Dom. 14. Jul 2024, Santa Fe - Argentina
Opinión

A LA MANERA DE UN PROLOGO... (Manuel J. Gaggero)

A LA MANERA DE UN PROLOGO... (Manuel J. Gaggero)

CÓRDOBA-ARGENTINA (por Manuel Justo Gaggero)  A la manera de un prólogo. Carta a las lectoras y lectores.

Estimados: en este tramo de nuestro viaje incursionamos en los cuatro años más  simbólicos de la década del 70. Como en la vida tuvimos grandes alegrías, una gran desilusión y profundo dolor.

En el primer segmento esta aquel inolvidable 25 de mayo de 1973, el día que asumió la Presidencia del país Héctor Cámpora, y que recibimos en la Plaza de Mayo a los presidentes de Cuba y de Chile: Osvaldo Dórticos Torrado y Salvador Allende.

Todavía resuena en mis oídos  el grito de la multitud: “Chile y Cuba, el pueblo te saluda” y al mismo tiempo él  “Se van, se van, y nunca volverán”, con el que impedimos el desfile militar que organizara la Dictadura.

Nos parecía que la Revolución  estaba “a la vuelta de la esquina”. Al mes siguiente –un 20 de junio- volvimos a la realidad con la feroz represión  realizada por la derecha peronista contra los pacíficos manifestantes que concurrían a recibir a su “Líder” ignorando el acuerdo al que había arribado la expresión burguesa del peronismo y la burocracia sindical, con el partido militar con la anuencia de este.

Y ahí comenzó el “golpe blando”  que puso fin a la primavera camporista. Pese a todo seguimos apostando a las utopías y participamos del nacimiento del diario “El Mundo”  que junto con el matutino “Noticias”, dirigido por nuestro amigo y compañero Miguel Bonasso, fueron las dos expresiones periodísticas contestatarias más importantes del Siglo XX.

Luego  nuevamente sentimos la reacción del Imperio con el golpe en Chile que puso fin a la experiencia de la Unidad Popular y el posterior en la Patria de Artigas a lo que se sumó  el final del proceso de militares patriotas encabezados por el General Velazco Alvarado en el Perú.

Luego apareció el Somaten criollo –la Triple A-  que unifico los “comandos“ que operaban en las provincias hostigando a los militantes populares y revolucionarios. Esta asesinó  a 1500 compañeros en ese período -1973 a 1976-. No cabe duda  que como dijera Beethoven de Napoleón, el que fuera un “grande hombre”, que liderara el movimiento en el que milite hasta 1974,  sugirió la formación de dicha organización para-estatal al mismo tiempo que respaldó el “Navarrazo” que puso fin al gobierno de Ricardo Obregón Cano y Atilio López en Córdoba; y el desplazamiento de los gobernadores electos por el voto popular en  las provincias de Buenos Aires, Mendoza, Santa Cruz y Salta.

En esos primeros meses del año 1974 el dolor nos invadió con  el asesinato  de nuestros compañeros Silvio Frondizi, Alfredo Curuchet y Julio Troxler y de decenas de militantes de la vida que luchaban por un mundo mejor. La decisión de pasar a la clandestinidad, que adoptara junto con mi familia en setiembre de 1974 y de incorporarme al PRT-ERP, nos hizo incursionar en otra manera de vivir y  al mismo tiempo  seguir militando.

Previo al golpe  del 24 de marzo intentamos conformar un frente antigolpista y tuvimos reuniones con Raúl Alfonsín, Oscar Alende, Horacio Sueldo y Bernardo Alberte, entre otros dirigentes democráticos, en algunas de las cuales participó Mario Roberto Santucho.

La mismas resultaron infructuosas. El asesinato de mi hermana Susana el 29 de marzo -la persona que mas quise en mis primeros 35 años–, me produjo un dolor profundo que aún subsiste. De todo esto y de muchas cosas más hablo en este libro que ustedes apreciaran, criticaran  y leerán  con la certeza de que soy absolutamente veraz en el relato de las vivencias y que  aspiro a que sean  una mirada  de aquel período de nuestra historia reciente. Saludos, Manuel Justo Gaggero.