Mar. 06. Dic 2022, Santa Fe - Argentina
Notas

ISRAEL, CADA VEZ MÁS ULTRADERECHISTA

ISRAEL, CADA VEZ MÁS ULTRADERECHISTA

EL CAIRO-EGIPTO (PrensaMare)  La prensa occidental suele sostener que las autoridades israelíes son ‘progresistas’ y que están alejadas de toda posición, accionar o pensamiento derechista. Lejos de ello, quienes gobiernan el país son cada vez más ultraderechistas; llegando a ocupar dichos espacios porque los eligen electoralmente.

Lo cual evidencia que la sociedad isarelí es cada vez más ultraderechista, racista, violenta, intolerante.

Como resultado de la última elección, el ultraderechista Benjamin Netanyahu triunfó y puede conformar gobierno. Para lo cual se rodeó, no solo de sus personas de confianza, sino que se alió a dirigentes racistas de los partidos religiosos y ultranacionalistas. Estos últimos se caracterizan por el discurso y posiciones de supremacismo judío y de defensa del apartheid.

Netanyahu y sus aliados solo pretenden la expulsión de los palestinos de sus tierras; quedarse con tierras ocupadas ilegalmente a partir de junio de 1967, violando el derecho internacional e incontables resoluciones de la ONU. Ignorando, despreciando las decisiones de la comunidad internacional a través de la ONU y la solidaridad mundial con Paletina y su pueblo.

Esta alianza gobernante contendrá en su interior al Partido Sionista Religioso, que se caracteriza por su fascismo y racismo, que –gracias al voto popular- es la tercera fuerza de la Knéset (Asamblea) de 120 escaños.

También está enrolada en esta ‘nueva mayoría gobernante’, Ben-Gvir, líder de la facción Poder Judío dentro de la coalición Sionismo Religioso. Un antiárabe que no ha dudado en realizar violentos llamados contra los palestinos.

Desde Sionismo Religioso se defiende el dominio israelí de Cisjordania; la expulsión de Israel de los ciudadanos palestinos (el 20% de la población del país); la eliminación del sistema judicial; la demolición de la mezquita de Al-Aqsa (para construir allí, un templo judío); y la imposición del derecho religioso.

El discurso de esta nueva y violenta ultraderecha es que califica a la oposición al Estado israelí con el antisemitismo. Lo increíble está dado en que este tipo de políticas defienden la limpieza étnica; la hegemonía racial, religiosa y lingüística; y considera que ese proyecto de nación es de todo el pueblo judío.

Mientras tanto, en el país se produndiza la desigualdad social que afecta no solo a los palestinos, sino también a los propios trabajadores israelíes. Por lo que se puede comprener que también ese proyecto privilegia los intereses de la clase dominante. El poder quiere hacer creer que la irresoluble crisis que afronta Israel, se debe a los palestinos.

Este programa de gobierno, en marcha desde hace décadas, apuesta por ricos cada vez más ricos y pobres cada vez más pobres. Buscan esconder las verdaderas causales de la crisis alentando a los violentos colonos de derecha y a los fanáticos nacionalistas. Cuando la pérdida de nivel de vida y la desigualdad social se deben a las políticas reaccionarias, coincidentes con lo peor de las potencias occidentales.

Ese odio instalado como discrso único ha ‘prendido’ en amplias capas de la sociedad israelí, que lentamente se fue alejando de pensamientos o posiciones centroizquierdistas o progresistas, para caer a hacerle el juego a la ultraderecha.

Este resultado electoral...

Generó el apoyo del gobierno de Joseph Biden, a pesar que mantiene ciertas diferencias con Netanyahu. Tanto es así que el embajador de EEUU en Israel, Tom Nides, llamó a Netanyahu y tuiteó: “Acabo de tener una buena llamada con Benjamín. Lo felicité por su victoria y le dije que espero que trabajemos juntos para mantener el vínculo inquebrantable” entre Israel y Estados Unidos.

Lo mismo ocurrió desde las derechas europeas. Tanto es así que el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, felicitó a Netanyahu, reclamando abrir “una nueva página de cooperación” (¿?) con el Gobierno entrante. Felicitaciones que también dieron a conocer el primer ministro húngaro Viktor Orbán (ultraderechista), la primera ministra italiana Georgia Meloni (ultraderechista) y hasta el primer ministro indio Narendra Modi (ultraderechista)...