Dom. 14. Jul 2024, Santa Fe - Argentina
Opinión

EL POBRE PAPEL DE SÁNCHEZ EN EEUU

EL POBRE PAPEL DE SÁNCHEZ EN EEUU

BARCELONA-ESPAÑA  (por Adalí Moriente, PrensaMare)  El presidente español realizo una minigira por suelo estadounidense. Pedro Sánchez se reunió con inversores internacionales y no tuvo la respuesta que ansiaba.

Viajó con la ilusión de convencer y mostrar una España de oportunidades, para que invirtieran. Pero fue un fiasco, pues en verdad se trató de ‘un exámen’ que le tomaron, y donde –por cierto- vergonsozamente lo reprobaron.

Sánchez presentó una España saludable saliendo de la pandemia, que se ofrecía como una oportunidad para buenos negocios, y a la vez re-alimentar ese camino (que él imagina).

Pero los inversionistas disponen de información precisa. Es más: ellos conocen más del rumbo y presente de la economía española mucho mejor que él, en razón de ser –justamente- integrantes del establishment que maneja el mundo. Y así se lo dejaron en claro, poniendo en evidencia que él –Sánchez- es apenas un empleado de un país hiper-endeudado.

Los empresarios dudan del presente que les quiso ‘vender’ el mandatario y además se mostraron con dudas y preocupaciones en cómo va a lograr fondos para financiar la reactivación.

Inclusive le planteraron querer saber cómo afrontaría la exorbitante deuda externa en los próximos años. Y para que no quedaran dudas de quienes son los que mandan, le cuestionaron porque no están seguros de cómo terminará la reforma laboral (que negocia con patronales y sindicatos). 

El planteo de Sánchez, con una deuda del 125% de su PIB, no es la mejor carta de presentación como para sentarse a tratar de convencer a nadie. Para peor, las informaciones que disponen los inversionistas (desde el Banco Central Europeo, BCE), no son un buen augurio para España.

Es cierto que se ha puesto en marcha un programa de recompra de bonos, a tasas bajísimas (y hasta negativas). Eso busca ayudar a las economías europeas, pero no alcanza. Para colmo de males, Sánchez manifestó que se hace imperioso incrementar el endeudamiento público.

La excusa del mandatario es que ello sucede en todo el mundo. El tema es que los inversionistas no fueron a escuchar un ‘análisis global’, sino a saber cual es y cual será el rumbo español. Explicó que la prioridad fue controlar el coronavirus; proteger a los trabajadores; e implementar programas sociales.

Tema que a los empresarios no les interesa en absoluto.

Igualmente (para tratar de convencerlos?) dijo que su gobierno debe avanzar en una importante reducción del endeudamiento público.

Hubo preguntas y Sánchez respondió con cifras y datos además de presentarles el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Les planteó avanzar en una transformación de la economía española; pero ello incluye reformas estructurales.

En ese sentido, los inversionistas no confían nada en este gobierno. Consideran que puede seguir administrando como hasta ahora, pero que será incapaz de realizar los cambios que se necesitan. O por lo menos, lo que ellos reclaman. Inclusive dudan que este gobierno pueda llegar a cumplir siquiera con los compromisos asumidos con la Unión Europea.

Hoy España tiene una tasa de paro preocupante; es del 15,9% en un contexto de recuperación económica. La tasa de paro estructural es del 15%; ello significa que se está cerca de dejar de crear empleo nuevo. Y ni qué hablar si se lleva adelante alguna transformación.

Pero a nivel europeo, los inversionistas están preocupados. Saben de algunos aires en el continente, deseosos de tomar distancia de EEUU, y ello repercutiría en acuerdos económicos existentes. Para colmo se vienen las elecciones presidenciales en Alemania y las francesas. Consideran que se está entrando en una etapa de escasa estabilidad (por la influencia que tienen ambas potencias en la UE).

Cuales serán los rumbos de esos países sin Angela Merkel y con un Emmanuel Macron que hoy está muy cuestionado (y donde las encuestas lo dar derrotado a futuro)...?

Habrá que ver si este exámen (fracasado) es resuelto con indiferencia o si los inversionistas –con otras informaciones y exigencias- deciden ‘oxigenar’ a una España en mal estado de salud. Por lo pronto, el encuentro de Sánchez en Nueva York fue ante los más ‘grande’ del establishment inversor: Bank of New York Mellon, Wellington Management Group, L Catterton, Ares Management Corporation, Blackstone, JP Morgan, Brookfield, Lone Star, Morgan Stanley, Providence, Rokos Capital, Soros Fund Management, y AmChamSpain, y BofA.