Vie. 12. Jul 2024, Santa Fe - Argentina
Editorial

CONFIESO QUE SIGO ASOMBRÁNDOME (Rodolfo O. Gianfelici)

CONFIESO QUE SIGO ASOMBRÁNDOME (Rodolfo O. Gianfelici)

SANTA FE-ARGENTINA  (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare)  Debo reconocer que pese a mis años, mi militancia y actividad laboral, ya había visto ‘todo’ en cuanto a las acciones del poder dominante anglosajón en el mundo.

Pero me equivoqué; y me sorprendo. Y en parte, agradezco ello, porque me mantiene ‘vivo’ y re-accionante, ante conciudadanos santafesinos, connacionales argentinos y cientos de miles de personas en todo el mundo que sufren de una alegre colonización.

Me refiero a la situación crítica de Ucrania, donde Rusia reaccionó ante una acción descarada política, militar, social, y comunicacional que EEUU, sus aliados, sus cooptados y la OTAN, venían llevando adelante desde hace décadas.

Situación que tuvo sus ‘picos’ –primero- con el golpe de estado en Ucrania, derrocando al presidente constitucional e instalando a partir de ese momento a títeles de Washington y la UE. Y –segundo-, con el constante bombardeo y racismo contra los habitantes del Donbass (este ucraniano), donde –a partir de 2014- provocaron más de quince mil muertos civiles, decenas de miles de heridos, péridas económicas y desplazamientos.

Todo ello sucediendo sin que ‘el mundo’ (como se autocalifican los dominantes de occidente) se enterara ni le diera importancia. Miles de víctimas silenciadas porque total, eran ‘rusos’, ‘independentistas’, ‘comunistas’, o no merecedores del trato que occidente considera que merecían.

En concreto: Comenzada la operación rusa para desmilitarizar y desnazificar a Ucrania –en protección a sus fronteras-, y posiblemente anticipándose a una maniobra de la OTAN (planeada para abril de 2022?), de introducción de miles de soldados y bases de la OTAN, en lo que apostaban en convertir en un “hecho consumado” (para sorprender a Rusia), el cinismo apareció en todo su esplendor.

Partamos de la base que ya desde hace muchos años existe una ‘selección’ de información que los medios dominantes le ofrecen a lectores, televidentes y oyentes. Lo que replican la gran mayoría de medios (no dominantes) que son dependientes de quien les vende el papel y/o el ‘aire’ (radial y/o televisivo).

El tema es que la situación se agravó con la llegada de internet y los teléfonos celulares. Muchos creen que asisten a una libertad total de elección, cuando –por el contrario- se asiste a una mayor concentración de medios comunicacionales, a la vez que la penetración (presencia) de los mismos se ha hecho constante (las 24 horas del día, todos los días del año, y allí donde el/la portador/a del celular esté).

Existe una manipulación y direccionamiento comunicacional, en medio de una supuesta libertad, para opinar en redes sociales, ver películas, observar videos musicales, o disfrutar del porno...

Lejos de ello, no existe libertad alguna: todo está manipulado dentro de márgenes que establece (e impone) el poder dominante. Es así que el mismo construye su cultura, oculta la realidad, construye enemigos y disimula las propias bajezas.

Es así que en estos días han salido a afirmar que “el mundo está en guerra”. Siendo los que ello afirman, los mismos que tiempo atrás atacaron al Papa Francisco cuando sostuvo que estaba en curso “la tercera guerra mundial”...

El ataque y destrato al pontífice tuvo una clara orientación ideológica, inclusive pretendiendo rebajarlo a él, a ser un “funcional” al “comunismo” (a nivel internacional) y al “kirchnerismo” (a nivel argentino)...

·         Este cinismo los lleva a “descubrir” la ‘ocupación’ de Ucrania, pero a ser indiferentes a la ocupación (desdea hace décadas) de Palestina a manos del violento Israel...

·         Esta hipocresía los lleva a aproyar que occidente silencie, censure, prohíba a medios de comunicación de Rusia, en nombre de la ‘libertad de expresión’...

·         Esta colonización es tan grande y grave, que los ‘periodistas’ de occidente, lejos de cuestionar la censura, se enorgullesesn de transmitir a sus oyentes, lectores y televidentes la imposición de esta medida, que priva al mundo de tener ‘otra’ visión u opinión de lo que sucede en Ucrania...

·         Esta ceguera es tal profunda que los mismos que han atacado históricamente a la Unión Soviética (y otros países) por ser “totalitarios” al impedir acceder a la libre información, ahora aceptan mansamente que los estados (si, los estados) les prohíban acceder a medios informativos.

·         Esta supuesta libertad oculta la existencia de oposición a las políticas de Ucrania, EEUU, la UE y la OTAN. Son invisibilizados –censurados- los que se oponen a la violencia institucionalizada o normalizada.

·         Esta doble moral lleva a que ciudadanos, dirigentes y periodistas se posicionen y manifiesten satisfactoriamente junto a EEUU, la OTAN y Gran Bretaña. Los mismos protagonistas de retomaron el control de las Islas Malvinas en 1982. Los mismos que invadieron y masacraron Irak, Afganistán, Yugoslavia, Siria...

·         Esta demencia dirigencial instala que ‘el mundo’ (por occidente) necesita ‘defenderse’ del “terrorismo” y llevar adelante una “lucha de civilizaciones” (para demonizar al Islám); tanto que no dudan en crear, alimentar, proteger, pertrechar, y sostener económicamente a organizaciones terroristas...

·         Esta desquiciada dirigencia mundial engendró y protege a un personaje payasesco como el presidente ucraniano Volodímir Zelenski, que se dedicó a bombardear y asesinar civiles en el Donbass; que ha pedido la intervención de la OTAN en su propio país; y que ha llamado a todos los judíos del mundo a manifestarse contra Rusia. Presentándose la rara (rara?) paradoja que este mandatario es el mismo que protege y alimenta a las bandas nazis en sus propio país. No resulta casual que haya pedido a los gobernantes israelíes que se transformen en mediadores en el conflicto...

·         Esta silenciosa política de ‘gota tras gota’, ha hecho que los que hoy se manifiestan en contra del ‘autoritarismo’ de Putin, al que califican de ‘nazi’ (¿?), les ha impedido conocer que en el 2021, cuando se analizó y votó para desnazificar el mundo, los únicos países que se opusieron a una resolución fueron Estados Unidos y Ucrania...

Estaba convencido que lo máximo que había llegado a ver en cuanto a cinismo e hipocresía, era a los futbolistas de países europeos copiando a los deportistas estadounidenses arrodillándose en demostración de repudio al reciamo. Un hecho que me causaba nerviosismo y repudio, porque esos mismos europeos son los que con sus silencios (o apoyos explícitos) aprobaron las acciones criminales de sus países en Siria, Yugoslavia, Afganistán, Somalia, Libia, Irak... Los mismos que miran para otro lado cuando semana a semana mueren ahogados en el mar Mediterráneo (foto), pretendidos inmigrantes que buscaban llegar a Europa, para salvarse de la muerte, el hambre, la explotación, la miseria que le imponen las potencias occidentales en sus países de nacimiento...

Pero no. Me quedé ‘corto’. Todavía había más, y esta crisis en Ucrania me la mostró.

Dirigentes argentinos y latinoamericanos que están alineados abiertamente con EEUU, pidiendo ‘paz’, ‘libertad’, ‘fin de la guerra’, como si dicho país –históricamente- no fuera sinónimo de guerra, violencia, sometimiento, invasión, criminalidad.

Pero además, sectores sociales que han sido y son víctimas de las políticas de EEUU, sumados a ese discurso. Con una liviandad y ligereza tan peligrosa que los convierte en supuestos protagonistas de un ‘nuevo mundo’, que no es otra cosa que más –y peor- de lo mismo, que hemos conocido y estamos sufriendo.

Confieso que estoy asombrado.