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Opinión

NICARAGUA VENCE AL IMPERIO NARCO-FINANCIERO (J. Capelán)

NICARAGUA VENCE AL IMPERIO NARCO-FINANCIERO (J. Capelán)

MANAGUA-NICARAGUA  (por Jorge Capelán)  Desde el momento mismo del derrotado intento de golpe de 2018 no dudamos en caracterizarlo de narcofinanciero dado lo inocultable de sus nexos con los intereses criminales del eje Bogotá-Miami (el uribismo y la mafia anticubana) y la oligarquía financiera local, todos ellos articulados, a no dudarlo, desde Washington.

Ahora salen a la luz más elementos que sustentan esta hipótesis. El abogado defensor de Félix Maradiaga y Juan Sebastián Chamorro, dos de los operativos más importantes de la Usaid en el país, detenidos preventivamente mientras son investigados por delitos de traición a la patria, es un tal Jared Genser, que en los años 2011 y 2012, a través de sus "ONG" Perseus Strategies LLC y FreedomNow, condujo una campaña internacional para que Nicaragua liberara al narco Jason Puracal, condenado a 22 años de prisión  por narcotráfico y lavado junto con otros 10 nicaragüenses también condenados a largas penas.

Maradiaga, al frente del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP), un organismo creado por la Usaid en Nicaragua, fue uno de los principales operadores del derrotado "golpe suave" de 2018. El IEEPP fue creado hace un par de décadas para influir en el Estado nicaragüense a fin de debilitar todas las tendencias nacionalistas a su interior. Especialmente, una de sus principales tareas fue promover que el Ejército de Nicaragua entregara a los Estados Unidos los misiles tierra-aire SAM7 que tenía en su poder desde la guerra de los años 80. Durante varios años, ese fue uno de los objetivos prioritarios de EE. UU. con respecto a Nicaragua - y nunca logró cumplirlo.

El oligarca Juan Sebastián Chamorro, por su parte, al frente de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), otro organismo creado por la Usaid en el país, fue también uno de los principales operadores del fallido intento de golpe del 2018. La misión de Funides ha sido la de promover una agenda "empresarial" afín a los Estados Unidos en Nicaragua. Como en el caso del IEEPP, el objetivo de esto - apuntalar el fallido modelo neoliberal en el país- tampoco fue logrado.

Jared Genser es un profesor de derecho, "activista" y hasta "productor ejecutivo" de una serie de televisión relacionada con la "liberación de presos políticos" a cuenta del Departamento de Estado de EE. UU. Con fuertes lazos con la Fundación Nacional para la Democracia y con toda la red tóxica de "derechos humanos" mantenida por la OTAN a nivel internacional, Genser dirige campañas internacionales contra diversos gobiernos con el pretexto de defender a "presos de conciencia" que, a menudo -como en el caso de Jason Puracal- han resultado ser hasta narcotraficantes y otros delincuentes.

La historia de Jared Genser y Jason Puracal está abundantemente documentada en mi investigación "La OTAN y la libertad de los narcos", publicada en el año 2012.

De todo lo anterior se desprende lo siguiente:

Entonces, hace 9 años, el Gobierno sandinista había establecido una alianza con grupos de la gran empresa privada con el fin de impulsar el crecimiento del país. Esa alianza durante varios años le dio muy buenos resultados a Nicaragua pero finalmente fue saboteada por cuadros dirigentes de los grupos empresariales que en el año 2018 decidieron impulsar el plan golpista diseñado por la Embajada Estadounidense.

El caso del Estado nicaragüense contra Jason Puracal estaba muy bien documentado, por eso causó sorpresa cuando el Tribunal de Apelaciones decidió -pese a las protestas de la Fiscalía- anular todo el juicio contra Puracal e inmediatamente las autoridades lo expulsaron del país. En esos momentos, es probable que los dirigentes empresariales que luego, años más tarde, sorpresivaemte adoptarían una postura abiertamente golpista, hubieran presionado al Gobierno de Nicaragua pidiendo que se dejase ir a Puracal con el pretexto de que la fuerte campaña internacional desatada por Genser/EE. UU. en su defensa afectaría las exportaciones de Nicaragua hacia su principal cliente.

Ahora el Departamento de Estado vuelve a contratar a Genser pero en circunstancias históricas bastante diferentes. El sistema mundial de los "derechos humanos" instrumentalizados al servicio de la OTAN está haciendo aguas por las mismas contradicciones del imperio. Ya nadie cree en el cuento de los Estados Unidos como garantes de la democracia y los derechos humanos. Nicaragua ha diversificado su economía como nunca antes en su historia, la nación se ha fortalecido como nunca antes y, lo que es más importante, su pueblo ha demostrado que puede sacar adelante al país aún contra la voluntad de las élites más vendepatrias de la oligarquía financiera vendida a los Estados Unidos.