Sab. 22. Jun 2024, Santa Fe - Argentina
Opinión

“POR QUIEN DOBLAN LAS CAMPANAS” (Manuel J. Gaggero)

“POR QUIEN DOBLAN LAS CAMPANAS” (Manuel J. Gaggero)

CÓRDOBA-ARGENTINA  (por Manuel Justo Gaggero*)  Como dijera el poeta inglés John Donne : "…la muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la humanidad por eso nunca te preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti...”.

Hoy lo hacen por Diego Armando Maradona. Un verdadero símbolo de nuestra Patria que se va de manera sorpresiva e inesperada generando un gran dolor, que comparto, en gran parte de nuestro pueblo.

En el medio de una de las crisis económica, social y cultural más profunda de los últimos 50 años miles de compatriotas se agolparon en las inmediaciones de la Casa Rosada para despedir al ídolo. Se generó una gran empatía entre él y Fidel Castro y por esas paradojas inexplicables, falleció el mismo día en que cuatro años antes lo hiciera el líder de la Revolución más importante de la América Morena en el Siglo XX.

Tuve el privilegio de verlo jugar uno de sus últimos partidos en Boca Juniors. Un amigo y colega que era socio vitalicio del Club me cedió su platea ya que había decidido no concurrir más a la cancha en repudio a la llegada de Mauricio Macri a la presidencia del mismo. Una premonición.

Al ver las columnas que ocupan la Avenida de Mayo recordé otra muerte que me impactó en la infancia. La de Eva Perón. En ese año 1952 cursaba el sexto grado y era abanderado de mi escuela. Como en todas las ciudades del país   en Paraná, durante varias semanas, se realizó un funeral en la Iglesia San Miguel al que concurrí portando la bandera de la Escuela Sarmiento.

Me impresionó el dolor que se reflejaba en los rostros de las mujeres trabajadoras que sentían que perdían a alguien que se había preocupado porque se reconociera su esfuerzo y que les había otorgado el derecho a elegir y ser elegidas por el que habían luchado desde Juana Arzurduy hasta Alicia Moreau de Justo.

Ese 26 de julio a la noche mi abuela me despertó y me dijo con lágrimas en los ojos “murió Evita”.

Ambos nos arrodillamos al borde de la cama y rezamos. Esa profunda tristeza fue empalidecida por los burócratas y “chupamedias” que generaron una serie de medidas que originaron un gran rechazo. Efectivamente el nombre de la mujer que había dicho: “el peronismo será revolucionario o no será” se utilizó para denominar calles, avenidas, ciudades e incluso una provincia.

Al mismo tiempo se dispuso que todos los espectáculos públicos, teatros, cines, bailes, etc –a las 20 y 25 “hora en que  Eva Perón  entró en la inmortalidad“, como repetía el locutor de Radio Nacional con voz grave “en cadena”, se hiciera un minuto de silencio.

Una forma de hacerle perder espontaneidad a la inmensa tristeza de los trabajadores. Hoy esperemos que la muerte del mejor jugador de futbol de los últimos tiempos y de todo un transgresor, no sea utilizada por una corporación política cada vez más desprestigiada y que doblen las campanas por un grande que con su alineamiento junto al pueblo cubano fue clave para romper culturalmente el bloqueo que, desde hace más de 60 años, sufre la Isla de la Libertad (*: Abogado y periodista. Ex Director del diario “El Mundo” y de las revistas “Nuevo Hombre” y “Diciembre 20”).