Jue. 04. Jun 2020, Santa Fe - Argentina
Notas

OCURRIÓ EN MARZO: BOLSONARO Y SUS DESPISTES

OCURRIÓ EN MARZO: BOLSONARO Y SUS DESPISTES

RÍO DE JANEIRO-BRASIL  (PrensaMare)  El 20 de marzo los brasileños se anoticiaron que superaban los 1.000 infectados por coronavirus; que el ministro de Salud Luiz Henrique Mandetta anunciaba que el sistema público de salud colapsaba; y que el derechista mandatario Jair Bolsonaro no consideraba adoptar medidas duras ante la pandemia.

Brasil en manos de un mediocre capitán retirado del Ejército (sancionado por actos de indisciplina), que es observado por los generales en actividad como un ambulante. Si: como un ser que anda, sin saber cómo, ni hacia dónde, sin entener la gravedad de la realidad.

El país en medio de una sensacional recesión, la salud coplapsada, y sin horizonte a la vista.

Pero quizás lo peor esté en que a EEUU no le interesa lo que sucede en este país. A los sudamericanos le preocupan sus propios problemas. En Europa no van a estar pensando en los brasileños. Y por si fuera poco, el diputado nacional Eduardo Bolsonaro (uno de los racistas hijos del mandatario), publicó en la web durísimas acusaciones contra China.

Este insignificante personaje, atacó a ese país al que responsabilizó de la pandemia, imitando a Donald Trump… Pero no contento con semejante barbaridad, reclamó “libertad” para los chinos (¡).

La respuesta no se hizo esperar y el mismísimo embajador chino en Brasil, Yang Wanming, emitió una nota contundente. En ella le endilga a Bolsonaro hijo, haberse contaminado en EEUU de un “virus mental”.

Luego otro mayor desatino, cuando el ministro de Relaciones Exteriores, el lamentable Ernesto Araujo, a través de un comunicado oficial –lejos de bajar la confrontación- le exigió al diplomático chino (de extensa trayectoria mundial) que pidiese disculpas al gobierno brasileño (¡).

Una barbaridad desde todo punto de vista

Horas más tarde, el propio Bolsonaro intentó hablar telefónicamente con su par chino, pero éste se negó a atenderlo.

Todos conocen y refieren a la milenaria paciencia china, pero en este caso ha dado muestra de marcar un límite. En medio de todo este disparate, en Brasil parecen no estar enterados que China ofrece a Brasil el mayor superávit comercial; lo que significa que China es clave para la alicaída economía brasileña.

China no solo importa productos brasileños, sino que posee importantísimas inversiones en Brasil. Tanto es así que hacia ese país asiático se dirige el 78% de las exportaciones brasileñas de soja.

A todo ello, los dos principales estados brasileños (Sao Paulo y Rio de Janeiro), adoptaron medidas para luchar contra el coronavirus, imponiendo límites a las circulaciones y cuarentenas domiciliares. Ante ello Bolsonaro los enfrentó, acusándolos de perjudicar a la economía…

Se estima que 25 millones de brasileños viven en condiciones paupérrimas (similares a las de las insalubres y pobrísimas favelas paulistas y cariocas). Lo cual constituye una verdadera bomba de tiempo para un país con el sistema de salud colapsado.

Una realidad con consecuencias impredecibles a corto, mediano y largo plazo. Que se puede retroalimentar a niveles impensados con Bolsonaro a cargo.