Jue. 18. Jul 2024, Santa Fe - Argentina
Opinión

NO CUESTIONO EL DERECHO A PENSAR (Jorge A. Molinari)

NO CUESTIONO EL DERECHO A PENSAR  (Jorge A. Molinari)

MONTEVIDEO-URUGUAY  (por Jorge Aniceto Molinari)  (Abordando eso gris, que parece teoría)

No cuestiono el derecho a pensar y desarrollar en la elaboración que cada profesor hace de su materia. A su vez cada una de las corrientes nos dirán como imaginan la realidad y a que se atienen en sus desarrollos. Ahora muchas veces el exceso es notorio en las calificaciones. Por ejemplo llamarle comunismo a un capitalismo de Estado es no solo un exceso, es el desafío a las teorías que han hecho desarrollo sobre el tema. A la revolución de octubre por ejemplo le costó el asesinato de sus principales dirigentes y el ocultamiento de los textos de Lenin en sus últimos años por más de treinta.

El capitalismo que nació del manejo de aquella primera plusvalía, luego con el desarrollo y el libre comercio ha llegado a lo que es hoy, el modo de producción predominante en todo el planeta. Que las luchas y movilizaciones a todo nivel de la gente le incorporaron conquistas, sin duda. El problema es que no se ve hoy en medio de ese tipo de desarrollo que la base del sistema – la rentabilidad, la tasa general de ganancia- está llegando a un límite, insospechado a todo nivel no hace más de unos pocos años por su forma actual de agonía, en que su esplendor oculta la necesidad del programa para un cambio ecuménico.

Está constituida la zona de libre comercio más grande de la historia de la humanidad, y a su vez desde allí se maneja el centro del capitalismo mundial.

Hasta ahora las zonas de libre comercio impuestas por los otrora imperialismos se hacía en detrimento de los pueblos de los países cuyos gobiernos se incorporaban.

En este caso existe la posibilidad real de que sea distinto y que los pueblos organizados puedan imponer condiciones en alianza con los partidos comunistas que participan directamente de esta experiencia.

También existen los riesgos, y es sobre ellos que es necesaria la alianza, de gobiernos, pueblos, organizaciones políticas, sindicales, sociales, religiones, de defensa de las nacionalidades, para establecer sobre la base del programa la muerte en paz de la predominancia del modo de producción capitalista.

El planeta debería ser todo una zona de libre comercio, y realizarse universalmente las inversiones que promuevan, la enseñanza, la salud, la vivienda y el trabajo para todos.  Hay dos herramientas fundamentales para ello: la moneda y los impuestos.

A mí me supera y por lo tanto está fuera de mi alcance,  analizar, estudiar aspectos del desarrollo de la economía, y en particular del capitalismo, en sus aspectos estrictamente técnicos.-

Si opino y lo hago con fuerza, pero respetando todas las posiciones, y siempre pensando en revisar mis propias conclusiones,- la vida nos enseña que muchas veces debemos volver sobre lo que pensamos, es sano y es necesario -, sobre el curso de los acontecimientos.

He leído y releído a Marx, y hasta ahora no se me ha podido demostrar que no sea la base material y su desarrollo lo que determina toda la superestructura, política, cultural, social…. Determinismo no es lo mismo que fatalismo, a veces se confunde.

El modo de producción capitalista, su predominancia ha abarcado todo el planeta. Tanto es así que  corrientes idealistas han llegado a la conclusión de que el hombre es egoísta por naturaleza; sin ir más lejos el Presidente Lacalle de nuestro Uruguay se ha expresado en el mismo sentido, lamentablemente para justificar el pasaje a la pobreza de sectores postergados de nuestra sociedad.

Por el contrario y apoyándome en Marx, abro el análisis para mostrar que el capitalismo tiene límites y que esos límites lo condicionan, lo acotan y los seres humanos organizados puede llegar a imponer la necesidad colectiva  de que la economía sirva a todos.

Hasta ahora los textos de historia reflejan en primer lugar las vicisitudes de las naciones, no el de la economía. Por eso hoy se habla de Afganistán que fue durante años la válvula de escape de la economía de la industria de guerra del hasta ese entonces centro del capitalismo y del libre comercio mundial. Lo del drama de la gente y las invasiones contra este pueblo parece en estos relatos hechos laterales.

No es descabellado pensar que las emisiones actuales sin respaldo de la moneda norteamericana, tengan mucho que ver con su necesidad interior de obligar a los grupos capitalistas incluidos los de la industria de guerra a impulsar un desarrollo económico que ellos piensan le permitan competir con las economías que hoy comandan el desarrollo mundial, mientras la propia industria de la guerra tiene un límite que no les es posible ampliar.

Creo que llegan tarde, y el hecho de que el movimiento popular en el mundo no denuncie las emisiones monetarias sin respaldo que hacen EE.UU., el Reino Unido y la Comunidad Europea, teniendo en cuenta que han cuidado bien atender necesidades en esas zonas que no estimulen el descontento social, - lo cual está bien que lo hagan -,pero todo a costa de la población del resto del planeta, además abriendo un periodo en el que luego del cual la crisis se agravará inexorablemente si la organización política del mundo no toma en sus manos la moneda y los impuestos.

Es esta realidad en la que predomina la decisión del capitalismo predominante en el mundo, de hacer de China y su zona el centro del capitalismo y a su vez el centro del libre comercio mundial, creando una zona, que también inexorablemente tiende a extenderse.

Es por esto que no entiendo cómo se puede hablar sin atender esta realidad, de una economía nacional, que tienda a hacer ética situaciones que el capitalismo ya no puede atender.