Mar. 16. Ago 2022, Santa Fe - Argentina
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QUIEN QUIERA OIR... QUE OIGA

QUIEN QUIERA OIR... QUE OIGA

SANTA FE-ARGENTINA  (por Esteban D’Arret, PrensaMare)  Que Cristina Fernández haya salido a cuestionar la situación de los movimientos sociales, sorprendió a propios y extraños. Habló de un tema del que muchos tratan de no hacerlo, para no generar reacciones, o para que nada cambie.

Ella lo hizo sin necesidad alguna; casi se diriía que abrió un pequeño frente interno sin necesidad, cuando el país no puede contener la inflación y la recuperación marcha a un ritmo extremadamente lento que se diluye en medio de operaciones de la oposición y los medios hegemónicos.

Lo cierto es que lo dicho, dicho está. No existe marcha atrás; sus palabras provocaron enojos y respuestas desde quienes –vaya casualidad- fueron silenciosos cómplices y acompañantes de la política de Mauricio Macri (2015 a 2019) desde las propias conducciones de organizaciones sociales. Es bueno tener memoria.

En esta oportunidad la vicepresidenta se posicionó junto a los intendentes del peronismo bonaerense y señaló manejos non sanctos de algunas dirigencias de movimientos sociales. Los mismos que –casualidad solamente-, están alineados en un duro ‘albertismo’ y un reaccionario antiCristina.

Se hace necesario dar nombres y apellidos...? Y porqué no. Acaso los ‘albertistas’ no señalan a Cristina como la principal “enemiga” de su construcción política...

Bueno, lo cierto es que Alberto Fernández mantiene una estrechísima relación con los mismos que en su momento anduvieron del brazo con Mauricio Macri y Maria Eugenia Vidal. Concretamente el Movimiento Evita. Relación que también se hace extensiva a la CCC (aunque suene ideológicamente no-entendible), y Barrios de Pie.

Cristina no solo está preocupadísima por el 2023, sino que piensa más allá de lo electoral. Tiene una clara visión estratégica, ante otros que apenas ni llegan a comprender lo actual, lo coyuntural, el cortaplasismo (que tanto les preocupa).

La gran-apuesta-gran del albertismo (con Alberto a la cabeza) es la de ‘despegar’ a Sergio Massa de la vicepresidenta. Si bien la decisión de sumar al gabinete a Daniel Scioli produjo un enojo mayúsculo en el titular de la Cámara de Diputados, Fernández apela a la política pendular y sumó a Massa a la Cumbre de las Américas (en Los Angeles) y a la Cumbre del G7 (en Alemania).

Pero claro, volvemos a lo mismo: pequeñeces que se pierden dentro de la realidad nacional. Porque se sigue sin entender quienes son los amigos y quienes los enemigos.