Mar. 31. Ene 2023, Santa Fe - Argentina
Política

Y EL NEO-PERONISMO, EN QUÉ ANDA...?

Y EL NEO-PERONISMO, EN QUÉ ANDA...?

SANTA FE-ARGENTINA (PrensaMare)  El neo-peronismo comenzó a refregarse las manos desde el mismo momento que Cristina Fernández comunicó que no sería candidata a nada en este año electoral.

Si ya tenían una idea de ‘hacer la suya’, por fuera del peronismo, ahora se ilusionan con que podrían ‘sustraerle’ dirigentes y votos al oficialismo.

En esa jugada política se encuentra el cordobés Juan Schiaretti; a su vez el santafesino Omar Perotti trata de contener su alicaída fuerza (habiendo abandonado sus aspiraciones presidenciales); y el norteño Juan Manuel Urtubey, sin peso político ni cuantitativo alguno, se suma a tratar de armar un ‘peronismo paralelo’, sin irse con Miguel A. Pichetto (al PRO), pero alejándose de donde esté Cristina Fernández.

Su principal objetivo es tratar de sumar a su idea, a gobernadores peronistas.

Por lo pronto, solo suman a algunos dirigentes con más presencia en los medios que con seriedad electoral (o sea: sin votos). Allí está Roberto Lavagna; pero aspiran a tratar de sumar a dirigentes radicales (Facundo Manes?), sin entender que la UCR ya encontró a su socio histórico e ideológico que por tantas décadas buscó.

Por lo pronto, Schiaretti y Urtubey anunciaron un acuerdo electoral para ir por la Presidencia. Consideran que pueden presentar a la sociedad una oferta alejada de ‘la grieta’, sin comprender que ellos mismos forman parte de ese divisionismo fogoneado por el PRO y los principales grupos comunicacionales (con Clarín y La Nación a la cabeza).

Los llamados telefónicos de Schiaretti, y del exmandatario salteño Urtubey, son constantes a todas las provincias proponiendo un ‘peronismo federal’. Parten de la base que contendrían (o tendrían ‘asegurados’) los votos peronistas de Córdoba, Salta, Santa Fe y Entre Ríos.

Schiaretti pretende convertirse de manera ‘natural’ en el candidato federal, antigrieta y frentista, para superar las existencias del Frente de Todos y de Juntos por el Cambio.

El dirigente cordobés –opositor acérrimo a Cristina Fernández-, sostiene en sus análisis que el “kirchnerismo” está en retirada y sin posibilidad alguna de conducir al peronismo. Que el Frente de Todos fracasó y es el pasado. Y que Cristina –sin cargo a partir de diciembre de 2023-, carece de poder político y de proyecto.

Ofrece como ‘ejemplo’ de esa pérdida de poder del oficialismo gobernante, que varios gobernadores no se quisieron sumar al proyecto de juicio a la Corte Suprema de Justicia (además de Schiaretti, Perotti, el entrerriano Gustavo Bordet y el sanjuanino Sergio Uñac).

El tema no es tan sencillo, porque el electorado cordobés es particular, y nadie puede asegurar que esa realidad provincial se pueda replicar en los otros distritos. Porque si bien Schiaretti y su neoperonismo logró sumar a socialistas y hasta el reaccionario GEN (de Margarita Stolbizer), ello es difícil de repetir o copiar.

Es cierto que en diputados de la Nación existe el Interbloque Federal, del peronismo cordobesista, el lavagnismo bonaerense y los socialistas santafesinos. Pero ello no tiene peso electoral; se trata de una operatoria legislativa, sin proyección fuera del Congreso más allá del empuje y ganas que le impongan sus legisladores.

Analizando el pensamiento y accionar de Schiaretti y de Urtuvey, pareciera que el proyecto tiene como único objetivo restarle votos al peronismo, y con ello facilitar que Juntos por el Cambio se beneficie electoralmente en el 2023.