Vie. 12. Ago 2022, Santa Fe - Argentina
Opinión

UN EMPRESARIO QUE HABLA SIN SUTILEZAS (Carlos P. Ávila)

UN EMPRESARIO QUE HABLA SIN SUTILEZAS (Carlos P. Ávila)

SANTIAGO-CHILE (por Carlos Poblete Ávila)  El señor, Juan Sutil, Presidente de la Corporación de la Producción y el Comercio ha dicho que " Un profesional chileno común y corriente, puede comprar un departamento en Miami ". El señor Sutil como parte de la oligarquía chilena que es vive en su mundo, en su burbuja. Él vive de acuerdo con esa ' filosofía ' del capitalismo chileno ( ' made in Chile ', creado durante la dictadura y mantenido ese cruel sistema y modelo por todos los gobiernos post ese nefasto régimen ). El señor empresario promueve ' espejismos '.

El señor Sutil no se anda con sutilezas ..., él habla como ' dueño ' del país, como empresario de ' tomo y  lomo '. Recuérdense sus más recientes expresiones dichas en la ciudad de Temuco, en medio de una reunión de empresarios. Eso sucedió también producto de una manifestación pública de representantes de comunidades mapuche que declararon ' no bienvenida ' su presencia en la zona.

Sucede que el señor Sutil es propietario - entre otros bienes - de 70 fértiles, ubérrimas hectáreas de tierras dedicadas a la producción de cerezas de alta calidad destinadas a la exportación.

El tema-problema que el pueblo originario de esa región ve en esa situación, es la injusta y arbitraria decisión del mencionado empresario frutícola por la apropiación que hará de las aguas del río del lugar para el riego de sus plantaciones, y con esa usurpación hídrica causará un  daño objetivo a diversas pequeñas comunidades agrícolas de sectores sociales que ya sobreviven en precarias condiciones.

Pero ... el tema no concluye ahí, sino en las palabras finales del señor Juan Sutil que, ante la reclamación de los pueblos originarios y de la comunidad sureña, él dice : " No me doblarán la mano ". He ahí retratada la soberbia de clase, la soberbia de la oligarquía chilena dueña, apropiada de todo desde por lo menos 200 años. Son las castas instaladas en el petrificado pedestal del poder económico y político del país.

Entonces, se trata de comprender realmente que el gran problema de la sociedad chilena es la contradicción de clases. Entenderlo de otro modo es caer en confusiones que favorecen a las clases oligárquicas.

Inclusive existe hasta una situación de lenguaje que se observa en determinadas personas, dirigentes políticos y sociales, y hasta en constituyentes democráticos cuando hacen referencia a la necesidad de cambiar la injusta y cruel situación social de las mayorías ciudadanas del país. Dichas personas expresan " queremos un país un poco más justo ", " algo más democrático ", otros, de vocabulario diminutivo manifiestan "un poquito más ...".

Entonces, si en el país se quiere hacer reales cambios, hay que dejar de lado los ' algo '  y también los ' pocos y poquitos' .