Sab. 18. May 2024, Santa Fe - Argentina
Política

IGUAL QUE EN LA DÉCADA DE LOS ’70...

IGUAL QUE EN LA DÉCADA DE LOS ’70...

SANTA FE-ARGENTINA  (PrensaMare)  El dirigente de MTE (Movimiento de Trabajadores Excluidos), Juan Grabois, debió salir a decir que gozaba de buena salud, luego que se lanzara una fortísima ofensiva des-informativa –en su contra-, desde las redes sociales.

Los trolls vinculados al macrismo (en la red social Twitter), publicaron y difundieron una vergonzarte Fakenews (noticia falsa), afirmando que dicho dirigente estaba internado en el hospital Churruca, tras consumir cocaína adulterada.

La mentira se convirtió en una ‘bola de nieve’ que llegó hasta familiares, amigos y conocidos de Grabois, que terminaron por contactarlo para conocer su estado de salud.

Una nueva maniobra de la inmoral derecha que aprovechando el drama real que ha provocado 24 muertos y al menos 84 personas intoxicadas (por consumir cocaína adulterada), para buscar desprestigiar a un opositor a sus pensamientos y accionares.

Frente a ello Grabois salió a desmentir en su cuenta de Instagram haber sido uno de los internados.

“La primera reflexión es sobre una adicción que no es a una sustancia, pero actúa sobre el organismo. Es la adicción al odio. Hay que estar muy mal de la cabeza, muy mal, no quiero decir de la cabeza. Hay que estar mal espiritualmente, humanamente, para con el dolor de tantas familias y el dolor que pueden provocar a otras personas inventar una noticia sobre un tema tan delicado como que una persona esta internada por haber consumido cocaína adulterada”, sostuvo.

“Para contarles mi experiencia con las drogas, nunca me fumé un porro siquiera. Porque de chiquito me tocó ver cómo la droga se llevaba vidas de gente conocida, amigos, vi gente muerta. Y eso me impactó profundamente y tuve un instintivo rechazo por la droga. Por cualquier forma de adicción que pueda llevar a la destrucción de tus lazos humanos”, agregó.

Salvando las distancias y los momentos históricos, es bueno recordar que en los años de la década de mil novecientos setenta, la derecha recurría comúnmente a acusar de “drogadictos” a quienes consideraba “zurdos”, “infiltrados”, “comunistas”...

Cualquier semejanza con la realidad no es mera coincidencia.