Vie. 12. Ago 2022, Santa Fe - Argentina
Asia

ISRAEL ALIENTA LA AGRESIÓN E INVASIÓN DE YEMEN (Alessio Maturo)

ISRAEL ALIENTA LA AGRESIÓN E INVASIÓN DE YEMEN (Alessio Maturo)

MILANO-ITALIA  (por Alessio Maturo, PrensaMare)  Mientras Arabia Saudi (y sus aliados regionales) aparecen como los máximos responsables (que lo son) de la agresión a Yemen, los EEUU e Israel (y en menor medida la Unión Europea), pasan desapercibidos.

Lo particular es el mayúsculo silencio que existe respecto al papel israelí en esta agresión, donde dicho país cumple sus objetivos de “seguridad” (propia) y en lo "económico".

Silenciosamente, EEUU durante la administración de Donald Trump comenzó el traslado del área de protección del Comando Central de Europa en Medio Oriente. Recién al comenzar el 2021 el mandatario hizo dicho anuncio público.

De esta forma, las fuerzas armadas de países árabes enrolados en la geopolítica de Estados Unidos, pasan a colaborar con las fuerzas de Israel. Así se han podido observar entrenamientos y maniobras conjuntas de los Emiratos Árabes Unidos, y de Jordania con Israel –que se conocieron-; habiendo existido otras que se mantuvieron de manera reservada.

Así, EEUU profundizó su participación y control de toda actividad militar (legal y/o ilegal) que se lleve adelante en la región. Dentro de esta estrategia, EEUU le ‘garantizó’ a Israel que no cambia su posición respecto a Irán; por el contrario: incorpora a países árabes en su confrontación con Teherán.

Con la asunción de Joseph Biden, en Tel Aviv sospecharon que este mandatario buscaría un acuerdo con Irán; de allí que a través de operaciones de prensa y de acciones terroristas apostaron por romper esa política del nuevo habitante (temporal) en la Casa Blanca. Lo que le ha dado resultado; tanto es así que la actual administración estadounidense ha debido volver atrás en su decisión política y frenó cualquier avance sobre un acuerdo nuclear (con Irán).

La preocupación israelí se planteó porque tomaron conocimiento que dentro de esa estrategia acuerdista de Biden, conllevaba que Arabia Saudi y los Emiratos, decidieran suavizar su confrontación con Irán.

El tema está en que Teherán ha continuado avanzando en sus desarrollos militares, en sus alianzas políticas y en sus acciones diplomáticas. Si pensaban que el aislamiento mundial de Irán se concretaría, se equivocaron de manera gigantezca.

Y tanto los conductores sauditas como emiratíes comprendieron que era necesario no quedar expuestos y solos en una pelea –que en el fondo- solo es de Washington y de Tel Aviv; por lo que de manera ‘elegante’ y silenciosa, fueron tomando distancia del guerrerismo del Pentágono y lso israelíes.

Ante semejante situación, los jerarcas israelíes decidieron ‘operar’ sobre sus amigos de los Emiratos para que se comprometieran cada vez más en la agresión contra Yemen. Ocurre que los avances militares de la resistencia yemenita y la posibilidad que lleguen a tomar el puerto de Adén y al Estrecho Bab al-Mandab, preocupa de manera extrema a Tel Aviv. Por ello han buscado que los Emiratos terminen defendiendo los intereses israelíes en la región.

Es verdad que tanto para Arabia, como para Israel, y los Emiratos Árabes Unidos, existe un interés común (que los acerca y a la vez los aleja). Porque los tres pretenden llegar hasta el control total del Mar Rojo, que es uno de los pasos comerciales internacionales más importantes del mundo. Ello significa controlar la isla de Socotra, Bab al-Mandab y los puertos de Hodeidah y Aden.

En esta lucha, penetración y ambición dominante, Israel no ha dudado en usar todos los medios legales (y los otros) para igualar a Yemen con Irán. Cuando existen sustanciales diferencias; y donde lo que sufre este último país es una criminal agresión llevando al país a un verdadero drama mundial.

EEUU, la OTAN (disimuladamente), Israel, Arabia Saudi. Los Emiratos y otros participantes, junto a la indiferencia y colaboracionismo europeo, atacan al país más empobrecido de Asia. Inclusive mintiendo descaradamente sostienen que Yemen “agrede” a países de la región (¿?)...

La maniobra es clara: sumar a todos los países que puedan a la estrategia Washington-Riad-Tel Aviv contra Teherán, usando a Yemen.

Desde el militarismo israelí entienden que este es ‘el momento histórico’, para consolidar su poderío y controlar la región. Entienden que Irán continuará desarrollando su potencial militar, y que –inclusive- en algún momento EEUU pueda “abandonar” su confrontación con Teherán. Por ello, reclaman, planean y exigen a la clase política avanzar en acciones militares.

Entienden que todo lo que logren controlar ahora, será difícil que se los puedan quitar en el futuro.

Se sabe también que el anterior y corrupto premier Benjamin Netanyahu fue el principal impulsor de un acuerdo con los Emiratos para sellar una “sociedad” militar israelí-emiratí contra Irán. Una forma de enviar un mensaje a las (indeseadas) negociacions de EEUU con Irán (en Viena, sobre el tema nuclear).

Fue así que la intervención cada vez más comprometida de Emiratos en Yemen, formó parte de la estrategia de (de Israel y Arabia) aislar a Irán, e “ir llevando” a los emiratíes a una situación de imposible retorno.

En este camino, la prensa internacional, comola regional asíatica y la de los principales países involucrados (Arabia, Emiratos e Israel), cumplieron su fiel papel des-informativo y engañoso. Instalaron que:

  • Los yemenitas son ‘agresores’
  • Los Houthis son “terroristas” que luchan contra el gobierno ‘legítimo’ de Yemen
  • Los “terroristas” yemenitas son apoyados, controlados y manipulados por Irán
  • Arabia debe “defenderse” ante acciones “terroristas”
  • Israel corre el riesgo que “misiles iraníes” impacten en su territorio
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Toda esta situación que afronta Yemen resulta chocante. Cómo es posible que el mundo occidental solamente se preocupe por los niños, los ancianos, los civiles, las obras de arte, las rutas y el respeto de ‘soberanía’ de Ucrania, mientras niega la criminal acción que vienen desarrollando desde 2015 en Yemen...?

Este silencio va acompañado de engaños, donde se oculta que:

  • Los hutíess cuentan con apoyo popular yemenita
  • El presidente huído, era un simple ‘gerente’ de EEUU y Arabia
  • EEUU es el máximo proveedor de armas, equipamiento e integigencia para que ataquen Yemen
  • Europa mantiene un criminal silencio
  • Israel se ha comprometio, no solo políticamente, sino con entrega de información y hasta con envío de cazas para bombardear Yemen
  • EEUU construye bases militares en Yemen
  • Han impuesto un cerco impidiendo que el país reciba alimentos y medicamentos, condenando a la muerte de cientos de miles de yemenitas
  • Obligan a que miles de yemenitas intenten escapar –vía mar- del caos del país atacado, para terminan muriendo en su intento
  • La ONU ha declarado (con mayúsculo cinismo) que se asiste al actual mayor drama humanitario mundial
  • Arabia y Emiratos “se defienden”
  • Se continúa instalando una visión colonialista y racista
  • Se alimenta y ‘trabaja’ para construir una mega-alianza ultraderechista regional contra Irán
  • Se usa a Yemen como territorio para ‘advertir’ a EEUU que no debe acordar (en el tema nuclear) con Irán
  • Los ‘halcones’ del Pentágono y el guerrerismo israelí consideran que sería ‘conveniente’ (¿?) un conflicto regional, que involucre a ellos como a países árabes contra Irán, porque ello generaría inseguridades en el área (como en Europa), donde cada vez más países se sumarían a “la cruzada” occidental (simil a lo ocurrido en Ucrania) ante el temor que se generalizaría.

Lo que no quieren las ambiciones de dominación es que Yemen controle el puerto de Adén y el estrecho de Bab al-Mandab, porque ello le permitiría -al controlar Bab al-Mandeb-, que dicho paso marítimo sea libre. Porque la gran mentira de EEUU-Arabia-Israel es que deben “defender” dicho paso para que la circulación de buques “no quede en manos de Irán”...

Instalan que son los defensores de la libertad comercial, anticipando que Yemen va a cerrar el paso a la navegación internacional.

Es por ello que estamos ante un Israel defendiendo sus intereses de (supuesta) “seguridad” y los “económicos”. Pretenden quedarse con ‘la llave’ de circulación y control marítico, como actualmente hace EEUU con el Canal de Panamá.