Jue. 18. Jul 2024, Santa Fe - Argentina
De todo

EL ODIO NO PERDONÓ NI EL FESTEJO POR LA COPA

EL ODIO NO PERDONÓ NI EL FESTEJO POR LA COPA

CIUDAD DE BUENOS AIRES-ARGENTINA (PrensaMare)  Los futbolistas de Argentina llegaron al país en la madrugada del martes y se dirigieron a las instalaciones de AFA en Ezeiza. Ya en alrededores del aeropuerto y hasta llegar a dicha sede deportiva se habían movilizado decenas de miles de personas en la madrugada.

Los jugadores descansaron y durmieron (algo) en el lugar y se prepararon para hacer la caravana. La cual se decidió adelantar ante las noticias que informaban que cientos de miles de personas ya estaban en las calles.

Desde muy temprano la zona del Obelisco y el micro centro capitalino se cubrió de gente. El plantel salidó de las instalaciones en Ezeiza, y se había informado un detemrinado recorrido de la caravana. A medida que avanzaba lentamente se conoció que se cambiaba el rumbo y era imposible ir a la zona del Obelisco ni a la Casa Rosada.

El micro descapotable mostraba a los jugadores saludando, alegres y sacando fotos y filmando. La circulación del micro se fue haciendo cada vez más lenta a causa de la gente que impedía el paso.

A las 13 y 30 se confirmaba el cambio de recorrido. Escuadrillas de aviones de la Fuerza Aérea volaron por el cielo de la capital argentina adhiriéndose al festejo. Eran aviones Pampa IA 63 y Skyhawk A4, salidos de las bases de Villa Reynolds (San Luis), y Tandil (Buenos Aires).

Miles de personas trataron de alejarse del Obelisco (ante la no llegada de la caravana) y se dirigieron a la Plaza de Mayo y a la Autopista 25 de Mayo y 9 de Julio. Mientras, en Casa de Gobierno iniciaban un operativo pensando que igualmente los jugadores podrían dirigirse a la misma.

El domingo, para festejar el campeonaro, salieron a la scalles y se instalaron en alrededores del Obelisco más de un millón de personas. El martes, esperando la caravana, pasadas las 14 horas se calculaba que estaban en las calles alrededor de 4 millones de ciudadanos festejando.

Para esa hora, desde el Gobierno de la Ciudad informaban que todas las líneas de subterráneo que operan en la Ciudad (A, B, C, D, E y H) y el Premetro tenían sus servicios interrumpidos.

Quince minutos antes de llegar a las 15 horas, la temperatura era de 30 grados con 55% de humedad; el micro se encontraba sin poder avanzar en la zona del Mercado Central, cerca de la intersección entre Av. General Paz y Autopista Ricchieri. Una fuerte protección policial rodea al micro.

El paso de la caravana hizo que miles de personas tomaran fotos o filmaran y subieran las imágenes en internet. Lo mismo hacían los jugadores. El sistema comunicacional de la red quedó atascado, al producirse el uso de tanta gente, al mismo tiempo y en la misma área.

Se toma la decisión del cambio de rumbo sin tomar la General Paz; se bajó de la 25 de Mayo y se desvió por Larrazábal. Se estima que la velocidad del micro es de 7 kilómetros por hora.

Inesperadamente se conoce que el operativo de protección, de seguridad, impide al micro avanzar hacia el microcentro porteño. Una orden (del gobierno de la Ciudad, aparentemente), obliga a que el micro permanezca detenido. El titular de AFA, Claudio Tapia busca interceder, pero no tiene suerte.

En Villa Lugano esperan a la caravana y allí, en 3 helicópteros, suben los futbolistas que no pueden continuar el festejo. Sobrevuelan el área c´pentrica, la ciudad y se dirigen de regreso a las instalaciones deportivas de AFA en Ezeiza.

Resultó evidente que la seguridad de la provincia de Buenos Aires acompañó sin problemas hasta donde pudo. Cuando se hizo cargo la policía Metropolitana (de la capital), allí las ordenes eran otras. Se impidió que los jugadores pudieran cumplir con el recorrido que ellos deseaban y esperaba el público en las calles.

Pasadas las 16 y 20 los helicópteros arribaban al predio, y descendían los jugadores. Tras ello, algunos descansaron, otros prefirieron hidratarse, y algunos volvieron a subirse a un helicóptero.

Y después...?

Tras el impedimento para que la caravana de los futbolistas se encontrara con la gente en el Obelisco o alrededores (por decisión política del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta), comenzó la campaña de des-información en los medios porteños, pretendiendo sacar provecho político de un festejo exclusivamente deportivo de los jugadores, cuerpo técnico, y dirigentes con el pueblo.

Hablaron de peleas y disputas entre Tapia y el ministro Aníbal Fernández; de disputas entre funcionarios del gobierno nacional...

Fue así que inmediatamente salierona instalar que los jugadores se negaban a ir a la Casa Rosada. Una maniobra pretendiendo hacer creer un enfrentamiento de los deportistas con el gobierno nacional.

Lo cierto es que los medios y Juntos por el Cambio nole van a perdonar a Tapia, Scaloni, Messi y otros futbolistas que en reiteradas oportunidades se expresaron a favor de “Memoria y Justicia”; a favor de la recuperación de los nietos (hijos de desaparecidos); a la campaña por la identidad (para saber si se es hijo de desaparecidos). Tampoco que Messi haya subido tiempo atrás una foto junto a la bandera de Palestina pidiendo por la libertad de su pueblo.

Ni siquiera en el festejo de la tercera Copa del Mundo, el odio descansa.