Mie. 17. Jul 2024, Santa Fe - Argentina
Opinión

ARGENTINA: MOSTRANDO QUIEN MANDA (Rodolfo O. Gianfelici)

ARGENTINA: MOSTRANDO QUIEN MANDA (Rodolfo O. Gianfelici)

SANTA FE-ARGENTINA (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare) Lunes 17 y martes 18 de abril de 2023, verdaderamente crítico, y lamentable para el país.

Un gravísimo golpe inflacionario fue la consecuencia directa –aplicado en horas-, ante una nueva acción fallida del presidente Alberto Fernández.

Iniciemos diciendo que el martes circularon infinidad de hipóstesis respecto a lo que estaba ocurriendo en el país, con millones de ciudadanos desinteresados en ello, pero siendo las principalísimas víctimas de un golpe especulativo.

Dejemos de lado todos los comentarios que –en lo esencial- no muestran lo real en cuanto a las posiciones de quienes ejercen el poder formal y quienes ejercen el poder real.

Lo concreto, sencillo y contundente es que se asistió en pocas horas a una maniobra especulativa y de ‘actualización’ de precios, instalando sin justificación alguna una elevación escandalosa de la inflación (que ya de por si, es elevada).

Analicemos la situación en dentro de todo el contexto, para así poder tratar de llegar a un acercamiento de lo verdaderamente ocurrido. Digamos que el presidente carece de poder político; es una figura decorativa en retirada, con ambiciones internas (re-eleccionista) y sin iniciativa.

El poder real confía en el ministro de Economía, Sergio Massa; y mira de reojos a la vicepresidenta (intentando ignorarla), a sabiendas que es la que puede “sorprender” en un devaluado y cada vez más derechizado ambiente político.

Fernández, en sus deseos de tratar de ‘reinstalarse’ con poder (hacia afuera y hacia dentro del peronismo), se reunió con su Jefe de Asesores (Antonio Aracre), intentando dar una muestra de poder, de imaginación, de creatividad, de ser capaz de tomar decisiones de fondo.

Inmediatamente de dicha reunión (donde llegó a ‘trascender’ a los medios qué se hablo (¡) y qué podía ocurrir), el poder real le mostró quien manda en el país.

Nueva ‘escapada’ del dólar (de $ 398 a $ 418); informaciones instalando dudas e incertidumbres; remarcaciones para ‘actualizar’ los precios según el nuevo valor del dólar; y miradas de desconcierto en todo el gobierno nacional.

El poder real mostró quien marca el ritmo y quien decide cual es la velocidad en que continúan su avance sobre los sectores populares. Su proyecto es sencillo y feroz a la vez; son insaciables y van por todo. O sea: pérdida de derechos laborales; reducción a la mínima expresión para las políticas previsionales; flexibilización e instalación de la inseguridad laboral; reformas de los convenios paritarios; pérdida de la estabilidad laboral en la administración pública; y reducción a la mínima expresión del Estado en políticas públicas.

Ellos actúan no solo según sus intereses, sino aprovechando las debilidades del gobierno; la inexistencia de una resistencia (y política) sindical organizada; el odio divisionista de la sociedad instalado por los medios hegemónicos y las dirigencias neoliberal y derechista; y la desmovilización social organizada.

Ante semejante estado de (mal) situación, el poder real hace uso de ‘sus tiempos’.

Se está ante un momento histórico –como ya lo hemos manifestado en otras oportunidades, en estos 3 últimos años-, donde el peronismo debe tomar la iniciativa. Para lo cual debe sacudirse de una clase dirigencial claudicante, temerosa y hasta desorientada; si en el 2023 se logra retener el gobierno nacional (bastante difícil, por cierto), bien; de lo contrario, ya se debe pensar en como enfrentar lo que la derecha y el neoliberalismo ya viene anticipando en cuanto a lo que anticipan hacer para cuando sean gobierno (2023-2027).

Hay que prepararse para lo que viene, y no llorar sobre la leche derramada. Ya habrá tiempo de analizar (y hacer autocrítica) sobre lo que no se hizo; sobre las equivocaciones; sobre las traiciones.

El hacer un mal análisis, conlleva a seguir cometiendo errores que los pagan los sectores populares. Lo hemos sufrido desde diciembre de 2019.

Si no se sabe dónde está el enemigo y cómo actúa, mal se puede pensar en confrontarlos y en derrotarlos. Observemos el pobre papel del presidente que todavía no comprende quién manda en Argentina...

Ah... Antonio Aracre, renunció...