Dom. 14. Jul 2024, Santa Fe - Argentina
Opinión

CARNE ARGENTINA, O VOLVIENDO AL SIGLO 19

CARNE ARGENTINA, O VOLVIENDO AL SIGLO 19

SANTA FE-ARGENTINA (Especial para PrensaMare)  Para el imperio británico en el siglo 19, Argentina era un país ideal y solo destinado a proveer materias primas. Particularmente carnes.

Hoy, en la segunda década del siglo 21, el reconstruído imperio –anglosajón-, pretende que Argentina se convierta total y definitivamente en proveedora de materias primas; y la carne es un ejemplo palpable de ello.

Desde que asumió Javier Milei en diciembre de 2023 se viene cayendo a pasos agigantados el consumo de carne en el mercado interno; pero a la vez, crecen las exportaciones. Lo que ha sido confirmado por la Secretaría de Bioeconomía en la cuarta semana de marzo.

De esta forma se concreta no solo la determinación imperial, sino la claudicante aspiración de la oligarquía terrateniente argentina.

Para algunos, esta política implementada por el actual mandatario es “nueva”; pero en el país ello ya se conoció, en especial cuando el Ministro de Economía de la dictadura (instalada en marzo de 1976; José A. Martínez de Hoz), planteó muy suelto de cuerpo y con total soberbia que se debía bajar el consumo interno para aumentar los saldos exportables.

Esa sería la forma de obtener divisas para el país. Lo cual es un tema que debe tomarse con pinzas; porque ello significa que el argentino deba dejar de consumir carnes para que el complejo carneoexportador engorde sus bolsillos.

En el primer bimestre de 2024 (enero-febrero) el consumo de carne vacuna en el mercado interno pasó de 49,5 kilos a 44 kilos.

A la vez, las ventas al exterior crecieron el 20% en enero y el 25,6% en febrero.

Porqué se exporta más...? Porque los pocos exportadores disponen de más cortes cárneos, pues Milei anuló el decreto que determinaba que los frigoríficos debían dejar en el mercado interno 7 cortes llamados populares (para garantizar el abastecimiento).

Ocurre que desde enero de 2024, este Gobierno autorizó la exportación de todos los "cortes populares" (asado, falda, matambre, tapa de asado, nalga, paleta y vacío). Milei anuló el Decreto 911/21, de Alberto Fernández que prohibía su salida al exterior.

Esa política de atender, valorar y respetar el mercado interno ha sido una política reiterada del peronismo cuando gobernó. Lo hicieron José Ber Gelbard y Horacio Giberti; en el en anterior gobierno, también así lo determinó Julián Domínguez.

Pero el tema no es que solo falta la carne en la mesa de los argentinos; también avanzan los frigoríficos exportadores en un ‘reacomodamiento’ de los negocios, que los llevará a quedarse con todo ese control.

Porque al caerse el consumo interno, se quedan sin mercado muchos de los 370 frigoríficos consumeros (que solo atienden el mercado interno y no exportan). Mientras que a la par, los frigoríficos exportadores ganan más dinero proveniente del exterior, y ello los refuerza en su poder de compra y stockeo.

Para que se comprenda el desinterés que existe de parte de los exportadores de carnes respecto al consumo interno y al pueblo, es interesante tener presente la siguiente expresión:

·         “Argentina tiene un enorme potencial de insertarse en el mercado internacional como un proveedor de carnes bovinas de alta calidad, comprometidos con la sustentabilidad ambiental y la seguridad alimentaria, dando cumplimiento integral a los requisitos que demandan exigentes clientes del exterior”.

Esa fue la expresión de Mario Ravettino, titular del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC) al asistir a reunirse con el Ministro de Economía Luis Caputo (3-3-2024).

Mientras tanto las dirigencias sindicales cárneas mantienen silencio, favorecen las maniobras de los empresarios dejando funcionar “cooperativas” (dentro de los frigoríficos, para alimentar un fraude laboral), o hasta arman negocios convirtiéndose en proveedores de algunas patronales...