e Israel aparezcan “salvando” a Argentina del ‘comunismo’ chino...

El odio y los nuevos frentes del imperio y de Israel; como la alianza estratégica de Rusia y China, demuestran cambios en el mundo. De seguro que esa gran confrontación ya comenzó a ser dirimida en territorios de diferentes continentes. Ucrania,  los objetivos desestabilizadores de Venezuela, Nicaragua y Bolivia son claros ejemplos de ello. Cual será el "aporte" de Argentina a esa estrategia, con un presidente como Javier Milei...?