Vie. 23. Feb 2024, Santa Fe - Argentina
Opinión

COLOMBIA: UNA ODISEA HACIA EL CAMBIO (Mariano Sierra S.)

COLOMBIA: UNA ODISEA HACIA EL CAMBIO (Mariano Sierra S.)

SANTIAGO-CHILE (por Dr Mariano Sierra S. / ADHEE.ONG) Ensayo sobre esbozos ante el devenir de la nueva forma de vida en la sociedad Colombiana.

Partimos del itinerario de un pasado hacia una paz, con el silencio de la palabra ardiente, cortante sin medida, donde ella impone sus razones en conciencias oscuras. En todo proceso, hay caminos insospechados donde resaltan acuerdos, desacuerdos, crisis o colapsos que urgen descartar para poder avanzar hacia la unidad de una provocativa subversión.

Entre humillados y ofendidos, la Colombia del ayer, un pueblo camino a la vida después del engendro conquistador y el barbarismo de los criollos de la “Madre Patria”, se levanta apreciando lo que queremos en justicia, amando lo que sentimos en una contienda social propia de la humana libertad. Los pueblos de nuestra América no han podido consolidar un cambio social a pesar de los pensamientos sociales y acciones comunitarias llevando a la luz estallidos para dar a entender que el país urge de una mayor participación del pueblo. Transformar, cambiar es como una inmersión por sendas que nos entregan erráticos deseos del mundo, que existen para que nos lo oculten, vendiéndonos ilusiones con engaños, que al descubrirse nos invade el desánimo llevándonos a crear juicios inciertos.

No es forzoso señalar que existen lideres partidistas que piensan seguir gobernando en cuerpos ajenos cuando atropellan con chantajes a los parlamentarios para conducirlos a que legislen según su conveniencia. Esto es lo más corrupto, pues desconocen la autonomía de esos representantes nombrados por el pueblo para nos representen. Es hora de que estos caducos lideres cedan el paso y revisen su accionar cuando fueron presidentes, donde su gobernanza paso sin pena ni gloria y hoy quieren entrabar las directrices de las reformas sociales y de la gestión de gobierno.

El mundo debemos entenderlo a la luz de la universalización. Las distancias han acortado el desarrollo mediante las comunicaciones agiles y el transporte al alcance de todos. Pero así mismo la miseria recorre con más rapidez, los conflictos que surgen sin medida, con fluidez paupérrima al unísono de las migraciones cuyos efectos son causantes de miseria, de muerte, de aniquilamiento.  Este fenómeno social es hoy uno de los mayores enemigos de la muerte. Generador de las más aberrantes violaciones de los derechos humanos por parte de los países más poderosos.

Diversas voces sociales apuntan hacia un mundo donde se supere la injusticia, se desarrolle la equidad y el respecto de todo derecho fundamental, constituyendo así el ideal de la sociedad. Entender así la vida es transformar el espíritu, principio básico para lograr la unidad de los pueblos. Somos lo que queremos ser, aún se nos quieran conducir a ser lo que otros desean y el tiempo nos lleve por sus espacios invisibles donde moran los recuerdos y mueren las esperanzas, pero retornamos en el mismo tiempo con la rebeldía de querer ser, pues la persona siempre debe estar buscando el liberarse de tanto esclavismo que ahoga los alientos de la paz por la sórdida oposición con su negativismo catastrófico. Un político del Pueblo y por el Pueblo en su odisea, lanzo esta frase muy esencial.... El respeto al derecho ajeno es la paz.... Y eso es lo que le falta al mundo, respetar al otro.

El gran enemigo de la Paz es la inteligencia artificial.

La paz siempre se ha visto ensombrecida por los grandes poderes, actuando como opositores subjetivos, de allí que la paz debe vencer la oposición negativa para poder desarrollarla. La paz es un interpretar el mundo para convivir en armonía, para velar por el amor social, estableciendo que siempre ha habido ausencia de mando social y de paz. En la odisea hacia la paz encontramos hoy un gran enemigo, y este es la inteligencia artificial que está en poder de las elites como elemento controlador, esclavizador y seductor, de la intimidad comercial, bancaria y social siendo la juventud el principal consumidor de esta juguetería, sin desconocer avances en sectores como la medicina con gran acierto. Un pensador social decía en un mensaje sobre el tema, que el panóptico digital que se está adentrando en el pensar humano con amorosa seducción, libertad e ideología es una guerra mundial que contamina, que destruye cual vacío angustioso difícil de contener, que implica depresión, pulsación social que corre dentro de una sombra de desesperanza.

En esta odisea a veces nos convertimos en enemigos de nosotros mismos lo que nos lleva actuar con solidez y mesura, que el espíritu se alimente de amor y se disponga a dar la batalla sin violencia. Viviendo la humanística a la manera del sentir, porque de lo contrario la fe débil la devora el fuego de tal manera que ni el agua la apaga. En medio de las dificultades buscamos altos en el camino para reforzar la resiliencia que acorte caminos con la esperanza y el delirio abrazador. Todo camino al cambio está lleno de asombros, de odios que ciegan la justicia y no nos permite ver la realidad, ante el tiempo que perdona, pero no olvida. Toda odisea de cambio nos va dejando grandes saberes de grandes hechos y ante ellos el país debe enfrentarse con el apoyo mutuo de una sociedad que está en el deber de actuar, ante esos sátrapas que la han maltratado con su mal gobierno y ante tantos funcionarios de calado hagan de las suyas con sus tramoyas sus entrampamientos. El mensaje aquí es que obre la justicia, la investigación y se decida contra los violatorios perversos.

Leer, conocer la historia afianza en el avanzar emancipador para lograr una nueva historia donde florezcan las emociones que buscan en el devenir histórico la vena de la liberación procurando que ella circule con el fluido patrio de la lengua vernácula que transporte en sus voces la expresión viva de la vida futura. La convivencia cerrada y diversa donde las profundidades humanas exploran sus proyectos es una dimensión social de opiniones y costumbres, idilios del malestar del mundo que violan el humanizar, humanizar que nos permite buscar la verdad que siempre tiene que salir a la luz, tarde o temprano. Es un imperativo humano en todo proceso indagar sobre la personalidad humana. Siempre en contacto humano implica conocer conductas que nos precisen la realidad, aciertos fluctuantes y sobre todo el conocer el verdadero compromiso con su razón, cosa que podamos desenmascarar personalidades, mentiras o engaños.

“Entiendo la paz fundada en la Justicia Social”…

Un nuevo manifiesto social aparece en nuestros anales históricos, resultado de la rebeldía y la resistencia por un cambio social y una paz digna. La denuncia política contra toda violación de derechos imprime carácter para reprimir el discurso inquisidor. Nuestros pueblos para sentir el valor emancipatorio deben estar dotados de una autoridad social y política. El trastorno social lleva a los sujetos en crisis a la ansiedad, esta es nuestra era, que acosa haciendo más gravosa la lucha, más sensible el entendimiento y más caótico el desarrollo cultural por no poderse instrumentar el cambio. Así también crece la banal violencia bajo el manto oscuro de las conciencias delincuenciales que están conllevando a ser combatidos sin tregua pues su oscurantismo asesino les impide entender la existencia humana que les ofrece la paz.

Todo inicio de cambio es un proceso de altibajos, de pasos atípicos, de traspasos, enfrenamientos, dentro del ideario de un gran pacto social con sus luchas y nuevos ordenes de organizaciones de apoyo mutuo. La historia de los pueblos latinos es muy peculiar. Allí crece un humanismo lejos de hipocresías, solo los une lazos solidarios y un idioma donde solo se habla del amor social. En estos pueblos nos ha faltado el ser objetivos, críticos y pensantes, pero con un espíritu de lucha conforma razones de ser para destronar a todo el que vaya en contra del cambio sin considerar su condición social o política sobre todo entendiendo que las transformaciones son para bien común.  Y el bien común también quiere decir que se revisen ciertos nombramientos de funcionarios como los de control, pues actualmente este proceso se presenta para que la independencia pierda sentido. Y por el contrario los nombrados tengan que someter su voluntad a su mentor.

Los espacios de orden social, deben ser nexos humanistas para pensar, haciendo de la integración un lugar de crítica social de entender mutuo y de apoyo con leyes cual lo hace la naturaleza para su proceso de dar vida al ser humano. Reflexionando las políticas sociales, iremos moldeando una nueva sociedad donde se despejen todo tipo de enquistamientos., que se someterán a las distintas cirugías sociales y políticas. Todo nuevo orden implica lideres de gobierno, pero lideres capaces, con conocimiento, cordura y sentido social, quienes, con deseos de paz, sin retoricas y dando cumplimiento a sus acuerdos para consolidar gestiones a tiempo, generen rendición de cuentas de sus decisiones, imprimiendo carácter de confianza y credibilidad. Y son las calles, el recinto del pueblo para defender sus derechos, sus reformas, sus proyectos sociales, porque sus representantes no tienen el valor cívico, ni ético ni moral, porque con sus actos están traicionando al pueblo, poniéndolo por debajo de unos anacrónicos mentales, cuya existencia política llego a su fin.

“El parlamento nunca ha sido apoyo para el Pueblo es la triste y patética realidad en el patio trasero latinoamericano”.

 El parlamento nunca ha sido apoyo para el pueblo, ese órgano es un vil instrumento de pusilánimes serviles. Y en esa línea cabalgan los medios de información que lejos están de ejercer su profesión con la dignidad que les correspondan, dignidad que se pierde cuando venden sus conciencias a sus mentores por un bocado de lentejas y después están rabiando hipócritamente por sus derechos de libertad de prensa. Como alguien dijo... Solo hacen simples relatos.

Gobernanzas y cambios, tienen dimensión universal y a largo plazo. Ese dimensional político quiere decir, el ir en contra de la nueva guerra mundial fragmentada, que los imperios están llevando como un juego de tronos y como sociedad les estamos haciendo el juego cual aventura sistemática, pero en el interior bélico lo que realmente se presenta son los beneficios jugosos, beneficios que están generando a costa de la muerte de inocentes ciudadanos que están lejos de la intencionalidad política, y a costa de las miserias y las ruinas a que se están sometiendo  la población mundial.

El pensar los cambios es el poder sin violencia para abolir el nefasto sistema heredado de políticos y políticas contrarios a los idearios constitucionales. Asoman siempre relaciones con personajes diversos que fingen y ocultan mascaradas bajo influjos tóxicos. Con fe de erratas y mala fe son muchos los detractores enemigos del cambio, asolapados que mentalizan errores llenos de engaños. Con mesura todos debemos reconocer los errores, sus desfaces personales que con discursos llevan al mundo fatídicos daños con pensamiento, palabra, obra y omisiones, Una inmensa imaginación asociada a falsedades pasan por la dimensión desconocida de perversos opositores y enemigos que testimonia los errores y la mala fe que recorre sus abyectas conciencias-

Estamos en un vivir, donde la existencia no tiene definición, donde resuena la razón y la sinrazón sin límites debido a unas fuerzas que con sus poderes inhabilitan al ser. En el vivir en América, parte el recorrido de la odisea  donde se congrega una masa wnajenadacuya potencia espiritual ha sido abatida por los abates impuros creando una crisis moral en la existencia evadiendo la verdad en todos los escenarios del ágora desestimando al país en sus valores para llevarnos a una nada humanista, de aquello que desmitifica para la transformación de la existencia humana y la naturaleza, atendiendo que la única revolución que se nos alista es la de la naturaleza, una revolución que es un llamado a la vida, porque por desgracia, el individuo la está  destrozando de muerte. Pero ojo con su reacción que ya asoma con todo el poder de sus fuerzas, cuyos efectos son devastadores, como el que perdemos la fuente de la vida, si ella sucumbe. Las leyes de la naturaleza el individuo las está violando sin límites, entonces que le podemos exigir a ella, si su vida está en estado terminal. Si no hacemos nada, ni nos preparamos para su reacción silenciosa, el desastre es inminente.

En la diversidad de los devenires, el mundo observa como el eros social, está siendo pisteado por el eros de los paganos humanistas, devoradores de ´principios, por la gula material que hace perder el juicio y la razón por tantos Epulones que le hacen oposición a Midas. Y a los Salomones, cuya justicia ha sido derrotada por los que hoy viven en los infiernos de Dante y otros esperan su turno. Porque la verdad es una... Solo importa al individuo él no hacer, que maltrata la existencia, que siempre es explotada por el individuo y la conduce hacia su propia capacidad acumulativa de poder, de engaño y mentira desbordante, arrogante y terca. Pero lo peor es que este apocalipsis no tiene límites. Solo la acción social con su apoyo anárquico, solidario, sin violencia, con amor social, contiene una nueva forma de vida. La existencia es acción vitalista que busca destruir lo inútil- Son los muchos los cambios que el país necesita. Nos sombran razones rebeldes para destruir lo que levantaron aquellos de mala fe para reconstruir el país, y encausarlo por la senda justa que les asegure a las nuevas generaciones ese paraíso terrenal y puedan ser comprendidos con sus afectos, emociones, valores que los comportamientos humanos relacionen en una comunidad de respeto. Latinoamérica debe considerar tener sus propias instituciones de apoyo, y no tener que estar divagando con peticiones de apoyo a aquellos organismos formados por los imperios.

Yo acuso, es el manifiesto que nos conduce a denunciar aquellos arquetipos de la mediocridad que como larvas se articulan entre si con otras larvas políticas que corrompen acordes a sus principios leprosos. Viajan en el tiempo y el espacio, opiniones que carcomen el ambiente. La pugna de tantas generaciones indaga el recorrido fatídico de hostilidades. Y el vivir episodios donde el alma humana se sume en el dolor. Le escuche a un palanquero que, en su diario vivir, en medio de amarguras resultan vivencias alegres. Esto quiere decir como la comunidad está más que abnegada y ello no puede ser. Mario Benedetti acota que ...No te rindas, que la vida es eso, continuar el viaje, persiguiendo tus sueños......  sí, siguiendo sumido en el sueño de las escalinatas. De Zalamea.

El país viene padeciendo crisis y colapsos que le han enredado su gestión. Esto obedece a que aquellas generaciones del principio de la independencia. nunca cortaron los cordones umbilicales del imperio ni aprendieron a manejar las instituciones. Esto quiere decir que heredamos hasta hoy todos los vicios de estado, nunca se marcaron límites y por consiguiente la decadencia social y política han sido el común denominador de la administración de la nación. Esta decadencia como en toda acción humana de orden político, el caudillismo hace presencia, género que indica poder, abuso, terquedad con visos de autoritarismo. Por lo general los caudillos se jactan de no tener a nadie por encima, esto es, no saben obedecer, no tienen el sentir de trabajo en equipo. Solo saben mandar y punto.

Frente a cada problemática, el individuo de aquí y de allá debe conocer los desconciertos, pues vive bogando con fluidez la mala fe con amplio sabor de los hechos. Por ejemplo, vivimos la continuidad de procesos muy controversiales, pues negociar con el crimen es una escalera al infierno. Cuando asoman bandas donde prima el chantaje, la amenaza y los desafueros, el camino de paz se busca agotar, hasta que el culmen rebota y es donde debemos fijar la mirada, pues todo tiene un límite, que se dilucida con las balas, ese es el único lenguaje que tiene ciencia y esencia para estos grupos pues la vida del individuo justo está por encima de unos buenos propósitos. Esta diáfana claridad cunde cuando la legitimidad se quiere violentar. A Colombia, el cambio, y la paz total la defenderemos como pueblo desde todos los escenarios, porque la verdad y los justos propósitos no los opacaran ningún grupo de malhechores estatales, ni sus seguidores, que no saben ni han sabido lo que es el amor social, con el dolor a cuestas y menos las bandas criminales.

El advenimiento del individuo-dios está dentro de una sociedad y una naturaleza que clama justicia, que clama para que el individuo pare su soberbia, su idolatría, su orgullo, su vanidad envuelta en un autoritarismo dictatorial llamado mediocridad humana, que ha sido la que desde hace más de 200 años se apodero del país.  Como observamos, son muchos los cambios que requerimos si vamos hacia un nuevo país.