Jue. 18. Jul 2024, Santa Fe - Argentina
Opinión

JOSEP BIDEN SE QUEDA SIN CAMINOS (Rodolfo O. Gianfelici)

JOSEP BIDEN SE QUEDA SIN CAMINOS (Rodolfo O. Gianfelici)

SANTA FE-ARGENTINA (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare)  Mientras integrantes de las clases dirigenciales de países de América miran hacia EEUU y viajan a buscar ideas y ordenes, el presidente de dicha potencia se va quedando sin caminos.

Paradójico por cierto. “Progresistas”, neoliberales y derechistas solo tienen sus pensamientos idealizando a EEUU; inclusive prometen en sus países soluciones y ‘avances’ imitando esa sociedad que en estos momentos cuestiona cada vez más a su propia clase dirigente, particularmente a su presidente.

Está claro que la aventura criminal estadounidense (con la OTAN, la Unión Europea y sus aliados) en Ucrania ya tiene asegurado el rotundo fracaso político y militar.

Inclusive el anuncio presidencial de un nuevo paquete de armas para Ucrania en la cumbre del G7 celebrada recientemente se produjo cuando Rusia se adjudicaba otro triunfo militar en (liberando Artiómovsk).

Mientras, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, continúa con sus recorridas que suma más reveces que respuestas satisfactorias. El mundo comienza a ‘sacarle el cuerpo’, máxime que su famosa “contraofensiva” resultó un contundente fracaso.

A todo ello, la prensa occidental busca disfrazar ese fracaso anunciando “victorias” militares ucranianas, a la par que el aprovisionamiento de armas para Ucrania se reduce cada vez más. Porque el fracaso ya es irreversible; y porque los envíos se transformaron en escandalosos negociados de re-venta de armamento, y de tráfico  del que han tomado parte autoridades y militares ucranianas, mercenarios y traficantes de todo pelaje.

Inclusive se silencia que las ayudas recibidas por Ucrania de parte de la OTAN son totalmente ineficientes e inoperables (¡). Porque no existe compatibilización operativa entre dichas partes; no han podido funcionar juntas; ni siquiera han podido organizar operaciones de armas combinadas... Si a ello le agregamos que Ucrania se quedó sin fuerza aérea y ha visto destruido su parque de tanques y movilidades, se puede comprender que se está ante una situación catastrófica.

Apenas comenzó el 2023 Zelenski prometió apoderarse de Crimea (reunificada a Rusia en respuesta al golpe de Estado de febrero de 2014 en Ucrania). Lógicamente que ha sido una fanfarronada irrealizable. Tanto es así que ante la pérdida de tantos soldados y el abandono del país de muchos que no quieren ir directamente a morir, los militares están reclutando adolescentes y hasta hombres de más de 65 años.

Mientras Biden no puede salir de una aventura irresponsable, muchos dirigentes estadounidenses se preguntan cual será la herencia que esa decisión de Washington le deja a Ucrania.

Cómo hará Biden para explicarle al mundo que llevó a Ucrania a la autodestrucción...?

Podrá ser un país que mantenga su integridad territorial, o surgirán apetencias expansionistas desde Polonia (también socio de EEUU)...?

Podrá ser gobernable Ucrania...?

Quién se hará cargo de la reconstrucción...?

Cuales serán las apetencias futuras de EEUU, la OTAN, la Unión Europea, El FMI, el Banco Mundial y el capital especulativo internacional...?

Qué futuro le espera a un país donde priman las bandas nazis y se generalizó la corrupción a todos los niveles dirigenciales...?

Ello sin hablar de las consecuencias sociales, culturales, históricas.

Desde el Pentágono han anunciado que proveerán a Ucrania de cazas F-16. Pero ello solo significará otro manotazo de desesperados o algún otro negociado encubierto para que empresas militares privadas estadounidense hagan algún nuevo negocio. Porque no existe en Ucrania ningún sistema en el espacio de batalla para defender a un F-16; por lo cual, sus posibles tareas se sabe de antemano que son irrealizables.

Desde ya que la prometida participación de las tropas de EEUU en el conflicto de manera masiva (como le habían asegurado al mandatario ucraniano y a algunos dirigentes políticos europeos) es impracticable.

Se sabe que EEUU ha enviado militares, pero no en forma masiva.

Por lo que se entiende que ante el actual panorama resultará imposible que Biden pueda enviar masivas tropas a Ucrania. Porque él no puede justificar semejante acción ante el pueblo estadounidense.

Tiene demasiados problemas administrativos, de gestión. Tiene problemas de recesión y de inflación. Se caen las reservas petroleras. No ha podido derrocar a los gobiernos de Venezuela y de Bolivia. Retrocede ante el comercio mundial de China. No pudo resolver (a través de la ‘coalición’ liderada por Arabia Saudi) la resistencia del pueblo de Yemen. Además, la resistencia saharaui en el Sahara Occidental no ha podido ser derrotada por la dictadura marroquí.

Algunos desde el Pentágono se ilusionaban con una participación más decisiva, con más tropas, pero Ucrania no es Siria. Porque si bien EEUU intervino (y lo sigue haciendo) en este país, ello obedece a que necesitaba ocupar los territorios con petróleo... Y en ese sentido, Ucrania no lo posee.

Para qué involucrarse aún más cuando todo es irreversible. Significaría un costo tremendo, y Biden ya está pensando en su candidatura a la reelección, y no puede correr el riesgo que su país en estos meses venideros comiencen a llegar ataúdes con soldados estadounidenses.

Está claro que la maniobra de Washington de crearle una guerra a Rusia, pretendiendo embarcarlo en gastos militares desmedidos, en movilización de tropas y en ilusorios “levantamientos populares” contra Vladimir Putin han llegado a su techo.

Según la analista militar, las multimillonarias peticiones de ayuda de Zelenski también se hicieron impopulares entre los estadounidenses, sobre todo teniendo en cuenta la creciente inflación y la inminente recesión.

En medio del descreimiento que sufre Biden por parte de sus habitantes: Para que seguir invirtiendo dineros que jamás se recuperarán...? De allí que Biden preferiría volcarlos para su economía.

Para peor, el descontrol estadounidense y la hiper-corrupción ucraniana ha dejado al descubierto que entre el presidente Zelenski, su entorno y la cúpula militar se apropiaron en maniobras de corrupción de –al menos-... 400 millones de dólares solo en el año 2022.

Y en este sentido, Biden y Washington no pueden hacerse los desentendidos o sorprendidos, pues ya en octubre de 2021, se conoció el Proyecto de Información sobre la Delincuencia Organizada y la Corrupción en el mundo. Allí se puso en conocimiento que Zelenski y sus socios habían idado y creado una red de empresas offshore en 2012 para realizar transferencias de dinero proveniente de la corrupción en su país.

O sea que Biden dispuso de recursos del pueblo estadounidense a disposición de Ucrania, para que se enriqueciera un grupo de delincuentes disfrazados de políticos, funcionarios, legisladores, empresarios y militares.

De allí que la guerra impuesta en Ucrania se ha transformado ya en un grave problema para el mandatario ocupante de la Casa Blanca.

 

Además: Cómo resistir a las imágenes en internet donde el misil hipersónico Kinzhal (de Rusia) impacta destruyendo el sistema de defensa antiaérea estadounidense Patriot...?

Una acción militar rusa exitosa que impidió el lanzamiento de... 32 proyectiles del Patriot y el destruir las defensas antiaéreas ucranianas...

Alguien se tiene que hacer cargo de semejantes reveses militares y políticos. Y en ese sentido Zelenski está exento de ello, en razón de no interesarle absolutamente a nadie en el poder político occidental. A menos que lo ‘necesiten’ muerto (como un héroe que no lo es) o preso (como un corrupto que lo es).

Pero ello poco y nada beneficia a Biden. Más bien podría terminar complicándolo aún más electoralmente. Ni siquiera las acciones y el triunfalismo del Consejero de Seguridad Nacional Jake Sullivan, y de la subsecretaria de Estado Victoria Nuland, podrían ayudarlo.

Para colmo, el expresidente de EEUU, Donald Trump (que mantiene su popularidad), no dudó en aprovechar el momento político y declaró que pondría fin al conflicto ruso-ucraniano en 24 horas. Hoy la sociedad estadounidense relaciona la participación de su país en una guerra con inflación, inseguridad laboral, recorte de beneficios sociales. De allí que reclama y exige paz.

El tema es que Biden no sabe cómo salir de una aventura a la que apostó de manera irresponsable y criminal.