Mie. 17. Jul 2024, Santa Fe - Argentina
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EL RÉGIMEN ENTRETIENE (Rodolfo O. Gianfelici)

EL RÉGIMEN ENTRETIENE (Rodolfo O. Gianfelici)

SANTA FE-ARGENTINA (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare)  En forma acelerada el gobierno de Javier Milei ha quemado etapas, donde buscó ahondar el divisionismo dentro de la sociedad y llevar adelante una “re-estructuración” amplia y profunda hasta de la Constitución Nacional (¡), pero a la vez, ha ido perdiendo apoyos.

Esto es un tema que preocupa en quienes sostienen a Javier Milei; o sea: el poder económico-financiero, y las embajadas de EEUU, el Reino Unido e Israel.

De allí que el régimen necesita tiempo. Por ello el invento del “Pacto de Mayo”.

Situémonos en el 29 de febrero de 2024, con un presidente que cada día se auto-aislaba; con los gobernadores –en general- disconformes; con los legisladores aliados (radicales y del macrismo) ‘inquietos’; con Mauricio Macri apretándolo con su doble juego (apoyándolo y queriéndolo avanzar, y a la vez, fortaleciendo su alianza con la vice Victoria Villarruel); y con informes ‘secretos’ que le daban cuenta al mandatario que la situación social podía “descontrolarse”.

Fue así que se decidió que saliera a mostrarse dialoguista, buscando ganar tiempo, mientras sus principales espadas políticas (del gobierno como del macrismo) “operan” con legisladores y gobernadores.

Necesitan retomar la iniciativa política perdida luego del fracaso del DNU en Diputados; y para ello nada mejor que entretener a la sociedad. Cuentan con el inestimable apoyo de los medios hegemónicos, que se encargan de instalar lo que es ‘necesario’ para que el ajuste y empobrecimiento avance lo más rápido posible.

La derecha gobernante, legislando e imponiendo desde fuera del gobierno observa al ‘diálogo’ como una “gran oportunidad”. Son los mismos que semanas atrás aplaudieron el DNU autoritario, anti-dialoguista, prepotente y entreguista...

Pero ante el fracaso, se ‘reconvirtieron’ y buscan tender puentes negociadores. El propio Milei que despotrica contra “la casta”, forma parte principalísima de ella, extorsionando y prometiendo acuerdos individuales para cada provincia que le apoye (con los legisladores) su plan de destrucción.

En “Pacto de Mayo” no es otra cosa que un montaje, una escenografía, un disimulo de conseguir lo que Milei no pudo obtener de manera prepotente. Y allí aparecieron sonrientes, felices, alegres e ilusionados los gobernadores derechistas (radicales, macristas y aliados) porque ven la oportunidad de negociar algunas migajas.

Fue así que los mismos personajes que desde sus provincias estaban enojados con el gobierno -como por arte de magia- se sintieron ‘escuchados’ y rápidamente dieron el “si”, al ‘diálogo’.

Frente a ellos, los gobernadores del peronismo se mantienen opuestos, porque ven ‘un poco más allá’ de la zanahoria que tanto interesa a los gobernadores oficialistas y/o aliados.

El tema está en que desde el peronismo no quieren aparecer como los duros, o los aceleradores de una caída del presidente. Saben que existe un descontento popular, pero no quieren ser sus agitadores.

También son concientes que los gobernadores oficialistas y/o aliados de Milei son capaces de aceptar absolutamente todo lo que el presidente les exija, con algunas promesas o baratijas ‘coparticipables’.

O ellos se olvidaron que Milei con el DNU atropelló la Constricuión Nacional...? O ellos se olvidaron que Milei los insultó y destrató...? O ellos se olvidan que Milei los trató de mafiosos y coimeros...? O ellos se olvidan que los amenazó con intervenir sus provincias...? O ellos se olvidan que les quitó recursos...? O ellos se olvidan que les cerró la puerta y casi les apretó los dedos...?

Tan rápido perdieron la memoria estos gobernadores...?

No. Nada de ello. Simplemente que son lo que son, y no les da para más. Son la total y absoluta garantía de un sistema empobrecedor donde ellos quieren aparecer como “federales”, pero terminan arrodillándose ante el poder “unitario” presidencial; no es poca la contradicción.

En pocos días, varios gobernadores pasaron del enojo con el mandatario a convertirse en ‘dialoguistas’ y aceptantes silenciosos del “Pacto de Mayo”.

Lo de “Pacto” es un simple uso oportunista del término, porque en verdad es la mascarada de la reinstalación de la llamada Ley Ómnibus y el DNU.

Solamente el pampeano Sergio Ziliotto, tomó distancia del “si-Milei” de entre más de una decena de gobernadores, advirtiendo que no acepta “la imposición". El bonaerense -por su parte-, Axel Kicillof planteó sus exigencias.

Mientras que Raúl Jalil (Catamarca), Gustavo Saénz (Salta), Carlos Alberto Sadir (Jujuy), Martín Llaryora (Córdoba), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Leandro Zdero (Chaco), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Marcelo Orrego (San Juan), Ignacio Torres (Chubut) y Alfredo Cornejo (Mendoza), dieron el “si”.

Lo cierto es que este supuesto ‘diálogo’ de Milei ha dejado a los gobernadores peronistas afuera del gran frente que comenzaba a materializarse entre pares de diferentes partidos. En otras palabras: Milei reavivó lo que ellos mismos llaman “la grieta”; porque en el fondo de su sentir eso es lo que anhelan y lo que sostiene todo su accionar: el odio y la desunión.

Y la sociedad...? Buena pregunta. El grueso sufre las consecuencias de la política de empobrecimientos y destrucción del régimen, pero carece de conductores. Ello a causa de la ausencia de dirigentes con predicamento –por un lado-, y a causa del gran poder de los medios de comunicación que han instalado un desprecio hacia la política –por el otro-.

Se asiste a un país convulsionado y donde la des-información de los medios hegemónicos cumple un papel fundamental evitando mostrar que a lo largo y ancho de Argentina existen acciones de resistencia: paros, protestas, cortes de calles, acciones espontáneas, movilizaciones, discusiones paritarias frustradas, cánticos de repudio en canchas y espectáculos, salto a los molinetes en subte y/o estaciones de trenes, malestar generalizado...

Pero al no ser mostrado como ‘formando un todo’, pareciera que se trata solo de acciones donde políticos y/o sindicalistas y/o dirigentes sociales solo defienden sus intereses particulares. O sea: el discurso de Milei.

Estamos a menos de 3 meses de haber asumido el gobierno y jamás se ha visto una situación semejante, pero la información parcializada y/u ocultada, no muestra la gravedad de esa realidad.

Dentro de esta situación es bueno responsabilizar a Alberto Fernández que se encargó de desmovilizar total y absolutamente al peronismo, como a varios de los ‘caciques’ de dicha fuerza. Y donde aquellos que se consideran “la izquierda peronista”, también han cumplido con su papel destructor de la esencia movilizadora y transformadora del peronismo en las calles.

Que nadie se haga el distraído o la distraída...

Igualmente es el peronismo el que deberá asumir –en su momento- el papel de canalizador y conductor de una nueva opción política. Porque el resto –ha quedado demostrado-, es todo lo mismo; se llamen PRO, La Libertad Avanza, radicalismo, coalicionistas, aristas, o como quieran autodefinirse.

En ese sentido, el sindicalismo deberá cumplir su papel que en las últimas décadas ha tratado de disimular muy bien (aplausos para los muchachos por semejante logro...) poniéndose a la cabeza de las luchas y las reivindicaciones.

Posiblemente una fecha importante para comenzar a construir ‘lo nuevo’, sea el 24 de marzo. Un nuevo aniversario del golpe cívico-militar de 1976, que instaló a los que podrían ser considerados los “abuelos” o los “padres” y “tíos” de quienes ahora ostentan el poder formal del país.

Porque Milei no es otra cosa que un “hijo” o “sobrino” ideológico de ellos. Trata de disimularlo autocalificándose de “libertario”, pero en los hechos no es otra cosa que su continuidad (en democracia).

Sabemos que este marzo de 2024 poco y nada tiene que ver con el 17 de octubre de 1945, con el Cordobazo de mayo de 1969, con la asunción del peronismo en mayo de 1973 y hasta con los mejores momentos del gobierno de Cristina Fernández (diciembre de 2007 a diciembre de 2015). Pero más allá de las diferentes realidades y composiciones sociales, existe un hilo conductor que nadie puede negar y ocultar: que somos un país dependiente que ha tenido y tiene en su interior sectores sociales que anhelan la construcción de una Patria Justa, Libre y Soberana.

Puede que ello suene ‘viejo’, demagogo, pasado de moda, y hasta inexplicable en un mundo cada vez más globalizado y una Argentina cada vez más entregada, debilitada y sometida.

Pero justamente allí radica “lo novedoso” y lo verdaderamente “nuevo” para muchos: el querer construir otra Patria, totalmente diferenciada a la que edifica el poder impedial, el poder financiero internacional y sus pequeños alchauetes y serviles ‘nacionales’.

No se trata de un momento para nombres. Y en tal sentido, imaginar (por ejemplo) que el neoperonista –del Frente Renovador- Sergio Massa puede reaparecer y convertirse en el aglutinador del descontento popular, no es más que volver a equivocarse y atar el carro delante del caballo...

El peronismo deberá formar parte de un todo con actores sociales, sindicalismos, enojados, legisladores, gobernadores, intendentes, presidentes comunales, artistas, dirigentes en general, religiosos, amas de casa, jubilados y pensionados. Todos los que apuesten por una Argentina mejor; así de simple y sencillo.

Sabemos quienes son los que quieren una Argentina peor; con más pobres y sin soberanía. Lo cual no es poco decir, porque sirve para ‘separar las aguas’, en medio de tanta confusión.